Primer artículo periodístico del degüello de Santiago de 1805

Uno de los episodios más horrendos que se ha llevado acabo es el degüello ocasionado en Santiago de los Caballeros en 1805 por las tropas haitianas lideradas por Jean Jacques Dessalines. Si bien existe el relato del santiaguero Dr. Gaspar Arredondo Pichardo, quien fue testigo del degüello y una de las poquísimas personas a las que se les perdonó la vida; nunca se ha encontrado un artículo periodístico nacional o internacional donde se mencione este suceso. Por ello nos complace presentar nuestro descubrimiento del primer artículo periodístico del degüello de Santiago que se ha encontrado. 

El 25 de abril de 1805 el periódico The Otsego Herald de Cooperstown, New York; publica lo que hasta ahora es el único artículo periodístico enfocado en el degüello de Santiago. 

Puntualizaciones

  • La noticia fue dada por el capitán Richards tras llegar a Charleston, Carolina del Sur, EEUU procedente de Cabo Francés (Cabo Haitiano).
  • Las tropas haitianas consistían de unos 40,000 hombres, con el emperador Jean Jacques Dessalines a la cabeza.
  • Dessalines no arriesgó su vida en el asalto. El general Brave tomó su lugar en liderar las tropas.
  • Decidieron atacar sorpresivamente entrando rápidamente por todas las calles y atacando con sus espadas a todos los hombres, mujeres y niños que encontrasen tanto en las plazas y las calles, como también dentro de las casas, las escuelas, los negocios y las iglesias. 
  • El general Brave al parecer fue herido de muerte. Otros 1,000 haitianos perecieron en el ataque, supuestamente eran de los mejores soldados de las tropas haitianas.
  • Toda la población encontrada en Santiago fue inmisericordemente degollada. No se respetó rango social, color de piel, edades o sexo; todos fueron asesinados a sangre fría y solo por puro capricho.

Traducción del artículo

El capitán Richards nos cuenta lo que se dice en Cabo Francés de la invasión haitiana de Santo Domingo. Las tropas consistían de unos 40,000 hombres. El emperador Dessalines estuvo a la cabeza de las tropas hasta que arribó a Santiago, una ciudad importante del interior. Hicieron una reunión de guerra y optaron por asaltar sorpresivamente la ciudad. Al emperador les sugirieron que no arriesgara su vida en el ataque, por lo tanto puso al general Brave al mando. Después de un conflicto sangriento y desesperado, tuvo éxito atacando la ciudad; mas no sin pérdidas considerables. Se rumorea que el general Brave recibió una herida mortal y perdió 1,000 de sus mejores hombres. Los españoles (dominicanos) y franceses que fueron encontrados en la ciudad fueron todos degollados con las espadas.

El artículo

Relato de Gaspar Arredondo Pichardo

Con motivos para que se comprenda mejor la manera que sucedió este lamentable hecho, incluimos a continuación las partes relevantes del relato de Gaspar Arredondo Pichardo, uno de los pocos santiagueros que vivió en carne y hueso ese estremesante momento de exterminio y sobrevivió para contarlo. 

Las implicaciones a los dominicanos de la Ordenanza del Rey de Francia de 1825

La independencia de Haití tuvo una faceta muy peculiar y es que fue la única independencia de América que requirió el pago de una indemnización a su antigua metrópoli. Según algunos historiadores, esta imposición cementó uno de los tropiezos fundamentales en el deterioro continuo de Haití como sociedad y economía.

El pago de esa indemnización fue aceptada por el gobierno de Jean Pierre Boyer en 1825 como requisito para que Francia reconociera la independencia de Haití. La decisión tomada por Jean Pierre Boyer fue muy impopular en Haití y mucho mas entre los dominicanos. Los haitianos se sintieron ofendidos que su propio gobierno aceptara tal humillación, mientras los dominicanos se negaban a pagar ni un céntimo en impuestos para saldar esa deuda aludiendo a que nunca fueron súbitos de Francia y por lo tanto no tenían ninguna obligación para con ello.

