Si existió la esclavitud en toda América, ¿por qué hay pocos países mulatos?

Grupo de niños dominicanos en una competencia de ajedrez en calle El Conde, Santo Domingo. La República Dominicana es un país de mulatos, convirtiéndolo en una rareza entre los países.

Uno de los dilemas más presentes cuando se piensa en por qué las poblaciones de América en la actualidad son como son es la incógnita siguiente: si existió la esclavitud en toda América, ¿por qué hay pocos países mulatos?

La República Dominicana es el país más mulato de América y con la proporción en su población más alta en el mundo. Para colmo, casi no hay países mulatos, pues la República Dominicana es el más grande de cinco países mulatos en el mundo y cuidado si nos estamos excediendo. En la zona del Caribe lo más común son países de negros excepto unos pocos en cuales se encuentra nuestro país de mayoría mulata.

Aquí trataremos de explicar esta particularidad.

La esclavitud en América

La esclavitud precede el descubrimiento de América en 1492, tanto en el Viejo Mundo, pues hasta en la Biblia se habla de esclavos a pesar que es un libro de hace miles de años, como en el Nuevo Mundo con la esclavitud ya practicada en varias tribus y civilizaciones indígenas a la llegada de los españoles. Con la llegada de los españoles a América, a los pocos años inició la esclavitud de los africanos en nuestro continente. De hecho, los primeros africanos que cruzaron el océano Atlántico en condición de esclavos llegaron a nuestra capital de Santo Domingo. La Ciudad Primada de América fue la primera en tener negros y desde entonces hasta nuestros días ha tenido negros. Lo único que cambia es que en determinadas épocas eran más o eran menos en proporción de la población, pero siempre estuvieron ahí.

Sin embargo, la esclavitud no se practicó de la misma manera en toda América y si bien la esclavitud de africanos existió en todo el continente, los mismos no llegaron en las mismas cantidades en todas partes ni en todos los tiempos. Como bien se puede observar en el mapa a continuación, la mayoría de los africanos traídos a América terminaron en tierras de ingleses y franceses y no de los españoles.

Importación de africanos en condición de eslavos desde 1619 a 1808, el periodo en que se introdujeron a América la mayor cantidad de negros. Nótese dos cosas: a) la mayoría de los negros fueron llevados a territorios no españoles en América y b) Santo Domingo y Puerto Rico fueron de los que menos negros recibieron en el Caribe. En el mismo sentido, las islas inglesas del Caribe y Haití (colonia francesa de Saint-Domingue) recibieron la inmensa mayoría de los negros llevados al Caribe. En el Caribe español, Cuba fue la que recibió a la mayoría de los negros traídos por los españoles.

¿Qué produce a una sociedad mulata?

Utilizando la lógica, una sociedad mulata se produce con la mezcla generalizada de blancos con negros. Esto quiere decir que no es suficiente que un sitio tenga esclavitud para producir una sociedad mulata. Se necesita una población de blancos lo grande suficiente y unas condiciones sociales donde no exista un prejuicio racial severo y no existan barreras a las mezclas raciales.

Además, es imposible que si en una sociedad la mayoría de los blancos tienen esclavos, que se produzca una sociedad mulata por los hombres blancos «echarle manos a las esclavas». De hecho, en todas las sociedades americanas con mayoría de negros existe una minoría muy pequeña, comúnmente de un dígito porcentual, de mulatos y en su mayoría estos son descendientes de procreaciones en relaciones sexuales entre amos y esclavas. Quiere decir que en todas las sociedades donde hubo esclavitud, una pequeña parte de la población es producto en su origen de estas relaciones pecaminosas. De esto no se escapa la sociedad dominicana, sin embargo no explica que esta sea una sociedad de mayoría mulata cuando la mayoría de los países caribeños y cercanos los mulatos son minoría y los negros son mayoría.

La razón de por qué es diferente en República Dominicana se debe a varios aspectos:

a) Los negros nunca fueron mayoría en nuestro país, aunque si hubo y hay algunas zonas donde los negros son una mayoría absoluta.

b) La cantidad de blancos debió ser grande en relación a la cantidad de negros en nuestros país, contrastando con lo ocurrido en la mayoría de las islas del Caribe.

c) La inmensa mayoría de los españoles en nuestro país no tenían esclavos, por tanto es imposible que la inmensa mayoría de los mulatos dominicanos sean originarios de una relación sexual pecaminosa. Podemos ver que en todos los países donde hubo esclavitud hubo este tipo de relaciones sexuales pecaminosas, mas los mulatos siempre han sido una minoría muy pequeña en todos los países excepto el nuestro.

d) Nunca existió una prohibición legal y/o social hacia las mezclas raciales, y tuvo que tener un prejuicio racial muy bajo para que se produzca una mezcla. Con ello se facilitó la fusión de ambas razas en nuestro país.

Porcentaje del aporte genético europeo o blanco en la población promedio de América. Nótese que en países de mayoría negra tienen el mínimo en amarillo, contrastando con nuestro país de mulatos. Sucede algo similar en países donde los blancos son mayoría en rojo.
Acercamiento al Caribe.

La escasez de países mulatos

Lo ocurrido en República Dominicana es tan único que al día de hoy es el país mulato más grande del mundo. La escasez de países mulatos es real, contabilizados en los dedos de una mano. Más que avergonzarnos de nuestra realidad mulata manifestándolo en muchas formas incluyendo adoptando identidades y pasados propios de otros países, los dominicanos debemos exaltar nuestra realidad mulata. No hay nada malo en ser diferente y nada mejor que ser auténtico con uno mismo. La aceptación del mulato, sea del color que sea, es aceptándose como tal y no esconderse en etiquetas identitarias que no son fiel con su realidad mulata. No importa si en Estados Unidos se hace así, en Europa se hace asá o lo que sea; en nuestra República Dominicana se hacen las cosas a su manera y no es ni más correcta o menos correcta que lo de otros países.

¿Por qué la RD es de mayoría mulata si en los países donde hay una herencia africana abundante tienen mayoría de negros?

Otra paradoja que se vislumbra es que la mayoría de los países cercanos a la República Dominicana tienen una herencia africana abundante, producto de la esclavitud. Estos son en su mayoría países de negros y cualquier dominicano lo puede evidenciar visitando países negros como Haití, Jamaica, Santa Lucía o Barbados por mencionar a algunos. Al regresar a la República Dominicana se nota la condición de mulato de la mayoría de los dominicanos.

Esto evidencia una realidad, la mayoría de los países con herencia africana abundante son países de negros. A parte de tener esa herencia aplastante en la población, otras herencias como la europea o la indígena son muy pequeñas o no existen. Sin embargo, en la República Dominicana la herencia africana es abundante y, a la misma vez, la herencia europea es abundante también mientras la indígena, si bien es una pequeña parte de las personas, es algo generalizado en la población también. Esta diferencia hace que la realidad dominicana es de un país mulato más que cualquier otra cosa.

Cada lugar tiene su propia historia

Lo más importante es reconocer que cada lugar y cada país tiene su propia historia. Lo que le dio origen a las sociedades contemporanias puede ser similar entre dos o más sociedades, mas no es idéntico. Por ello, no se puede asumir que la realidad histórica de un lugar es aplicable a otro lugar. Esto es más relevante cuando se trata de la República Dominicana debido a su peculiaridad que lo hace en el país mulato más grande del mundo. Tenemos nuestro propio pasado y ello se manifiesta en muchas cosas incluyendo la sangre que corre por nuestras venas. Ese pasado único de nosotros merece admiración y respeto, lo cual se pierde cuando se quiere aplicar una realidad histórica o identidad propia de otro país y no del nuestro.

Recomendación

Para seguir entendiendo el mulataje de la República Dominicana, les recomendamos los artículos siguientes.

El trato a los esclavos en el Santo Domingo español

La migración de los africanos a la República Dominicana

La migración española a la República Dominicana

El pueblo dominicano es mezclado, no reemplazado

Comparando a la República Dominicana con otros países en GSV

¿Eran racistas los fundadores de la República Dominicana?

