Las implicaciones a los dominicanos de la Ordenanza del Rey de Francia de 1825

La independencia de Haití tuvo una faceta muy peculiar y es que fue la única independencia de América que requirió el pago de una indemnización a su antigua metrópoli. Según algunos historiadores, esta imposición cementó uno de los tropiezos fundamentales en el deterioro continuo de Haití como sociedad y economía.

El pago de esa indemnización fue aceptada por el gobierno de Jean Pierre Boyer en 1825 como requisito para que Francia reconociera la independencia de Haití. La decisión tomada por Jean Pierre Boyer fue muy impopular en Haití y mucho mas entre los dominicanos. Los haitianos se sintieron ofendidos que su propio gobierno aceptara tal humillación, mientras los dominicanos se negaban a pagar ni un céntimo en impuestos para saldar esa deuda aludiendo a que nunca fueron súbitos de Francia y por lo tanto no tenían ninguna obligación para con ello.

Hemos encontrado la Ordenanza del Rey de Francia original. En ella se manifiesta varios detalles que nos llamaron mucho la atención con respecto a las implicaciones que esto tuvo para los dominicanos.

Falta de legitimidad de la invasión haitiana de 1822 a 1844

A pesar que desde 1822 los dominicanos estaban sometidos al yugo haitiano, en la ordenanza se nota que fuera de la isla la invasión haitiana no tenía legitimidad.

Primero, siempre hace mención de la parte francesa de Santo Domingo, aludiendo a la antigua posesión de Francia en la isla. Nótese que el mero hecho que el gobierno haitiano se había apoderado de la parte española de la isla, no le concedió un reconocimiento automático de ese atropello contra los dominicanos. Por ello, la ordenanza menciona mucho la parte francesa de la isla, lo que implícitamente conlleva a que aun existía la parte española, si bien estaba sometida en una crisis de gobernabilidad por la intromisión de los haitianos.

Segundo, en el Art 3 dice que cuando se salde la deuda, Francia le reconocerá la independencia a los habitantes de la parte francesa. Es decir, Francia le concedía la libertad política a los haitianos mas no a los dominicanos.

Es oportuno señalar que la Era de Francia en Santo Domingo culminó en la práctica en 1809 en la guerra de la Reconquista y oficialmente en 1814 cuando en un tratado el gobierno francés le devuelve la parte española a España, aunque España gobernaba la parte española desde 1809 por petición de los dominicanos. Incluso, en la Constitución de Cádiz de 1812 se incluye a la parte española de Santo Domingo como parte integral de los dominios de España e incluye privilegios que se le otorgaron exclusivamente a la parte española de Santo Domingo, no obstante que oficialmente Francia no había rendido su control sobre el territorio reconquistado por los dominicanos. Esta es la razón por la que Francia no consideraba a los dominicanos como súbitos suyos.

En ningún momento compromete a los dominicanos

Contrario a lo que alegaban las autoridades haitianas, quienes les querían imponer a los dominicanos un impuesto para pagar esta nueva deuda; la misma ordenanza en ningún momento menciona ni a los dominicanos ni tampoco a la parte española de la isla. Inclusive, el hecho que siempre menciona a la parte francesa es indicativo de que esta ordenanza no tenía relevancia mas allá de las fronteras española-francesa o domínico-haitiana. Además, en el Art 2 es muy específico al mencionar a los habitantes de la parte francesa, es decir a los haitianos, como los responsables para suministrar los recursos a su gobierno con los cuales se pagaría la deuda.

La apertura comercial le fue impuesta exclusivamente al occidente insular

Una vez mas se refuerza a quienes realmente le correspondía esta ordenanza con la mención explícita de la apertura de los puertos de la parte francesa, es decir los puertos de Cabo Haitiano, Gonaives, San Marcos, Puerto Príncipe, Jeremías, Los Cayos y Yáquimo; no los de Santo Domingo, Puerto Plata, Montecristi, Samaná, etc. La ordenanza no solo estipulaba la apertura de los puertos de la parte francesa de la isla al comercio internacional, sino que eran los únicos puertos de la isla que estaban obligados a reducir a la mitad los aranceles que se les cobrara a las embarcaciones francesas.