Hemos encontrado la Ordenanza del Rey de Francia original. En ella se manifiesta varios detalles que nos llamaron mucho la atención con respecto a las implicaciones que esto tuvo para los dominicanos.

Falta de legitimidad de la invasión haitiana de 1822 a 1844

A pesar que desde 1822 los dominicanos estaban sometidos al yugo haitiano, en la ordenanza se nota que fuera de la isla la invasión haitiana no tenía legitimidad.

Primero, siempre hace mención de la parte francesa de Santo Domingo, aludiendo a la antigua posesión de Francia en la isla. Nótese que el mero hecho que el gobierno haitiano se había apoderado de la parte española de la isla, no le concedió un reconocimiento automático de ese atropello contra los dominicanos. Por ello, la ordenanza menciona mucho la parte francesa de la isla, lo que implícitamente conlleva a que aun existía la parte española, si bien estaba sometida en una crisis de gobernabilidad por la intromisión de los haitianos.

Segundo, en el Art 3 dice que cuando se salde la deuda, Francia le reconocerá la independencia a los habitantes de la parte francesa. Es decir, Francia le concedía la libertad política a los haitianos mas no a los dominicanos.

Es oportuno señalar que la Era de Francia en Santo Domingo culminó en la práctica en 1809 en la guerra de la Reconquista y oficialmente en 1814 cuando en un tratado el gobierno francés le devuelve la parte española a España, aunque España gobernaba la parte española desde 1809 por petición de los dominicanos. Incluso, en la Constitución de Cádiz de 1812 se incluye a la parte española de Santo Domingo como parte integral de los dominios de España e incluye privilegios que se le otorgaron exclusivamente a la parte española de Santo Domingo, no obstante que oficialmente Francia no había rendido su control sobre el territorio reconquistado por los dominicanos. Esta es la razón por la que Francia no consideraba a los dominicanos como súbitos suyos.

En ningún momento compromete a los dominicanos

Contrario a lo que alegaban las autoridades haitianas, quienes les querían imponer a los dominicanos un impuesto para pagar esta nueva deuda; la misma ordenanza en ningún momento menciona ni a los dominicanos ni tampoco a la parte española de la isla. Inclusive, el hecho que siempre menciona a la parte francesa es indicativo de que esta ordenanza no tenía relevancia mas allá de las fronteras española-francesa o domínico-haitiana. Además, en el Art 2 es muy específico al mencionar a los habitantes de la parte francesa, es decir a los haitianos, como los responsables para suministrar los recursos a su gobierno con los cuales se pagaría la deuda.

La apertura comercial le fue impuesta exclusivamente al occidente insular

Una vez mas se refuerza a quienes realmente le correspondía esta ordenanza con la mención explícita de la apertura de los puertos de la parte francesa, es decir los puertos de Cabo Haitiano, Gonaives, San Marcos, Puerto Príncipe, Jeremías, Los Cayos y Yáquimo; no los de Santo Domingo, Puerto Plata, Montecristi, Samaná, etc. La ordenanza no solo estipulaba la apertura de los puertos de la parte francesa de la isla al comercio internacional, sino que eran los únicos puertos de la isla que estaban obligados a reducir a la mitad los aranceles que se les cobrara a las embarcaciones francesas.

Fue un acuerdo entre los amos franceses y sus esclavos

Queda demostrado sin ninguna matiz de confusión que el propósito de esta deuda no era solo para reconocer la independencia de Haití, sino para indemnizar a los colonos franceses que abandonaron la isla en consecuencia de los disturbios y la guerra de exterminio que se llevó acabo en Haití desde 1791 hasta 1804. Todo esto se resume en un solo hecho: los esclavos franceses compraron su libertad pagando a sus amos el valor de las propiedades usurpadas, incluyendo el valor de los esclavos mismos.