La República Dominicana vista desde el espacio. Las sonas marrones son semiáridas, en las verdes llueve mas y en las grises están urbanizadas.

Una creencia errónea, en el extranjero especialmente, es la que República Dominicana se originó por el racismo. Esta idea promueve el pensamiento que dice si la República Dominicans fue fundada por el racismo, similar a países como Rodesia (Zimbabwe), todo apoyo y defensa de la República Dominicana es de gente racista. La implicación es que los dominicanos sin importar la raza o el color en su orgullo patrio y en su manifestación en apoyo a la República Dominicana son racistas. Indudablemente que esta creencia es falsa, mas es entretenida en la mente de algunas personas. En la mayoría de los casos, se trata de gente que es ignorante de varios aspectos de los padres de la patria. Son ignorantes de lo que eran los defensores de la nacionalidad dominicana cuando la misma se veía amenzada por otro país, llámese España en los 1860as o Haití en los 1820s.

«Después de conocer a una persona se forma una opinión de él, no antes».

La fundación de la República Dominicana

Los padres de la patria aon homenajeados por dominicanos de todos los colores en el Altar de la Patria en Santo Domingo. La harmonía racial es un parte esencial desde la misma fundación del país. Para ser un dominicano verdadero, se debe emular a nuestros padres de la patria para quiénes no tenía cavida el racismo. Se puede decir que desde el momento un dominicano toma una postura racista, esa persona deja de ser un dominicano verdadero.

La República Dominicana fue fundada en la concepción de igualdad de todas las razas y colores. La no discriminación hacia una persona por su color no se convirtió en un ethos fundacional por puro chance, sino que fue expuesto por los fundadores de nuestro país. En plena mitad del siglo XIX se decía esto mientras en otros países la norma era la exclusividad de una raza.

No podemos obviar que la República Dominicana nunca ha sido un país esclavista. Esto contrasta con países como Estados Unidos o Brasil. Entre los fundadores dominicanos no existe esta contradicción en ideas como que todos los hombres son libres y se firma un acta de independendia diciendo eso, mientras los mismos fundadores y firmantes eran dueños de esclavos. Peor aún es que no fue abolida la esclavitud hasta 8 décadas después de su independencia, algo desconocido en la República Dominicana. Luego que termina la esclavitud, en países como los Estados Unidos se aplica la segregación racial, otra abominación desconocida en la República Dominicana.

El caso de Juan Pablo Duarte

Juan Pablo Duarte, uno de los tres fundadores de la República Dominicana.

Juan Pablo Duarte nace el 26 de enero de 1813 en Santo Domingo y muere el 15 de julio de 1876 en Caracas, Venezuela. Vivió la mayor parte de su vida en la República Dominicana y se consideraba dominicano. Desafortunadamente, fue obligado al exilio y vivió sus últimos años en Venezuela. Era hijo de Juan José Duarte de Jerez de la Frontera, España y de Manuela Díez de El Seibo, República Dominicana.

Apesar que era una familia acomodada con Juan José siendo dueño de un negocio pequeño de la familia en Santo Domingo, sufrió muchas vicitudes la familia. Entre las dificultades se encontró el exilio forzado de 1801 con la invasión de Toussaint Loverture. Se establecieron en Mayagüez, Puerto Rico y el primer hijo Vicente nació allí, el único de un total de 11 hijos que nació fuera de Santo Domingo. Este exilio perduró hasta 1810, porque se rehusaron a ser franceses sin importar si eran franceses negros como Toussaint Loverture o blancos como Leclerc. Es oportuno señalar que los Duarte Díez no estuvieron en Santo Domingo durante la invasión de Jean Jacques Dessalines en 1805 que incluyó someter a la capital a un sitio por un mes y las matanzas y destrucciones de todo el interior dominicano a su retirada.

Después del territorio dominicano ser recuperado de los franceses por la victoria de la guerra de la Reconquista liderada por el general Juan Sánchez Ramírez y el territorio fue insertado otra vez a España, la familia Duarte, que era mas grande y consistía de Juan José, Manuela y el infante Vicente; volvieron a Santo Domingo. Hicieron lo mismo miles de dominicanos que estaban exiliados en Puerto Rico.

Un busto de Juan Pablo Duarte frente a la casa de su familia en calle Isabel La Católica en Santo Domingo. A pesar de su grandesa como libertador de los dominicanos, nunca se mudó de su casa natal mientras estuvo en Santo Domingo.

Durante la Dominación Haitiana (1822 – 1844), la familia Duarte, que para la época era mas grande aún e incluía a Juan Pablo, decidieron quedarse en Santo Domingo. Fueron testigos de algunas opresiones cometidos por el gobierno y la milicia haitianos en la población dominicana. Entre los abusos estaban la prohibición del idioma español (aunque parece le hicieron caso omiso los dominicanos porque nunca aprendieron hablar francés ni criollo haitiano), la clausura de la universidad mas antigua de América y que era un orgullo para los dominicanos, y otras injusticias formales. También hubo injusticias informales como el intento de violación de muchas mujeres y niñas dominicanas por la soldadesca haitiana, incluso de mujeres casadas delante de sus esposos y la negación recibía la muerte.

Juan Pablo Duarte no era antihaitiano ni antinegro

Uno de los bustos mas grandes de Juan Pablo Duarte se encuentra en Santo Domingo Este.

El trauma por la que vivió la familia durante las múltiples incursiones haitianas y las políticas defastas adoptadas por Jean Pierre Boyer, implicó un retroceso económico, la despriorización de la educación, etc; tuvo que tener un impacto profundo en Juan Pablo Duarte. Sin embargo era muy claro desde el comienzo que estas cosas fueron impuestas por el gobierno haitiano y no el pueblo haitiano ni los negros en general. El racismo y las injusticias por el color no tenían cabida en su corazón. En base a esta premisa dijo lo siguiente en 1838.

No es posible que una persona que odia a los haitianos, los pudiera admirar en cualquier manifestación. Ningún racista dijera eso de los negros, sean haitianos o de otros sitios en los que son mayoría. Su postura que no era antihaitiana ni antinegro se fortalece mucho mas sl ver lo que dice en una carta a alguien que no era haitiano ni estaba casado con una haitiana. Además esta carta no era de ser público.

«Lo que define al hombre es su carácter y no su color o raza».

Lo cierto es que Juan Pablo Duarte era en contra del gobierno haitiano y no en contra del pueblo haitiano. Véase el siguiente pedazo de la carta de 1838 a continuación.

Juan Pablo Duarte y sus ideas de la unión de las razas

Estatua de Juan Pablo Duarte en Santiago de los Caballeros.

Juan Pablo Duarte tenía otras cualidades y entre ellas estaba la poesía. Escribió poemas que tocaban varias temáticas desde el amor hasta el patriotismo y mas. El poema que tituló «Unión de las razas» dice lo siguiente.

No hay mucho mas que se puede decir con respecto a lo que se refería Duarte. Era un honbre que apoyaba el trato justo a todos los hombres sin importar el color. Además era un fiel apoyador del mestizaje, cosa que se hace evidente a continuación.

«Según Emiliano Tejera, para diseñar nuestra enseña tricolor, Duarte se inspiró en el principio natural de la fusión de las razas, que será la salvación de la América tropical, dotándola con una población apropiada a sus necesidades».
«La bandera puede cobijar a todas las razas: no exluye ni le da predominio a ninguna. Bajo su sombra todos pueden crecer, fundirse, prosperar».
La gran cruz blanca significa la fusión de las razas del pueblo dominicano. Fue creada por el mismo Juan Pablo Duarte y refleja su convicción de la igualdad de todas las razas. Es una de las pocas banderas de un país cuyo sus significados no prima a los negros, a los blancos o a los mulatos. A pesar que ha tenido unos cambios minoritarios, todos casi en su escudo nacional, permanece con los mismos significados que tuvo en la primera vez que ondeó en 1844.

El caso de Gregorio Luperón

Gregorio Luperón, el líder de la restauración de la República Dominicana 1863-1865 y a quien Juan Pablo Duarte le siguió sus órdenes. Para Duarte no importaba que un blanco le siguiera a un líder de color y respetara sus órdenes. Para Duarte y todos los dominicanos verdaderos, son iguales todas las razas.