Fue un acuerdo entre los amos franceses y sus esclavos

Queda demostrado sin ninguna matiz de confusión que el propósito de esta deuda no era solo para reconocer la independencia de Haití, sino para indemnizar a los colonos franceses que abandonaron la isla en consecuencia de los disturbios y la guerra de exterminio que se llevó acabo en Haití desde 1791 hasta 1804. Todo esto se resume en un solo hecho: los esclavos franceses compraron su libertad pagando a sus amos el valor de las propiedades usurpadas, incluyendo el valor de los esclavos mismos.

Por naturaleza, este acuerdo no tenía relevancia para los dominicanos por el hecho de que los dominicanos nunca fueron esclavos de los franceses, primero porque la inmensa mayoría de la población dominicana no era esclava, incluyendo a la mayoría de la población de color pues eran hombres y mujeres mayormente libres; y, la minoría que si fue esclava lo fue de algunos españoles, no de los franceses.

Traducción de la ordenanza

ORDENANZA DEL REY DE FRANCIA
París, 17 de abril de 1825

CARLOS, por la gracia de Dios, Rey de Francia y de Navarra, a todos ustedes presentes aquí, saludos. Por los artículos 14 a 73 de la Carta Magna, que busca proveer recompensas por los intereses comerciales franceses, los malestares de los antiguos colonos de Santo Domingo, y el estado precario de los habitantes de esa isla; les ordeno lo siguiente:

ART 1. Los puertos de la parte francesa de Santo Domingo serán abiertos al comercio de todas las naciones; el derecho que se impone a la entrada como a la salida de los puertos serán uniformes para todos los pabellones, exceptuando al pabellón francés, en favor del derecho a que sean reducidos a la mitad.

ART 2. Los habitantes actuales de la parte francesa de Santo Domingo pagarán al fondo (general) de depósitos y envío a Francia cinco veces iguales de año en año, comenzando el treinta y uno de diciembre de 1825, la suma de ciento cincuenta millones de francos, destinados a compensar los antiguos colonos que demandaron una indemnización.

ART 3. Concedemos, en las condiciones siguientes, por la presente ordenanza, a los habitantes de la parte francesa de Santo Domingo, la independencia plena y entera de su gobierno.

Esta será la presente ordenanza sellada con el gran sello.

Dado en París, en el palacio de Tuileries, el 17 de abril del año de gracia 1825, en nuestro reino primero.
(Firmado) Carlos

Por el Rey:

La Francia junta, ministro, secretaria de Estado al departamento de la marina en las colonias,
(Firmado) Conde de Chabrac

Vio el sello: -El Gran Sello, ministro, secretaria de Estado del departamento de la Justicia,
(Firmado) Conde de Peyronnet

Visa: – El Presidente del Consejo de los Ministerios,
(Firmado) JH. de Villeile

La ordenanza original

Las consecuencias de la herencia epigenética en los dominicanos

En los ultimos años, los científicos han tenido que retractarse con respecto a un hallazgo nuevo que se ha detectado en la genoma del ser humano que anteriormente se pensaba no podía ser cierto. Nos referimos a la herencia epigenética de los traumas sufridos por nuestros ancestros.

Al final presentamos un documental reciente donde detallan con lujos de detalles la herencia epigenética y cómo los eventos traumáticos sufridos por generaciones anteriores son heredados como una memoria genética en las generaciones posteriores e impacta la conducta de los mismos.

El mito que cada generación nace como una página en blanco

Este hallazgo rompe uno de los mitos que ciertos grupos han difundido en la sociedad, la creencia que cada ser humano nace como una página en blanco y que los eventos históricos de sus ancestros no tienen ningún impacto en la conducta, excepto cuando se les enseña de los mismos. Es decir, que el dominicano no tiene gravado en su ADN, no nace con conductas que hayan sido producto de la vida de sus antepasados, sino que la conducta del dominicano es producto de lo que se le enseña en su vida.

La herencia epigenética

El hallazgo científico que rompe con ese mito es la herencia epigenética. Ahora los científicos se han dado cuenta que los eventos traumáticos que han vivido generaciones pasadas marcan la genoma de esas generaciones de una forma tal, que en efecto se produce una memoria genética de ese evento. Es decir, a partir de la generación que vive un evento traumático, toda su descendencia hereda por sus genes ciertos cambios que modifican su conducta ante estímulos sensoriales que se asemejen al estímulo inicial que produjo el trauma. No solo que se hereda esa memoria por los genes, sino que los descendientes reaccionan de igual manera como reaccionaron sus ancestros ante esos estímulos sensoriales, como si las generaciones descendientes hubiesen vivido el trauma a pesar que no lo vivieron.