Por naturaleza, este acuerdo no tenía relevancia para los dominicanos por el hecho de que los dominicanos nunca fueron esclavos de los franceses, primero porque la inmensa mayoría de la población dominicana no era esclava, incluyendo a la mayoría de la población de color pues eran hombres y mujeres mayormente libres; y, la minoría que si fue esclava lo fue de algunos españoles, no de los franceses.

Traducción de la ordenanza

ORDENANZA DEL REY DE FRANCIA
París, 17 de abril de 1825

CARLOS, por la gracia de Dios, Rey de Francia y de Navarra, a todos ustedes presentes aquí, saludos. Por los artículos 14 a 73 de la Carta Magna, que busca proveer recompensas por los intereses comerciales franceses, los malestares de los antiguos colonos de Santo Domingo, y el estado precario de los habitantes de esa isla; les ordeno lo siguiente:

ART 1. Los puertos de la parte francesa de Santo Domingo serán abiertos al comercio de todas las naciones; el derecho que se impone a la entrada como a la salida de los puertos serán uniformes para todos los pabellones, exceptuando al pabellón francés, en favor del derecho a que sean reducidos a la mitad.

ART 2. Los habitantes actuales de la parte francesa de Santo Domingo pagarán al fondo (general) de depósitos y envío a Francia cinco veces iguales de año en año, comenzando el treinta y uno de diciembre de 1825, la suma de ciento cincuenta millones de francos, destinados a compensar los antiguos colonos que demandaron una indemnización.

ART 3. Concedemos, en las condiciones siguientes, por la presente ordenanza, a los habitantes de la parte francesa de Santo Domingo, la independencia plena y entera de su gobierno.

Esta será la presente ordenanza sellada con el gran sello.

Dado en París, en el palacio de Tuileries, el 17 de abril del año de gracia 1825, en nuestro reino primero.
(Firmado) Carlos

Por el Rey:

La Francia junta, ministro, secretaria de Estado al departamento de la marina en las colonias,
(Firmado) Conde de Chabrac

Vio el sello: -El Gran Sello, ministro, secretaria de Estado del departamento de la Justicia,
(Firmado) Conde de Peyronnet

Visa: – El Presidente del Consejo de los Ministerios,
(Firmado) JH. de Villeile

La ordenanza original

El primer mapa parcial de la isla de Santo Domingo que hizo Cristóbal Colón

El primer mapa parcial que se hizo de la isla de Santo Domingo fue en diciembre de 1492 por el mismo Cristóbal Colón. Tan solo dibujó la costa norte de la isla, la cual fue el primer escenario de nuestro terruño que el Almirante visualizó y donde desembarcó.

El primer cartógrafo de América

Sin darse cuenta, Cristóbal Colón se convirtió en el primer cartógrafo de la isla de Santo Domingo y, por consiguiente, de América.

La inteligencia extraordinaria de Cristóbal Colón

Una de las cosas extraordinarias de este mapa es lo tan bien que delimita la costa norte de la isla, no obstante al hecho que en 1492 no existía la tecnología que en nuestros días nos permite conocer a ciencia cierta las formas de nuestras costas y la morfología del territorio insular. Además que lo dibujó a mano mientras estaba en una de sus carabelas. La implicación de ello es que Cristóbal Colón era hábil no solo en la navegación marítima sino en otras áreas también, un indicio del nivel de inteligencia inusual que lo caracterizó.

Los nombres bautizados por Cristóbal Colón

Otra joya que se puede visualizar en el mapa son los nombres con que Cristóbal Colón bautizó varios lugares de la isla. Todos los nombres aplicados por el Almirante tienen un trasfondo religioso-católico o vinculante con España, dando a demostrar su religiosidad y su agradecimiento a España y a los Reyes Católicos por creer en su propuesta y financiar su viaje. Todo ello estuvo basado en meras suposiciones y en la fe, sin la más mínima garantía de que estaban correctos o de siquiera que iban sobrevivir la odisea para contársela a sus familiares y amigos en el viejo continente.