Gregorio Luperón nace el 8 de septiembre dd 1839 en Puerto Plata y muere el 20 de mayo de 1897 en el mismo pueblo. Se destacó como general durante la guerra de la Restauración (1863 – 1865). Después de la guerra fue Presidente en dos ocasiones, Vice Presidente en dos ocasiones y Ministro de las Fuerzas Armadas de la República Dominicana.

Casa Museo del general Gregorio Luperón en Puerto Plata.

En ningún tiempo se expresó o dió indicios de la discriminación racial o del prejuicio de color hacia los blancos o que él mismo lo haya sufrido. Debe resaltarse que vivió la mayor parte en el val,e del Cibao. Esta zona no se limitaba a ser el área mas densamente poblada del país, sino la mas blanca. De hecho, en esta época la mayoría de los pueblos en el Cibao tenían una población blanca en mayoría mientras los pueblos con mayoría mulata o negra eran los menos.

Estatua del general Gregorio Luperón montando un caballo y en una mano agarrando un machete.

Las palabras que siguen evidencian una preocupación con el porvenir de Juan Pablo Duarte, a pesar que estaba exiliado en Venezuela y era un hombre blanco.

Santiago Castro VENTURA; «Duarte en la proa de la historia», 2005; Pg. 250. 

Le podemos añadir que durante la guerra de la Restauración el general Gregorio Luperón les siguió las órdenes Juan Pablo Duarte. Es decir, para Duarte no importaba que era blanco y Luperón no lo era. Seguía sus órdenes por igual, reconocía que tenía un rango militar por encima de él.

El caso de Francisco del Rosario Sánchez

Francisco del Rosario Sánchez, uno de los tres fundadores de la República Dominicana.

Francisco del Rosario Sánchez nace el 9 de marzo de 1817 en Santo Domingo y muere el 4 de julio de 1861 en San Juan de la Maguana. Su brillantez fue mayor cuando se hizo miembro de la sociedad secreta La Trinitaria, la cual fue fundada por Juan Pablo Duarte y fue el inicio de lo que sería el origen de la República Dominicana. Debe reconocerse que Juan Pablo Duarte aceptó a Francisco del Rosario Sánchez como miembro de La Trinitaria apesar que era mulato. Algo similar en los Estados Unidos era impensable. Como miembro de La Trinitaria comienza su rol en la creación de la República Dominicana.

«Si tienes una opinión sobre alguien anclado en una suposición, sólo en tu mente existe esa persona».

El nombre de Francisco del Rosario Sánchez logró mas popularidad durante el tiempo que la República Dominicana fue disuelta para convertirse en provincia de ultramar de España. Se vio obligado a penetrar Haití en condición de asilo y allí juntó a un grupo de dominicanos exiliados como él en base al retorno de los españoles a Santo Domingo. Con ese grupo en 1861 lideró una invasión con la intensión de terminar con el mando de los españoles y restablecer a la República Dominicana. Fue en este tiempo que dijo lo siguiente.

Francisco del Rosario Sánchez fue capturado por las tropas españolas y llevado a San Juan de la Maguana. Allí lo ataron a un palo y a base de tiros lo mataron por traición a España. Es considerado uno de los padres de la patria y fue un gran amigo cercano de Juan Pablo Duarte.

La casa natal y en la que vivió en Santo Domingo Francisco del Rosario Sánchez. No se pude ver bien en la imagen, pero dice la placa el significado histórico que tiene el inmueble como la casa natal de un fundador del país.

La amistad entre Francisco del Rosario Sánchez y Juan Pablo Duarte incluía la aceptación y el cariño de la familia Duarte Díez. En una ocasión cuando Duarte estsbs escondido para evitar a la soldadesca haitiana que lo buscaba para matarlo por querer liberar a los dominicanos, Francisco del Rosario Sánchez fue a la casa de la familia Duarte Díez en la calle Isabel La Católica de Santo Domingo. Estuvo ausente Juan Pablo por motivos de su escondite. En un momento dado, Francisco del Rosario Sánchez le pide a Juan José, el padre de Juan Pablo, el sitio en el que Juan Pablo se escondía porque lechizo una promesa que nada debe ocurrirle a uno de los dos sin que le ocurriera al otro. Esto demuestra el nivel de confianza que se tenía en esa relación de amistad.

El caso de Matías Ramón Mella

Matías Ramón Mella, uno de los tres fundadores de la República Dominicana.

Matías Ramón Mella nace el 25 de febrero de 1816 en Santo Domingo y muere el 4 de junio de 1864 en Santiago de los Caballeros. Era un amigo cercano de Francisco del Rosario Sánchez y de Juan Pablo Duarte. Es el tercer padre de la patria. Su renombre no se limitó a su rol que culminó con la independencia de la República Dominicana, sino lo que tuvo lugar la noche del 27 de febrero de 1844. Se unió a un grupo de personas frente a la puerta de la Misericordia en Santo Domingo. Cometió un trabucazo al aire que le dio origen a la República Dominicana.

Estatua del general Matías Ramón Mella al lado de la puerta de la Misericordia en Santo Domingo. En este lugar en la noche del 27 de febrero de 1844 nació la República Dominicana. Mas tarde en esa misma noche se hizo una proclama oficial de su nacimiento frente a la puerta del Conde, a poca distancia de este lugar.

Matías Ramón Mella estuvo involucrado en la guerra de la Restauración que buscaba ponerle fin al mando español y restaurar a la República Dominicana. Su amigo el general Gregorio Luperón fue su líder militar y siguió sus órdenes. Tuvo unnrol en atacar a las tropas españolad y en reclutar hombres jóvenes para la causa dominicana, en el valle del Cibao especialmente. Desafortunadamente, se contagió con disinteria y murió en el año antes de restaurarse la República Dominicana como país libre, tal como lo deseaba. Para cumplir con su deseo, fue enterrado con una bandera dominicana acompañando su ataúd, no obstante en ese momento no existía la República Dominicana. Al ser exhumado sus restos en el Cementerio Municipal de Santiago para ser llevado a la Catedral Primada de América en Santo Domingo, se descubrió al lado de su ataúd la bandera dominicana con la que fue enterrado.

Las relaciones entre los dominicanos de colores y razas diferentes

La fusión de las razas en las que creía nuestro fundador Juan Pablo Duarte está a la vista de todos en toda la República Dominicana.

La creencia en la unióm de las razas se evidencia en los dominicanos desde antes que naciera Juan Pablo Duarte e incluso después de su muerte. Cuando le faltaban cinco años para la muerte de Juan Pablo Duarte, fue mandada una comisión a la República Dominicana por el gobierno de los Estados Unidos para analizar cada aspecto geográfico, social y de las demás índoles para determinsr si sería anexado. Con esta información exhaustiva se organizó un reporte y luego fue presentado al gobierno de los Estados Unidos en Washington DC. Los congresistas y senadores en base a lo que decía ese estudio votarían a favor o en contra de anexar a la República Dominicana. No fue aprovado porque si bien pasó con éxito por el congreo, perdió la vista buena del senado por un voto. En el reporte se dice lo siguiente.

«Report of the Commission of Inquiry to Santo Domingo…»; 1871; Pg. 98.

«Lorenzo Díaz, negro…»
«alcalde de Baní»
«El pueblo de Baní…»
«1,500 habitantes de los cuales 1,200 son de ascendencia española. Hay 5,000 personas en las zonas rurales circundante de los cuales el 80% son de ascendencia española y española-india».

Baní era de los pueblos mas blancos del país y para 1871 tenía algo que hubiera sido un escándalo en países como Estados Unidos. Un pueblo con una población de blancos en un 80% y sus zonas rurales también con un alcalde negro.
«Report of the Commission of Inquiry to Santo Domingo…»; 1871; Pg. 13. 

«En general es mestiza la población. La gran mayoría, en la costa especialmente, no son negros puros o blancos puros, sino están mezclados en cada grado imaginable. En algunas partes del interior existe una presencia considerable dd blancos y en general entre los mestizos predomina la sangre blanca».