El mito que los comportamientos son frutos solo de la enseñanza

Estos hallazgos recientes suponen una crisis para la teoría que algunos grupos sostienen respecto a cómo se instaura el miedo en una generación. No es con la educación, sino en la genética por eventos traumáticos que literalmente marcan el alma de un pueblo para siempre.

Las implicaciones de la herencia epigenética en el pueblo dominicano

El pueblo dominicano tiene una historia extremadamente trágica. Los períodos más trágicos fueron los del siglo XIX con las luchas dominico-haitianas, esencialmente las múltiples y sangrientas invasiones haitianas, la ignominiosa Dominación Haitiana de 22 años, los 12 años de la guerra de Independencia con Haití dentro de la cual se incluyen las tres invasiones del emperador haitiano Faustin I, quien odiaba tanto a los dominicanos que su motivo por invadirnos fue tratar de exterminar a toda la población dominicana.

Todos estos eventos, y otros atropellos posteriores que cada cierto tiempo abren las heridas en los dominicanos, no fue más que un gran trauma colectivo del pueblo dominicano. Es un trauma sufrido en carne y huesos por más de dos generaciones seguidas y posteriormente heredado epigenéticamente por las generaciones futuras. Los estímulos visuales y de otras índoles que los antepasados de los dominicanos asociaron con el trauma impuesto por los haitianos, hoy en día producen en la población los mismos miedos y las mismas reacciones que tuvieron los ancestros.

Borrar la historia, especialmente una tan traumática como la de los dominicanos, no logrará que esos miedos y reacciones se eliminen. Al contrario, creará las condiciones para que se produzcan eventos que luego vamos a lamentar. La historia permite entender por qué los pueblos reaccionan como lo hacen, pero el no enseñar la historia tal y como fue no elimina esas reacciones, solo elimina la posibilidad de entenderlas.

Lo que está en la sangre no es algo que se puede borrar con simples palabras, simples acciones, simples pretensiones y mucho menos con maniobras sociales promovidas por el Estado. Las cosas hay que hacerlas ancladas en la verdad y no en simples ideas o mitos, porque con falsedades no se borra la realidad que se manifiesta en los hechos.

(Documental) El fantasma en tus genes: Epigenética y la herencia genética

A continuación les presentamos el documental El fantasma en tus genes: Epigenética y la herencia genética. Mientras absorbes la información expuesta por científicos que han estudiado este fenómeno genético, piensa en lo que esto implica para el pueblo dominicano, uno de los pueblos con uno de los pasados más traumáticos de toda la humanidad.

Si quieren entrar inmediatamente al meollo del asunto, como suele decirse popularmente, pulsen en el minuto 30:34 y comiencen a ver el documental a partir de ese momento. Ahí es cuando comienza a tocar el tema que tratamos en este artículo.

República Dominicana en 1845, descrita por Francis Harrison

Francis Harrison era un estadounidense que vivió en Puerto Plata desde 1836, es decir que el país ya tenía 14 años bajo la Dominación Haitiana y el gobierno dictatorial de Jean Pierre Boyer.

Es oportuno resaltar que en 1845 la República Dominicana tenía un año de existencia. En ese año el señor Harrison fue entrevistado por el señor Hogan, quien representaba a una comisión del gobierno de los Estados Unidos que fue enviada para investigar las condiciones de la naciente República Dominicana antes de oficialmente reconocer al país y su gobierno.

A continuación les mostramos algunas partes de su entrevista. Favor de tener en mente que el señor Harrison vivió los últimos 8 años de la Dominación Haitiana 1822 – 1844, por lo tanto habla en base a su experiencia y como testigo de las ocurrencias en esa época.

Datos personales del Sr. Harrison

Sr. Harrison al Sr. Hogan

Puerto Plata; 26 de junio de 1845

P: ¿De cuál estado de Estados Unidos eres nativo?
R: Soy nativo de Pensilvania, condado de Filadelfia.

P: ¿Cuánto tiempo tienes viviendo en la isla de Santo Domingo?
R: Vivo en Puerto Plata desde 1836.

P: ¿A qué negocio te dedicas desde que llegaste a la isla?
R: Soy importador de productos y provisiones americanos; mas compro y exporto caoba, cuero de res y tabaco, todos son productos de este país.

Características demográficas en 1845

P: ¿Cuántos habitantes hay en la isla?
R: Según tengo entendido, la estimación ronda los 800,000 para la isla, de los cuales 200,000 se supone que viven en el este o parte dominicana.