  • La Española: le nombró así a la isla porque el primer paisaje que vio de la misma, en los alrededores de Cabo San Nicolás, le recordó al típico paisaje en España.
  • Cabo San Nicolás: bautizó al cabo más noroeste de la isla en honor a San Nicolás porque cuando lo vio por primera vez fue el 5 de diciembre de 1492, víspera del día de San Nicolás de Bari. En siglos posteriores Cabo San Nicolás fue conocido también como el Gibraltar de América.
  • Tortuga: al ver una gran cantidad de tortugas en las playas de la isla más grande adyacente a la costa norte, le bautiza con este nombre. En siglos posteriores Tortuga se convierte en un nido para los piratas y bucaneros que aterrorizaban las embarcaciones españolas en las Antillas, y en el siglo XVII es el escenario del primer asentamiento francés que luego le da inicio a la colonia francesa de Saint-Domingue y posteriormente a Haití.
  • Natividad: el primer fuerte español en América fue La Navidad o Natividad, construido con los escombros del galeón Santa María tras accidentarse contra un coral. Hoy día no quedan rastros de este fuerte ni tampoco se preserva el nombre con que Cristóbal Colón le bautizó. Sin embargo, se sabe que la Natividad fue construida a unos kilómetros hacia el este de la actual ciudad de Cabo Haitiano.
  • Montecristi: cuando Cristóbal Colón visualizó por vez primera lo que ahora se conoce por El Morro, le nombró Montecristi en honor a Cristo de Nazareth. Hasta el día de hoy esa zona se conoce por Montecristi, al igual que el pueblo fundado en las cercanías del morro e inclusive la provincia a que pertenece esa zona.
  • Cibao: contrario a los demás nombres, Cibao no es invención de Cristóbal Colón sino de los indígenas taínos y es el único nombre indígena que incorporó en su mapa. La palabra significa tierra rocosa y los taínos la usaban para referirse a lo que hoy se conoce por cordillera Central en República Dominicana. Inclusive, hasta finales del siglo XIX aparecían mapas que denominaban a la cordillera con el nombre de Cibao. Los españoles también le aplicaron el nombre Cibao a toda la zona norte de la isla, por consiguiente los lugareños de esta región se denominan cibaeños. En adición, por siglos las minas de oro del Cibao eran muy conocidas en Europa y América, a tal nivel que el nombre mismo tomó un aire de grandeza y misterio.

El mapa que hizo Cristóbal Colón

Imágenes desde el espacio de la isla


La proclamación de Dessalines a los dominicanos en 1804

El 21 de junio de 1804, el periódico The Ostega Herald, de Cooperstown en Nueva York, publicó el artículo Massacre of All The Whites at Cape Francois (Masacre de todos los blancos en Cabo Francés). Ese artículo fue redactado en la Ciudad de Nueva York el 4 de junio de 1804, en base a las informaciones dadas por la tripulación de un barco que había hecho escala en Haití antes de llegar a Nueva York. Durante la escala, la tripulación recibió las informaciones de la masacre, además de una copia de la proclamación que hizo Jean Jacques Dessalines a los habitantes de la parte española de Santo Domingo antes de su temible invasión de 1805.

Algunas puntualizaciones

  • Cabo Francés era el nombre original de Cabo Haitiano. También se conoce como El Cabo.
  • Fuerte Delfín (Fort Dauphin en francés) hoy se llama Fuerte de la Libertad.
  • Ferrand era el gobernador francés de la parte española desde que el general Leclerc, después que conquistó la parte española arrebatándosela a los haitianos quienes en 1801 la habían invadido, sucumbió a la fiebre amarilla.
  • Rochambeau era uno de los generales principales de las fuerzas francesas. Se rindió ante los haitianos, efectivamente finalizando las hostilidades en Haití. Firmó un acuerdo con Dessalines respecto a que iba proteger a los soldados franceses heridos hasta que Francia mandara una carabela para buscarlos un tiempo después. A pesar de la promesa que hizo Dessalines, a los pocos días de Rochambeau partir rumbo a Francia, todos los soldados franceses heridos que se quedaron en Cabo Francés fueron ahogados en un río por órdenes de Dessalines.
  • En 1804, Dessalines proclama la independencia de Haití y a partir de ese momento los habitantes de la antigua parte francesa se autodenominan haitianos. Sin embargo, la parte española de la isla estaba gobernada por unos 2,000 franceses bajo el mando del general Ferrand y todos los habitantes dominicanos, y de todos los colores, seguían refiriéndose como españoles.