Debe mantenerse en cuenta que toda la población de 1871 fue descrita por la comisión que el gobierno estadounidense madó a la República Dominicana para estudiarla se cabo a rabo antes de decidir su anexión a los Estados Unidos.

«Se comete un acto racista cuando se juzga a una persona por su color o raza, porque esa persona puede estar de tu lado y no lo sabes porque no lo conoces».

«Report of the Commission of Inquiry to Santo Domingo…»; 1871; Pg. 13. 

«Parece que no sufren de prejuicios de clase, raciales o de color. En los contactos entre ellos y con extraños son serviciales, respetuosos y bien educados. En todos los contactos que tuvimos con los dominicanos fueron atentos y hospitalarios».

Se menciona esto en un tiempo cuando era normal y se veía deseable el racismo en países como los Estados Unidos.
«Report of the Commission of Inquiry to Santo Domingo…»; 1871; Pg. 14. 

«Según podemos ver, los elementos necesarios para la persistencia existe entre los dominicanos, en la gran proporción en la que predomina el aporte español especialmente. La reducción de esta gente se debe a razones sociales y políticas, sin asumir que se está en decadencia los blancos».

Apenas existía el racismo entre los dominicanos en un tiempo cuando se conocía que los blancos disminuían con el tiempo en la composición racial del país por razones políticas y sociales. Con lo político se refiere a acciones tomadas por el gobierno haitiano, primero en la invasión de 1805 por Jean Jacques Dessalines y luego entre 1822 y 1844 en la invasión de Jean Pierre Boyer con intensiones de reducir la población de dominicanos blancos y aumentar la de los dominicanos negros. Con razones sociales se refiere al mestizaje que no se ha visto con malos ojos en el territorio dominicano desde los tiempos cuando era del Imperio Español.

«A Topographical and Political Description of the Spanish Part of Santo Domingo» por Moreau de Saint-Méry fue publicado en 1798. Dice lo siguiente.

Nótese lo que tiene la raya blanca, eso es lo traducido.

«Españoles criollos»
«Tienen pocos prejuicios raciales»
«Les dan un trato muy liviano a los esclavos»
«Blancos»
«Son la mayoría»
«Esclavos»
«Son tratados con una delicadeza en extremo»
«Hacen caso omiso a las leyes en contra de los esclavos»
«Son muy puntuales con las leyes que favorecen a los esclavos»

«Present State of the Spanish Colonies» por William Walton fue publicado en 1810. El autor era inglés de Kingston, Jamaica y vivió por muchos años en Santo Domingo. Como es natural, contrastó muchas de las cosas que vio en Santo Domingo a como se hacían en Jamaica, En esta icasión relata el trato a los esclavos negros en las tierras españolas y lo compara con el trato que recibían los negros en otros lugares como la Jamaica o las 13 colonias de Norteamérica (luego se unieron y se convirtieron en los Estados Unidos) o en el Saint-Domingue de los franceses (Haití).

«Un impedimento considerable al progreso económico en las tierras españolas es la gran cantidad de días festivos que interfiere con el trabajo en el campo y un trato muy liviano con que se le da a los esclavos».

Se evidencia un contraste entre el trato a los esclavos en su natal Jamaica y en las colonias inglesas de Norteamérica que luego se convertirían en los Estados Unidos y el trato que recibían en Santo Domingo por ser parte del Imperio Español.
«A nosotros se nos presenta a los españoles como amos severos y abusivos con sus esclavos. Esto no es fidedigno a la realidad. En la América española los amos son muy humanitarios con sus esclavos, muchas veces…»
«…al extremo y las gracias que gozán sus negros no es agradable a sus carácter y hábitos. Los ingleses y franceses han establecido constituciones que regulan el trato a los esclavos negros, el código negro de los segundos en especial; pero los españoles aplican regulaciones muy imperfectas y lo que existe es una mezcla de exenciones y regulaciones en las que se respeta la humanidad mas que las leyes».

«The Present State of Haiti» por James Franklin fue publicado en 1826. Dice en la página 184 lo siguiente.

«…la parte española de la isla. La ciudad de Santo Domingo resultó ser difícil para los negros [los haitianos] crear recores raciales entre los dominicanos. Fueron muy pocos los esclavos en esta parte de la isla y aquellos que lo era vivían en una condidión de igualdad con sus amos que se conocía sólo por su nombre la esclavitud»…

Por último, «Puerto Rico Past and Present, and San Domingo of Today» por Alpheus Hyatt Verrill fue publicado en 1914. Era de New Haven, Connecticut, Estados Unidos y fue muy detallado en su libro relativo a todo lo que vio en su viaje a Puerto Rico, República Dominicana y Haití.

Alpheus Hyatt VERRILL. «Puerto Rico Past and Present, and San Domingo of Today»; 1917, pg. 233.

…«el color promedio de los dominicanos es mucho mas claro que en la mayoría del Caribe y a un observador superficial pueden parecer blancos. Parece que no hay una barrera de color en la república. Se ve hombres y mujeres blancos puros, negros puros y mestizos hablando entre sí y mezclándose sin ningún intento de esconderlo. Se casan blancos con negros, los negros son políticos en igualdad con los blancos y mestizos, y en cada oportunidad se muestran evidencias que todos son iguales sin importar el color de piel para los dominicanos».
Un afroamericano de los Estados Unidos describe a la República Dominicana luego de varias visitas. Se evidencia la diferencia entre conocer el país en persona vs los que nunca lo han conocido y se llevan de la propaganda internacional antidominicana.
En noviembre del 2021 esta haitiana explica su apreciasión de los dominicanos tras vivir por mucho tiempo en la República Dominicana. Se evidencia que hay una diferencia entre conocer a la República Dominicana en persona y los que pretenden conocerla por la propaganda internacional antidominicana que busca presentar al país y a los dominicanos como algo que no son.

¿Por qué los dominicanos se ven como un pueblo diferente a los haitianos?

Un cuadro de Rosa Duarte, hermana de Juan Pablo, en el momento que se mudaban sus restos al Panteón Nacional en Santo Domingo. Su contribución a la independencia de la República Dominicana es invaluable. Ha ayudado mucho a conocer mejor a Juan Pablo por sus escrituras.

Haremos un hincapié para explicar por qué los dominicanos se han visto como un pueblo diferente a los haitianos desde siempre. Este pensamiento era general entre los dominicanos incluyendo a Juan Pablo Duarte.

Los dominicanos se han visto como un pueblo diferente desde tiempos inmemorial porque son la continuación de las personas que llevaban siglos viviendo en la isla antes de la creación de Haití en 1804. Al momento de la independencia de Haitî, mas de dos tercios de los haitianos habían nacido en África. Esto era diametralmente diferente a los dominicanos entre los cuáles la mayoría eran nacidos en la isla y descendíannde las personas que llevaron a la isla en el siglo XVI y se mezclaron. Esto es evidente en los resultados recientes del ADN ancestral. Mientras en los haitianos no es común que tengsn ADN amerindio, entre los dominicanos sí es común. Quiere decir que los dominicanos son descendientes en parte de los taínos, amerindios que desapareció el último puro en los 1600s, al menos unos 200 años antes que surgiera la independencia de Haití. Además significa que el aporte español y el africano en los dominicanos en parte corresponde a los españoles y africanos que estuvieron en la isla durante el final del siglo XV y en los siglos XVI, XVII, XVIII y en los primeros años del siglo XIX antes de la independencia de Haití.

En esencia, ya existían los dominicanos bajo una identidad española, el idioma español y otras prácticas culturales españolas que se le sñadieron aspectos de los taínos y los africanos. Todo esto tuvo lugar siglos antes que llegaran a la isla los haitianos.

Se evidencia una diferencia en los resultados genéticos del típico dominicano y el haitiano, como éste de 23andme. En sentido general el aporte africano subsahariano no es mayoritario en los dominicanos mientras sí lo es en los haitianos. Además tienen mas de europeos y amerindios los dominicanos que los haitianos.