P: ¿Cuántos habitantes blancos hay en la isla?
R: Los blancos viven todos en el este o parte dominicana de la isla, y supongo que son el tercio de la población.

P: ¿Cuántos son negros y cuántos mestizos?
R: Según lo que observo y las informaciones que he recibido, los negros forman el 11% de la población dominicana y los mestizos son el 56%, aunque entre estos últimos hay muchas familias de origen indio. Pero muchos de los mestizos se consideran blancos y en realidad lo son como los españoles de muchas zonas de España.

P: ¿En cuál parte de la isla vive la mayor parte de los habitantes, de los negros y de los mestizos?
R: Los blancos viven todos casi en el este o parte dominicana, los negros viven principalmente en el oeste o parte haitiana, el mestizo español vive en el este o parte dominicana y el mestizo francés vive en el oeste o parte haitiana.

Las causas de la independencia dominicana

P: ¿Cuáles son las causas de la creación de la República Dominicana?
R: La antigua parte española, o el este de la isla, fue tomada posesión y unida a Haití en 1822. Desde ese tiempo hasta la revolución de febrero de 1844, los dominicanos fueron tratados como un pueblo conquistado y todos los puestos políticos fueron ocupados por gente nativa de Haití. El gobierno haitiano es una república militar (dictadura), todos los generales militares que les impusieron a los dominicanos eran haitianos y su idioma, pensamientos y sentimientos eran diferentes al de los dominicanos. Los dominicanos blancos fueron especialmente tratados con todo tipo de indignidades y abusos.

Las formas rudas de los haitianos fueron introducidas en el este de la isla. Por el contacto, muchos dominicanos fueron desmoralizados y adoptaron la forma de vida inmoral -es decir, vivir juntos sin casarse- que es tan generalizada en Haití que se puede decir que es un país de bastardos porque la mayoría de los niños nacen fuera del matrimonio. Para evitar las indignidades de los haitianos y mantener el honor de sus familias, muchas familias respetables se mudaron a Puerto Rico, Cuba y Colombia. Muchos más, quienes no pudieron vender sus propiedades y no querían emigrar para vivir en la miseria, se quedaron con la esperanza que llegará el día que se le pondrá fin al yugo tan ignominioso y el ejemplo inmoral de los haitianos.

La revolución de febrero 1844 existía moralmente desde antes de la revolución de 1843 cuando los haitianos expulsaron al general Boyer y el general Herard se convierte en presidente. Cuando Herard visitó el este de la isla, después de la expulsión del general Boyer, arrestó a muchas de las personas más importantes de esta parte de la isla porque pensó que tenían la intención de hacer una revuelta en contra de su autoridad. Como no pudieron mostrar pruebas de ello, después que los llevaron como prisioneros a Puerto Príncipe, les dieron su libertad y fueron devueltos a sus casas, y ellos volvieron hacer las preparaciones que resultaron en la exitosa independencia dominicana.

Otra razón de la separación dominicana es la antigua animosidad que desde siempre ha existido entre Francia y España, el cual es heredado por parte de la herencia europea en ambos países. El negro dominicano tiene la misma antipatía hacia el negro haitiano como el español en España le tiene a los franceses. Los mestizos dominicanos tienen la misma antipatía hacia los mestizos y los negros haitianos, y el blanco dominicano detesta a los negros haitianos y mulatos haitianos por los continuos insultos a que han sido sometidos durante los últimos 22 años. Todas estas causas influyeron para que surgiera la revolución de febrero de 1844; y yo, como testigo del trato que los haitianos les dieron a los dominicanos, pienso que están muy justificados.

P: ¿Cómo vino la República Dominicana a la existencia?
R: La República Dominicana fue creada por un deseo espontáneo de su gente. El mismo espíritu que la ha creado, el deseo de su gente, es lo que la sostiene.



La educación pública

P: ¿Cuál es el carácter por la educación y la inteligencia de los sectores acomodados?
R: Durante la mala administración de los haitianos, el gobierno abandonó la educación pública. Los sectores acomodados, por la misma mala administración y la opresión de los haitianos, se empobrecieron y perdieron los medios para educarse; pero los sectores acomodados son inteligentes y existe una envidia hacia los extranjeros, lo cual es típico de los españoles y sus descendientes.

Relaciones raciales

P: ¿Cómo se tratan entre ellos?
R: Entre la gente del este o parte dominicana hay menos prejuicio racial que en cualquier otro país. Las distintas razas son cordiales unas con las otras.