La masacre de los franceses en 1804


Pintura del siglo XIX que muestra una escena de la masacre de los franceses en 1804.

En 1804, el gobernador general de Haití Jean Jacques Dessalines, ordena la masacre general de todos los franceses sin distinción de sexo o edad. Según la información suministrada en el artículo, la masacre se llevó acabo entre el 19 de abril y el 14 de mayo de 1804 por todo lo largo y ancho de Haití.

Nos llama la atención un detalle hasta ahora desconocido. Parece que algunos franceses de Santiago fueron capturados por los haitianos y llevados a Cabo Haitiano donde fueron masacrados.

Esta masacre general, que fue la última de varias masacres que los haitianos habían ejecutado contra los franceses desde 1791, tuvo un impacto aterrador en el imaginario de los dominicanos. El resultado fue un miedo atroz a los haitianos y por ello pusieron su confianza en las tropas francesas mandadas por Napoleon Bonaparte y lideradas por el general Leclerc y, a la muerte de éste, el general Ferrand. Ese rechazo de los dominicanos a la autoridad de Dessalines, mas la alianza con los franceses, fue lo que produjo la ira que Dessalines descarga contra la población civil dominicana en la invasión de 1805.

Veamos lo que dice el artículo respecto a la masacre de los franceses de 1804.

Todos los habitantes franceses [de Cabo Francés], incluyendo a hombres, mujeres y niños que numeraban entre 2,000 y 2,500; fueron matados con espadas y bayonetas en Cabo Francés.

El 22 de abril, Fuerte Delfín fue saqueada y todos los blancos, aproximadamente noventa hombres, mujeres y niños; fueron masacrados y una parte del pueblo fue destruido.

Unos días después los habitantes franceses de Santiago y otros lugares del interior fueron llevados al Cabo y fueron matados de la manera más inhumana.

Hombres, mujeres y niños fueron despedazados con espadas y apuñalados con bayonetas. Mujeres con sus niños en sus brazos corrían por las calles tratando de evitar a sus perseguidores y cuando eran capturadas, de una apuñalada con la bayoneta atravesaba el cuerpo de la madre y la de su hijo.

Después de esta masacre horrible, los cuerpos se quedaron en las calles por tres días, hasta que se le dio la orden a los habitantes a que movieran los cuerpos que estaban cerca de las casas, los cuales fueron tirados en una fosa al pie de una montaña.

Antes de la masacre, los negros estaban seguros que iban apropiarse de los bienes de los blancos, a quienes se los quitaron llamándolos individualmente y prometiéndoles la salvación de sus vidas si les daban sus bienes. Luego que se los daban, sin excepción todos fueron asesinados en la masacre general. Se dice que la propiedad obtenida (consistía de oro, plata y prendas preciosas) fue inmensa. Los negros llevaron cantidades grandes de oro al pueblo y lo cambiaron por plata que valía menos de la mitad.

Estamos informados que Dessalines ha decretado que cualquier francés que llegue a Santo Domingo será matado.


El tamaño de la milicia de Dessalines

Al día que recibimos la noticia, Dessalines está construyendo fortificaciones en las montañas. Sus fuerzas consisten de 60,000 hombres.

La verdadera razón por la que Dessalines hizo la proclamación a los dominicanos

El 12 de mayo, Dessalines emitió una proclamación (firmada el 8 de mayo) pidiendo a los habitantes españoles de Santo Domingo a declararse a favor o en contra de él, dándoles quince días para que se decidan. Esta proclamación la hizo a consecuencia de recibir información desde Puerto Príncipe respecto a la llegada de refuerzos de tropas francesas a Santo Domingo.