Esta diferencia en tiempo de cuándo surgen los dominicanos en La Española ya existía cuando luego aparecen los haitianos. Una de esas diferencias es el idioma. La República Dominicana es el país de América donde por mas tiempo se ha hablado español en el hemisferio occidental y es el lugar de nacimiento de Hispanoamérica. Mas del 99% de los dominicanos nacidos en La Española hablan español como lengua materna. Por el contrario, el francés y el criollo haitiano son los idiomas maternos de los haitianos. Un haitiano no le puede hablar en su idioma a un dominicano al menos que el dominicano aprenda el idioma de los haitinos y viceversa. De la misma forma, en la televisión dominicana existen canales de España y otros países hispanohablantes de América. No obstante la diferencia en dialéctos, el dominicano entiende sin mucho esfuerzo estos canales y tienen una buena popularidad. Estos mismos canales no son comprendidos por los haitianos y los canales de países hispanos no son muy populares en Haití.

Esta diferencia en idiomas que no es muy común en islas, fue a lo que se refirió el Dr José Núñez de Cáceres en 1822 mientras se producía el inicio de la Dominación Haitiana. Antes de irse para siempre de Santo Domingo dijo lo siguiente a Jean Pierre Boyer.

«La palabra es el instrumento de comunicación entre los hombres, y si no se entienden por el órgano de la voz, no hay comunicación, ya veis aquí un muro de separación tan natural como insuperable, como puede serlola imposición natural de los Alpes y los Pirineos».

Hoy vemos como Europa ha hecho integraciones exonómicas y políticas en parte al crear la Unión Europea. Apesar que todos los países integrados son ricos y es mas fácil unir países ricos que pobres ¡, se nota que cada país conserva su idioma. Si se les obliga aceptar un idioma común y destruir sus idiomas individuales es garantizado casi el fracaso de la Unión Europea. Se puede decir lo mismo con La Española.

Se ve la creencia fundacional de la República Dominicana de la fusión de las razas en los diputados de la Cámara de Diputados en Santo Domingo.

Otro detalle es la identidad. Se mantiene definida la identidad de cada país en la Unión Europea. Incluso, cuando un país no percive que sus intereses están representadas por las decisiones de la Unión Europea, ocurren situaciones como BREXIT. No es diferente en La Española.

Juan Pablo Duarte, como todos los dominicanos, estuvo muy consciente de estas duferencias que se hicieron mas evidentes durante la Dominación Haitiana. La proximidad de las tropas haitianas hizo que los dominados vieran de cerca las diferencias culturales entre un pueblo y el otro. No es necesario que alguna persona le diga a un dominicano lo diferente que son los haitianos. Lo ven todos los días.

La nación dominicana precede a la República Dominicana

Se puede pensar que corresponde a la independencia dominicana contra Haití en 1844, sin embargo es de la independencia efímera contra España el 1 de diciembre de 1821, 22 años antes. Esta independencia encontró su fin impuesta por la tercera invasión haitiana de Jean Pierre Boyer y el inicio de la Dominación Haitiana el 9 de febrero de 1822.

Es oportuno señalar cos cosas.
Primero, en América Latina hay varios países que surgieron del Imperio Español, mas su independencia fue de un país vecino que los invadió a priori o de otra forma posionó un territorio español que no era suyo. Es el caso de la República Dominicana y de:

– Panamá (de Colombia)
– Venezuela (de la Gran Colombia)
– Ecuador (de la Gran Colombia)
– Uruguay (de Brasil)
– Guatemala (de las Provincias Unidas del Centro de América)
– El Salvador (de las Provincias Unidas del Centro de América)
– Honduras (de las Provincias Unidas del Centro de América)
– Nicaragua (de las Provincias Unidas del Centro de América)
– Costa Rica (de las Provincias Unidas del Centro de América)
– Cuba (de los Estados Unidos)

Segundo, a pesar faltaban décadas para que surgiera la República Dominicana, el pueblo de habla hispana en La Española se describía como dominicanos. Es una evidencia mas que la nación dominicana precede a la creación de la República Dominicana.

En los casos de República Dominicana y Uruguay, fueron incorporadas por un tiempo por vecinos muy diferente culturalmente y lingüísticamente. Esto no implicó que las poblaciones de estos países se integraron a estas culturas e idiomas diferentes. Siguieron practicando su cultura e idioma autóctono surgio en los mas de 300 años como parte del Imperio Español. En esencia, durante el tiempo de menos de una generación qud duró la República Dominicana como parte de Haití, no se haitianizaron los dominicanos. Del mismo modo, los uruguayos tampoco se hicieron brasileños cultural y lingüísticamente. Adrmás, no se hicieron estadounidenses los cubanos. Fue similar a los kurdos de ahora quienes son muy diferentes a los iraquíes, los turcos y los sirios, a pesar que el territorio que ocupan estácrepartido entre estos tres países.

Los dominicanos han sido una nación desde mucho antes de crearse la República Dominicana. Esto es una diferencia notoria con Haití, ya que primero surgió Haití y muchos años luego los haitianos como nación. El cado dominicamo era psrecido al de los kurdos en Siria, Iraq y Turquía o los sahuarí en Marruecos, naciones que todavía no tienen su propio país.

El surgimiento de la República Dominicana no fue mas que un acto de preservación cultural ante una situación que la amenazaba desaparecer para siempre, absorbidos por su vecino.

Si la República Dominicana no fue creada por el racismo, ¿por qué fue?

Escudo de la República Dominicana.

Para entender el orígen de la República Dominicana se debe endender lo que le hizo la milicia haitians a la población dominicana durante la Dominación Haitiana (1822 – 1844). A esto se le añade que la nación dominicana y la existencia de los dominicanos precede la creación de la República Dominicana.

Para acercanos a la comclusión, citaremos la carta de D. Francisco Brenes al gobernador de Puerto Rico D. Francisco González de Linares. Esta carta es del 22 de septiembre de 1822. Nótese que el inicio oficial de la Dominación Haitiana es el 9 de febrero de 1822. En otras palabras, a 7 meses de comenzar la era del mando haitiano se manifiesta un descontento general entre los dominicanos.

Póngale mas atención a lo subrayado en rojo.

Es notable que el deseo dominicano de ponerle fin al dominio haitiano se debió al trato que recibían del gobierno haitiano y las tropas haitianas. El disgusto por los haitianos lo profundizaron ellos mismos al nivel que todos los dominicanos sin importar la raza o el color, estaban muy descontentos con la situación.

«¡La verdad te pondrá!».

Las autoridades haitianas demostraron su eficacia en capturar a los dominicanos que lideraron múltiples revueltas en contra del mando haitiano y los mataban. En 1843 estalla un golpe de estado en Puerto Príncipe en contra de Jean Pierre Boyer. Esto supondría que la mayoría de la milicia haitiana estaría en el oeste de la isla. Era el momento perfecto para que se poniera en acción el plan por la independencia de la República Dominicana. Este movimiento fue ideado y liderado en sus inicios por grupo de jovencitos dominicanos llamados Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella. El éxito de la independencia dominicana se debió a un detalle: las tropas haitianas nunca capturaron a ninguno de los tres apesar que los buscaban por mar y por tierra. Cuando logran la separación, el resto de la población dominicana se une al movimiento y en ese momento estuvo claro que había terminado Una nación que existía por mucho tiempo sin su propio gobierno al fin logra tener a su país.

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Las implicaciones a los dominicanos de la Ordenanza del Rey de Francia de 1825

La independencia de Haití tuvo una faceta muy peculiar y es que fue la única independencia de América que requirió el pago de una indemnización a su antigua metrópoli. Según algunos historiadores, esta imposición cementó uno de los tropiezos fundamentales en el deterioro continuo de Haití como sociedad y economía.

El pago de esa indemnización fue aceptada por el gobierno de Jean Pierre Boyer en 1825 como requisito para que Francia reconociera la independencia de Haití. La decisión tomada por Jean Pierre Boyer fue muy impopular en Haití y mucho mas entre los dominicanos. Los haitianos se sintieron ofendidos que su propio gobierno aceptara tal humillación, mientras los dominicanos se negaban a pagar ni un céntimo en impuestos para saldar esa deuda aludiendo a que nunca fueron súbitos de Francia y por lo tanto no tenían ninguna obligación para con ello.