P: ¿Existe una especie de unanimidad entre los habitantes y el deseo de mantener su independencia?
R: Absolutamente que sí entre todas las clases de los verdaderos dominicanos, es decir los nativos del este de la isla. Aún quedan algunos mulatos haitianos en el país, porque son hombres con propiedades y sus intereses están en esta parte de la isla, pero no tienen influencia y están bajo vigilancia del gobierno dominicano. Naturalmente ellos no están muy contentos con un gobierno que incluye a los blancos como lo es el gobierno actual dominicano.


La opinión pública hacia los Estados Unidos

P: ¿Cuál es la disposición del gobierno y pueblo dominicanos hacia el gobierno y pueblo de los Estados Unidos?
R: Los dominicanos blancos esperan el apoyo y la simpatía de los Estados Unidos, el reconocimiento se lo dará moralmente. Los españoles mestizos y negros tienen consciencia que sus protectores naturales, desde el punto de vista moral, son los gobierno y pueblo de los Estados Unidos. Yo los he asistido en su independencia supliendo municiones de guerra, con las cuales ganaron la batalla de Santiago. Los estadounidenses son tan populares y queridos en la República Dominicana como lo son impopulares y odiados en Haití, donde el odio hacia nosotros los norteamericanos ha sido cultivado por los agentes ingleses.

La viabilidad de la independencia dominicana

P: ¿Cree usted que los dominicanos podrán defender su independencia de los ataques de los haitianos u otra potencia?
R: Después que expulsaron a los haitianos del este de la isla en febrero y marzo del año pasado, dos milicias grandes fueron inmediatamente constituidas en Puerto Príncipe y Cabo Haitiano.

La milicia de Puerto Príncipe, liderada por el presidente Herard, marchó hacia Santo Domingo. Cuando estaban cerca de Azua fueron atacados por 1,000 hombres dominicanos bajo el mando del presidente Santana, y los dominicanos fueron repelados. Los dominicanos se retractaron y los haitianos entraron a Azua donde fueron atacados por los dominicanos hasta que la milicia haitiana se desintegró y la invasión por el sur fue un fracaso.

La milicia de Cabo Haitiano de 18,000 hombres bajo el mando del actual presidente haitiano Pierrot, marchó hacia Santiago. Cuando llegaron a las cercanías de Santiago habían 12,000 soldados, un tercio de la milicia había desertado o fueron dejados en el camino por cansancio. 4,000 haitianos atacaron a Santiago y fueron repelados por 2,000 dominicanos quienes la defendieron. El pánico entre los militares haitianos repulsados fue comunicado al resto de las tropas haitianas cuando decidieron huir hacia la frontera.

Desde ese entonces, los líderes haitianos no han podido convencer a sus masas, quienes son los que componen a su milicia irregular, para invadir la parte dominicana otra vez. Los dominicanos ahora están en una posición mejor para resistir, porque ahora tienen municiones de guerra y sus fuertes y pueblos están mejor ordenados, y ahora existe un espíritu entre todos los dominicanos de defender su independencia de las invasiones haitianas. No creo que podrán soportar la invasión de otra potencia porque, en mi opinión, unas fuerzas armadas de 5,000 tropas bien disciplinadas, con una buena cantidad de artillería y ayudada por una marina de guerra pequeña, pueden conquistar la isla completa.

Los supuestos apellidos haitianos que en realidad no son haitianos

En los últimos años, en la prensa dominicana surgieron dos artículos donde citan un artículo publicado en 1999 por el reconocido historiador dominicano Frank Moya Pons. En ellos se pretende mostrar el supuesto origen haitiano de una serie de apellidos comunes en la República Dominicana, y de antemano se le achaca al supuesto antihaitianismo cualquier contradicción o cuestionamiento que se le puede hacer a esos artículos.

El desliz de Frank Moya Pons

Esas listas de apellidos supuestamente haitianos no son del todo fidedignas a la verdad. Asumimos que las mismas son un desliz del historiador Moya Pons, quien dice que esos apellidos son todos de origen francés que se habían afincados en Haití por mucho tiempo y que muchos llegaron a la República Dominicana durante la Dominación Haitiana 1822-1844.

Consideraciones que no se pueden ignorar

A continuación exponemos algunas consideraciones que no pueden ser ignoradas.