Hemos encontrado la Ordenanza del Rey de Francia original. En ella se manifiesta varios detalles que nos llamaron mucho la atención con respecto a las implicaciones que esto tuvo para los dominicanos.

Falta de legitimidad de la invasión haitiana de 1822 a 1844

A pesar que desde 1822 los dominicanos estaban sometidos al yugo haitiano, en la ordenanza se nota que fuera de la isla la invasión haitiana no tenía legitimidad.

Primero, siempre hace mención de la parte francesa de Santo Domingo, aludiendo a la antigua posesión de Francia en la isla. Nótese que el mero hecho que el gobierno haitiano se había apoderado de la parte española de la isla, no le concedió un reconocimiento automático de ese atropello contra los dominicanos. Por ello, la ordenanza menciona mucho la parte francesa de la isla, lo que implícitamente conlleva a que aun existía la parte española, si bien estaba sometida en una crisis de gobernabilidad por la intromisión de los haitianos.

Segundo, en el Art 3 dice que cuando se salde la deuda, Francia le reconocerá la independencia a los habitantes de la parte francesa. Es decir, Francia le concedía la libertad política a los haitianos mas no a los dominicanos.

Es oportuno señalar que la Era de Francia en Santo Domingo culminó en la práctica en 1809 en la guerra de la Reconquista y oficialmente en 1814 cuando en un tratado el gobierno francés le devuelve la parte española a España, aunque España gobernaba la parte española desde 1809 por petición de los dominicanos. Incluso, en la Constitución de Cádiz de 1812 se incluye a la parte española de Santo Domingo como parte integral de los dominios de España e incluye privilegios que se le otorgaron exclusivamente a la parte española de Santo Domingo, no obstante que oficialmente Francia no había rendido su control sobre el territorio reconquistado por los dominicanos. Esta es la razón por la que Francia no consideraba a los dominicanos como súbitos suyos.

En ningún momento compromete a los dominicanos

Contrario a lo que alegaban las autoridades haitianas, quienes les querían imponer a los dominicanos un impuesto para pagar esta nueva deuda; la misma ordenanza en ningún momento menciona ni a los dominicanos ni tampoco a la parte española de la isla. Inclusive, el hecho que siempre menciona a la parte francesa es indicativo de que esta ordenanza no tenía relevancia mas allá de las fronteras española-francesa o domínico-haitiana. Además, en el Art 2 es muy específico al mencionar a los habitantes de la parte francesa, es decir a los haitianos, como los responsables para suministrar los recursos a su gobierno con los cuales se pagaría la deuda.

La apertura comercial le fue impuesta exclusivamente al occidente insular

Una vez mas se refuerza a quienes realmente le correspondía esta ordenanza con la mención explícita de la apertura de los puertos de la parte francesa, es decir los puertos de Cabo Haitiano, Gonaives, San Marcos, Puerto Príncipe, Jeremías, Los Cayos y Yáquimo; no los de Santo Domingo, Puerto Plata, Montecristi, Samaná, etc. La ordenanza no solo estipulaba la apertura de los puertos de la parte francesa de la isla al comercio internacional, sino que eran los únicos puertos de la isla que estaban obligados a reducir a la mitad los aranceles que se les cobrara a las embarcaciones francesas.

Fue un acuerdo entre los amos franceses y sus esclavos

Queda demostrado sin ninguna matiz de confusión que el propósito de esta deuda no era solo para reconocer la independencia de Haití, sino para indemnizar a los colonos franceses que abandonaron la isla en consecuencia de los disturbios y la guerra de exterminio que se llevó acabo en Haití desde 1791 hasta 1804. Todo esto se resume en un solo hecho: los esclavos franceses compraron su libertad pagando a sus amos el valor de las propiedades usurpadas, incluyendo el valor de los esclavos mismos.

Por naturaleza, este acuerdo no tenía relevancia para los dominicanos por el hecho de que los dominicanos nunca fueron esclavos de los franceses, primero porque la inmensa mayoría de la población dominicana no era esclava, incluyendo a la mayoría de la población de color pues eran hombres y mujeres mayormente libres; y, la minoría que si fue esclava lo fue de algunos españoles, no de los franceses.

Traducción de la ordenanza

ORDENANZA DEL REY DE FRANCIA
París, 17 de abril de 1825

CARLOS, por la gracia de Dios, Rey de Francia y de Navarra, a todos ustedes presentes aquí, saludos. Por los artículos 14 a 73 de la Carta Magna, que busca proveer recompensas por los intereses comerciales franceses, los malestares de los antiguos colonos de Santo Domingo, y el estado precario de los habitantes de esa isla; les ordeno lo siguiente:

ART 1. Los puertos de la parte francesa de Santo Domingo serán abiertos al comercio de todas las naciones; el derecho que se impone a la entrada como a la salida de los puertos serán uniformes para todos los pabellones, exceptuando al pabellón francés, en favor del derecho a que sean reducidos a la mitad.

ART 2. Los habitantes actuales de la parte francesa de Santo Domingo pagarán al fondo (general) de depósitos y envío a Francia cinco veces iguales de año en año, comenzando el treinta y uno de diciembre de 1825, la suma de ciento cincuenta millones de francos, destinados a compensar los antiguos colonos que demandaron una indemnización.

ART 3. Concedemos, en las condiciones siguientes, por la presente ordenanza, a los habitantes de la parte francesa de Santo Domingo, la independencia plena y entera de su gobierno.

Esta será la presente ordenanza sellada con el gran sello.

Dado en París, en el palacio de Tuileries, el 17 de abril del año de gracia 1825, en nuestro reino primero.
(Firmado) Carlos

Por el Rey:

La Francia junta, ministro, secretaria de Estado al departamento de la marina en las colonias,
(Firmado) Conde de Chabrac

Vio el sello: -El Gran Sello, ministro, secretaria de Estado del departamento de la Justicia,
(Firmado) Conde de Peyronnet

Visa: – El Presidente del Consejo de los Ministerios,
(Firmado) JH. de Villeile

La ordenanza original

El trato a los esclavos en el Santo Domingo español

La esclavitud es quizás uno de los temas más controversiales en toda América. Al analizar esta temática, se debe mantener ciertas consideraciones en cuenta, dentro de las cuales se incluye que la esclavitud es tan vieja como la humanidad misma. Incluso aparece en la Biblia tanto el deber de los esclavos hacia sus dueños como el de los dueños hacia sus esclavos.

Al iniciarse la época del descubrimiento y la conquista de América en el siglo XVI, y a pesar que la historia universal relata que el clamor por los derechos y la igualdad del hombre surge en la Revolución Francesa de finales del siglo XVIII, la realidad es que fue precisamente en nuestra histórica capital de Santo Domingo donde casi tres siglos antes los frailes españoles Antonio de Montesinos y Bartolomé de las Casas inician el clamor por el respeto a los derechos y la igualdad de todos los hombres. Estos reclamos influyeron en la modificación de la conducta de los españoles hacia sus esclavos, a tal nivel que los esclavos españoles eran los mejor tratados y los que gozaban las mayores indulgencias en América. Es casi natural pues, que el Santo Domingo español se convirtiera en el escenario donde los esclavos fueron tratados como si fuesen meros compañeros en vez de esclavos, como lo dijo en una ocasión Moreau de Saint-Mery.

A continuación les presentamos varias pruebas originales de textos de los siglos XVIII y XIX donde se atestigua el trato que se les dio a los esclavos en la América española y especialmente en el Santo Domingo español. Esta es la base de las relaciones cordiales entre las distintas razas que ha caracterizado a lo interno de la sociedad dominicana desde hace siglos, lo que contrasta con otras sociedades, como la de Estados Unidos, donde han tenido una historia racial muy lamentable.

Santo Domingo español fue de las colonias con menos esclavos

En Atlas of World History (Atlas de historia mundial) aparece el siguiente mapa, donde se pone en evidencia que el Santo Domingo español fue de las colonias con menos esclavos.


La mayoría de los españoles en Santo Domingo no tuvieron esclavos

Era imposible que la mayoría de los españoles tuviesen esclavos cuando los esclavos eran la minoría más pequeña de la población.

El sacerdote español natural de Cotuí Antonio Sánchez Valverde, en su obra Idea del valor de la isla Española y utilidades que de ella puede sacar su monarquía, publicada en Madrid en 1785, explica que de una población de por lo menos 125,000 personas, solo el 11% (14,000) como mucho eran esclavos.

Posteriormente Sánchez Valverde reafirma que los criollos, en otras palabras los españoles nacidos en la parte española de la isla, superaban con creces a los negros, a los cuales se refiere como africanos.

Unos años después, el francés y natural de Martinica Moreau de Saint-Mery, quien se familiarizó bastante con el Santo Domingo español en una larga visita que hizo a finales del siglo XVIII, en su obra A Topographical and Political Description of the Spanish Part of Santo Domingo (Una descripción topográfica y política de la parte española de Santo Domingo), la versión traducida al inglés fue publicada en 1798, presenta el cuadro demográfico de esta manera.

La población de la parte española [de Santo Domingo] está compuesta por tres clases; los blancos, de quienes ya he mencionado, la gente libre de color y los esclavos. La gente libre de color es poca si la comparamos a los blancos, pero mucha si la comparamos a los esclavos.

Es por ello que se puede estimar que para la época los blancos constituían aproximadamente el 70% de la población dominicana, la gente libre de color (en su mayoría mulatos) consistían el 19% y los esclavos (en su mayoría negros) el 11% restante.

Moreau de Saint-Mery resalta el trato que se les daba a los esclavos en el Santo Domingo español

Moreau de Saint-Mery presenta con lujos de detalles el trato que se les daba a los esclavos españoles de Santo Domingo. Resaltamos estos aspectos por dos razones principales:

  • Saint-Mery era un francés y en esa época la rivalidad entre los españoles y los franceses hacía que con frecuencia los segundos se burlaran y presentaran una imagen desfavorable de los primeros.
  • La forma tan detallada que Saint-Mery describe las cosas elimina cualquier duda sobre el trato que los españoles les daban a sus esclavos era humanístico y no que parecía humanístico en comparación con el trato que recibían los esclavos en las colonias de otras naciones.

Es preciso puntualizar que el trato humanitario que caracterizó la mayoría de las relaciones entre los esclavos y sus dueños españoles es la base de donde surgen las relaciones raciales cordiales que ha caracterizado a la sociedad dominicana desde hace siglos.

Por un principio religioso que han adoptado los españoles de Santo Domingo, el legado de la libertad que un dueño le deja a sus esclavos es aceptado como un acto piadoso; y como son los sacerdotes quienes han inculcado esta creencia, no debemos sorprendernos que es muy común ver a muchos esclavos emancipados en los testamentos de sus dueños.

Una relación ilícita (amores entre el dueño y su esclava) con frecuencia le produce la libertad a ella quien lo ha inspirado (seduce a su dueño) al igual a aquellos que son sus frutos (los hijos mulatos que nacen de esa relación).

En este punto en particular queremos citar a Sánchez Valverde quien en 1785 dice lo siguiente respecto a la mayoría de las relaciones amorosas que surgían entre dueños y esclavas.


Ahora volvemos a citar a Moreau de Saint-Mery en otros puntos que ponen en evidencia el trato que se les daba a los esclavos en el Santo Domingo español.

El prejuicio de color (racismo), tan poderoso en otras naciones en las cuales fija una barrera entre los blancos y la gente libre de color y sus descendientes, es casi desconocido en la parte española de Santo Domingo.

Todas estas leyes [que privan a la gente libre de color de muchos derechos] son absolutamente desatendidas en la parte española [de Santo Domingo].

La constitución política de la colonia no hace diferenciación alguna entre los derechos civiles de los blancos y los de la gente libre de color.

Respecto al sacerdocio, la gente libre de color es admitida sin dificultad, de acuerdo con los principios de la igualdad que forma la base de la religión cristiana.

Con la eliminación del prejuicio de color (racismo) surge la lenidad hacia los esclavos.

[Los esclavos] son alimentados tan bien como sus dueños y son tratados con una suavidad que es desconocida en las colonias de otras naciones.

Mientras los negros sean tan pocos y esparcidos sobre un territorio tan grande, nunca podrá haber más que unos pocos por aquí y por allí; y, siendo imposible en ese estado de cosas someterlos a una disciplina exacta, que es provechosa solo para los pueblos y las industrias grandes, el trato [que reciben los esclavos] será análoga a la situación de sus dueños, para quienes son más como compañeros en vez de esclavos.

Las leyes coloniales españolas someten al negro cimarrón al castigo de flagelación y marcas con hierro caliente; el negro no puede ausentarse sin el permiso escrito de su dueño; si uno se atreve pegarle a un blanco puede ser castigado con la pena de muerte; y a todos se les prohibe portar armas. Pero, como ya he dicho, estas leyes [de castigo] son ignoradas en Santo Domingo. Sin embargo, cuando la corte real debe oír y dictar la justicia a los esclavos que piden su libertad o que se quejan de maltratos, estos son obedecidos al pie de la letra.


La minoría de los españoles que tenía esclavos trabajaba con ellos

Una de las características particulares en las colonias españolas y especialmente en el Santo Domingo español es que los mismos dueños solían fajarse en las labores del campo palmo a palmo con sus esclavos. Esto se debía a que la mayoría de los dueños solo tenían dos o tres esclavos como mucho, lo que hacía necesario que el mismo dueño se involucrara en las labores y, además, involucrar a sus hijos varones también. Esta circunstancia también creaba las condiciones para que el dueño conociera bien a sus esclavos y estos a sus dueños y la familia. Producía una suavización en la relación entre ambos y un apego que trascendía la jerarquía y terminaba, como lo dice Moreau de Saint-Mery, más como compañeros que como esclavos.

Antonio Sánchez Valverde dice lo siguiente respecto a la vida de un típico dueño de esclavos en el Santo Domingo español.

Luego Sánchez Valverde describe la vida de los dueños de esclavos más ricos del Santo Domingo español. Nótese que aún siendo de los ricos del país y dueños de mucho más esclavos de lo que era normal en la parte española de la isla, la mayoría de estos tenían que hacer las labores palmo a palmo con sus propios esclavos.



La Instrucción para los dueños de esclavos en todos los dominios [españoles] de América de 1789

En los archivos de la Biblioteca Nacional de España descubrimos la copia original del manuscrito de Instrucción para los dueños de esclavos en todos los dominios de América. El manuscrito se encuentra en su fase final antes que fuera transcrito tal como aparece para ser promulgado por el rey de España en 1789 y fuere aplicado en toda la América española.

Puntualizaciones respecto la Instrucción para los dueños de esclavos etc

Antes de presentarles el manuscrito, queremos resaltar las siguientes puntualizaciones del mismo que nos ayuda entender mejor lo que fue la esclavitud en Hispanoamérica desde la óptica legal.