  • Es totalmente erróneo asumir a priori que todos los apellidos franceses en la República Dominicana llegaron en la Dominación Haitiana de 1822-1844. Un buen ejemplo de ello es el apellido Espaillat, del cual se hace mención de personas con ese apellido en el libro de Antonio Sánchez Valverde publicado en 1785, es decir 37 años antes de efectuarse la Dominación Haitiana e incluso 19 años antes que siquiera se proclamara la independencia de Haití.
  • Considerando que en la primera constitución de Haití, promulgada por el mismo Jean Jacques Dessalines, dice bien claro que las únicas personas que podrían considerarse como haitianos son los negros, queda claro que cualquier francés que introduce su apellido en la parte española de Santo Domingo por vía de la parte francesa de la isla debe considerarse como un apellido francés y no haitiano.
  • Antes de efectuarse la independencia de Haití en 1804, el gentilicio haitiano no se usaba. Los habitantes de la parte francesa de la isla siempre se identificaban como franceses. Por ello carece de veracidad histórica tachar a los franceses, que durante la revolución haitiana y las masacres contra los franceses que le impuso Jean Jacques Dessalines se refugiaron en la parte española de la isla, sean considerados como haitianos. Eran franceses de sangre, de nacionalidad y se identificaban como tales, no como haitianos. Por lo tanto, los apellidos franceses introducidos por ellos en la parte española de la isla deben considerarse franceses. Por esa condición de ser franceses fue que Jean Jacques Dessalines dictó que nunca podían ser haitianos de verdad y los mandó a matar. Dos ejemplos de apellidos que encajan en esta categoría son Bisonó y Despradel.
  • En las listas de los apellidos supuestamente haitianos hay muchos apellidos de origen indudablemente español, como es el caso con Rodríguez, Delgado, Monegro, Durán entre otros. No es ético decir que un apellido de origen español es de origen francés.
  • No es verdad, bajo ningún concepto que, siendo la República Dominicana un país que emerge de España, algún apellido español se haya introducido por vía de Haití.

Algunas evidencias en el libro de bautismo de La Vega de 1805

Quizás la evidencia más contundente respecto a las falsedades que incluyen en esas listas de apellidos supuestamente haitianos en la República Dominicana, es el hecho que en esos artículos se alega que fueron introducidos en la Dominación Haitiana de 1822-1844. De ser cierto, entonces no se explica por qué varios de estos apellidos aparecen en el libro de bautismos de La Vega de 1805, 17 años antes que se efectuara la Dominación Haitiana.

Veamos algunos ejemplos para que después no digan que estamos mintiendo.

Lo primero que les mostraremos es la página titular del libro de bautismos de La Vega de 1805.

Ahora les mostramos algunos de los apellidos que supuestamente llegaron a la República Dominicana desde Haití en la Dominación Haitiana 1822-1844. Reiteramos que si esa alegación fuese cierta, no se explica lo siguiente.

DURAN

BORGES

ABREU

Los dos apellidos que siguen aparecen en el año 1811 del mismo registro de bautismos de La Vega, 11 años antes de efectuarse la Dominación Haitiana.

HOLGUIN

PAULINO

El siguiente apellido aparece en el año 1812 del mismo libro de bautismos de La Vega.

MONEGRO

Las mentiras se caen por su propio peso

Todavía no logramos entender qué piensan obtener con mentiras, si las mismas siempre se caen por su propio peso y la verdad siempre sale a flote.

Hay apellidos que sí son de origen haitiano

No queremos dar a entender que todos los apellidos que aparecen en esas listas de supuestos apellidos haitianos no son de origen haitiano. Hay muchos que sí pueden considerarse apellidos haitianos en República Dominicana, como en los casos de Chevalier, Lechapelle y otros. Solo queremos advertir que no se dejen engañar.

Los apellidos inventados en la República Dominicana

Por último, en esas listas de supuestos apellidos haitianos aparecen algunos apellidos que ni son de origen español, ni francés y mucho menos haitianos; mas bien son apellidos inventados en nuestra República Dominicana. Por eso cualquier investigación genealógica respecto a sus orígenes evidencian que las únicas personas que los portan son dominicanos dentro y fuera del país, y descendientes de dominicanos en el extranjero. Uno de esos apellidos es Brazoban.

La verdad no defrauda y siempre sale a la luz. Es la mejor amiga de los dominicanos en estos tiempos cuando a nuestro país se le está atacando por todas las vías que hay y por haber con miras de desacreditarnos ante la comunidad internacional, y lesionar la unión y el sentimiento patrio de los dominicanos.