  • Tiene un énfasis en hacer útiles a los esclavos sin poner de lado el respeto que dicta los principios de la religión y reconociendo siempre la humanidad ante todo.
  • Reconoce a los esclavos no como propiedad absoluta, sino como seres humanos.
  • Reconoce que los esclavos, como seres humanos, tenían almas; y por ello dicta que debían ser instruidos en los principios de la religión católica para prepararlos para el bautizo.
  • El procurador de las cortes de cada distrito estaba obligado a fungir como protector de los esclavos, a quien los esclavos podían acudir en caso que se les violara sus derechos.
  • Los dueños estaban obligados a suministrar los alimentos diariamente a sus esclavos, mas la vestimenta ajustada a las edades y sexo de los esclavos mas de la misma calidad que la ropa que usaban los trabajadores que no eran esclavos.
  • Todos los días de trabajo se les daba dos horas a cada esclavo varón de al menos 18 años para que atendiera el cultivo de la parte del terreno que los dueños estaban obligados proporcionarle para beneficio personal del esclavo y su familia.
  • Se prohibía que los esclavos trabajasen en los días feriados, ni siquiera para su propio provecho. Los dueños estaban obligados a dejar que los esclavos festejasen en los días feriados como les plazca, tan solo velando para que no se excedieran en el consumo de alcohol.
  • Tenían que proporcionarles viviendas dignas a los esclavos, separando a los sexos solteros, con camas cómodas y una habitación por esclavo o en su defecto no asignar más de dos por habitación. Los esclavos enfermos debían tener habitación propia y el dueño estaba obligado en asistirlo en sus necesidades hasta que se sanara. Si requería hospitalización, el dueño debía llevarle su alimentación; y si fallecía tenía que costear el entierro.
  • Se prohibía que se le diera libertad a los esclavos menores de edad, viejos o enfermos. Tampoco se les podía obligar a trabajar, sin embargo el dueño debía alimentarlos. Solo se podía concederle la libertad si demostraba que podía proveerles recursos para que pudieran mantenerse sin necesidad de auxilio de un tercero ni del Estado.
  • Se debía incentivar el matrimonio entre los esclavos y la formación de familias, mas el dueño no podía prohibir los casamientos con esclavos de otro dueño. Si la distancia que separaba a una pareja de esclavos casados era muy grande, el dueño del varón estaba obligado a comprar la esposa para que el matrimonio se mantuviera unido y los hijos crecieran con sus padres.
  • Los esclavos estaban obligados a respetar y obedecer a sus dueños y venerarlos como si fueran sus padres.
  • Si un esclavo cometía una falta o un delito contra su dueño o la familia de éste o al mayordomo, el dueño o el mayordomo debía castigarlo como castigaría a su hijo. Si en el castigo el dueño o mayordomo le producía marcas en la piel, efusión de sangre o lo invalida; el dueño debía ser sometido a la justicia y el esclavo sería representado por el protector de los esclavos.
  • Los sacerdotes, jueces especiales y demás personas designadas por ley debían ir a las haciendas y revisar a los esclavos para evidencia de maltrato o inducirlos para que los esclavos mismos contaran cualquier caso de abuso cometido por sus dueños. Si se comprobaba algún abuso, el dueño sería sometido a la justicia.
  • Los dueños que no cumplían con las instrucciones establecidas, la primera vez debía multarse cien pesos, la segunda vez trescientos pesos y la tercera vez seiscientos pesos. Es oportuno aclarar que cien pesos de finales del siglo XVIII equivaldría a decenas de miles de pesos al día de hoy.
  • Los dueños que se excedían en los castigos a los esclavos eran enjuiciados como criminales, se le confiscaba al esclavo y, en el caso que el esclavo quedara invalidado para trabajar, debía otorgarle la manutención y la vestimenta por el resto de la vida del esclavo.
  • Cada año los dueños tenían que suministrar a las autoridades una lista firmada y jurada de sus esclavos. Cualquier esclavo que no apareciera en una lista posterior, su ausencia debía ser explicada con evidencias. Si el dueño no lo hacía o se sospechaba que el esclavo sufrió una muerte violenta, el dueño sería enjuiciado por el crimen.

Instrucción para los dueños de esclavos etc en su estado original y completo














El buen trato hizo que los esclavos defendieran a sus dueños españoles en la invasión de Dessalines en 1805

No es sorpresa pues, que en la invasión con intenciones genocidas que hizo el haitiano Jean Jacques Dessalines en 1805 los mismos esclavos españoles lo enfrentaron y defendieron a sus dueños de los atropellos. Tal queda demostrado en muchos relatos, incluyendo este que en 1871 aparece en el libro del estadounidense Samuel Hazard Santo Domingo Past and Present with a Glance at Haiti (Santo Domingo en el pasado y el presente con un vistazo a Haití).

Los dominicanos se unieron a los franceses; y el terror creado por las crueldades y el nombre de Dessalines se había esparcido por toda la isla de tal manera que los mismos esclavos de la parte española lo enfrentaron en defensa de sus dueños, porque el buen tratamiento les había fortalecido el amor que les tenían.

William Walton describe el trato de los esclavos españoles en la práctica en 1810

En 1810 el inglés William Walton, quien vivió muchos años en la América española incluyendo en la parte española de Santo Domingo, publicó una obra de dos tomos titulada The Present State of the Spanish Colonies: Including a Particular Report of Hispañola or Spanish Part of Santo Domingo (El estado actual de las colonias españolas, incluyendo un reporte particular de La Española o la parte española de Santo Domingo). El capítulo XXI del tomo II se lo dedicó al trato que se les daba a los esclavos en Hispanoamérica.

Un impedimento considerable del progreso material de las posesiones españolas es la gran cantidad de días festivos que interfieren con las labores en las fincas, mas el régimen relajado con el cual gobiernan a los esclavos.

Con frecuencia los españoles son presentados como unos amos tiránicos y severos, pero esto no es cierto en lo absoluto. En Hispanoamérica los amos son humanísticos con frecuencia al extremo, y las indulgencias de las que gozan los negros no son compatibles con sus hábitos y carácter…


…Los españoles han hecho unas regulaciones muy imperfectas; lo que existe es un ensamblaje de excepciones y regulaciones en las que impera la humanidad más que la ley.

Los españoles se familiarizan mucho con sus esclavos; mas en vez de enseñarles las doctrinas de la moralidad y la virtud, les enseñan una serie de rezos cuyos objetivos son pocas veces explicadas y los cuales se aprenden por el hábito de la repetición.

…[Los esclavos] tienen un exceso de tiempo libre y gozan de más indulgencias que los esclavos de cualquier otro país.

Los esclavos tienen el derecho a la redención y en cualquier disputa con su amo tiene el privilegio de elegir su árbitro. Si no está contento trabajando para una persona en particular, si ha sido maltratado, y puede demostrar motivos suficientes y otro comprador, la ley obliga al amo a hacer la transferencia; o si el esclavo amasa ahorros de 300 dólares puede pedir su libertad al ofrecer el pago…


Los esclavos pueden recurrir a comisarios o jueces de la paz en casos de sufrir maltratos por sus dueños.

Entre los españoles la piedad pone la libertad de los esclavos entre las ofrendas aceptadas a Dios y muchas veces forma parte de los testamentos, en efecto depravando a un sucesor de la herencia. Generalmente se reserva para los últimos días de la vida [del dueño]…

En las colonias españolas los esclavos emancipados se convierten en ciudadanos del Estado en igualdad, pueden servir en las fuerzas armadas y gozan los mismos derechos de aquellos que nacen en libertad, con muy pocas excepciones que son más tinturas de etiquetas en vez de privaciones constitucionales…

El hombre que trata de insultar a un liberto aludiendo a su origen negro, sin importar qué tan remoto es ese origen, se convierte aceptable enjuiciarlo ante la ley.

El decreto de 1844 que refortalece la abolición de la esclavitud en República Dominicana

Tras producirse la independencia dominicana el 27 de febrero de 1844, se esparció entre la población de color el rumor que se pretendía restablecer la esclavitud. Se presume que este rumor fue creado y esparcido por agentes haitianos con el motivo de lesionar la unión nacional y debilitar el naciente Estado dominicano, lo que en un futuro podía crear las condiciones para los haitianos subyugar una vez más a los dominicanos. Para desmentir esta falsedad, el 17 de julio de 1844, casi cuatro meses después de lograrse la independencia y tres meses después que los haitianos inician la cuarta invasión que inicia la guerra de la independencia dominicana que duraría doce años, la junta gubernativa dominicana dicta un decreto.

Nótese los siguientes detalles que aparecen en el decreto.

  • Refuerza que la esclavitud no será restablecida en República Dominicana.
  • Dicta que cualquier negro que llegue a tierra dominicana en condición de esclavo recibe su libertad tan pronto pisa el territorio nacional.
  • Amenaza con castigar con pena de muerte a cualquier dominicano, sin importar rango social, que se dedique a la venta de esclavos. Al no precisar si esto se limitaba al territorio dominicano, es de entenderse que a los dominicanos se les prohibía lidiar con eso en cualquier parte del mundo y aún si era para beneficio de otras naciones.
  • Pedro Santana promulga este decreto, además de otros firmantes que aparecen al pie del mismo como los señores Bobadilla, Delorbe, Félix Mercenario entre otros.