La proclamación de Dessalines a los dominicanos

La proclamación se hizo el 12 de mayo de 1804 con motivos de avisar a los dominicanos que si no se unían a Haití, iban a sufrir el peor de los castigos junto con el último remanente de los franceses que estaban afincados en la ciudad de Santo Domingo. Con esto se desmorona el mito que algunos han difundido diciendo que Dessalines no invadió para pelear contra los dominicanos, sino que solo fue contra los franceses.

Cuando Dessalines toma la decisión de invadir la parte española de la isla a principios de 1805, lo hizo con la decidida intención de vencer al remanente francés en la ciudad de Santo Domingo y luego dar la orden de otra masacre general, pero esta vez contra toda la población dominicana.

Al no cumplirse el deseo de vencer a las tropas francesas, en su retirada hacia Haití Dessalines ejecutó parte de su plan genocida contra los indefensos e inocentes habitantes dominicanos. La matanza contra los dominicanos no fue completa porque las tropas haitianas solo destruyeron lo que estaba en su camino. Si hubiesen vencido a los franceses, el exterminio de los dominicanos hubiera sido completo porque los haitianos hubieran tenido el control de la isla completa, sin dejar tiempo ni espacio para que quienes huían hacia los bosques y se escondían en las sabanas efectivamente pudieran salvar sus vidas.

Fue práctica común de Dessalines, durante la masacre general de los franceses en 1804, de ofrecer protección a los franceses si mostraban fidelidad a él. Sin embargo, sus palabras y promesas nunca fueron sinceras y solo servían para que aquellos franceses que lograban esconderse y salvar sus vidas, se presentaran ante él y, sin ellos tener la menor idea antes de presentarse, degollarlos. No hay por qué pensar que lo mismo no lo aplicaría contra los dominicanos, e inclusive se hizo algo similar en el degüello de Moca.

Veamos la proclamación traducida al español.

Apenas fueron expulsadas las tropas francesas, por un sentimiento libre y espontáneo, ustedes reconocieron mi autoridad. Cuidadoso de su prosperidad antes que la ruina del territorio que habitan, les dí una recepción favorable. Desde entonces los he considerado como mis hijos y no ha disminuido mi fidelidad hacia ustedes. Como prueba de mi solicitud paternal, en los lugares que se rindieron a mi poder, he propuesto que los líderes sean hombres sacados de ustedes mismos. Envidiosos de haberlos aceptados como mis amigos, que les dí mucho tiempo para que se recolectaran y me aseguré de su fidelidad, he restringido la ira insoportable de mis soldados. Desde luego yo mismo me felicitaba por el éxito de mi solicitud con la que pretendía evitar el derrame de más sangre. Pero en aquel momento, un sacerdote fanático no les había puesto en sus pechos la ira, todavía el incendiario Ferrand no les había dado el veneno de la mentira y la calumnia. Escritos originados en la desesperanza y la debilidad, han sido circulados y de inmediato muchos de ustedes, seducidos por las insinuaciones perfidias, solicitaron la amistad y la protección de los franceses. Se atrevieron encojonarme por juntarse con mis enemigos. Españoles, ¡reflexionen! En la orilla del precipicio que se ha abierto debajo de sus pies, ¿ese amo diabólico los salvará a ustedes cuando con espada y fuego los perseguiré hasta la última trinchera donde se escondan?

¡Ah!, sin lugar a dudas que sus rezos, sus mañas, sus reliquias religiosas no serán impedimentos para mi invasión. Tan vano como débil, ¡no los podrá proteger cuando yo los entierre a él y a ustedes en las ruinas de su capital! Recuérdense que ni con los recursos e intelecto de los europeos han podido vencerme, y que por mis manos victoriosas se ha rendido el capitán general Rochambeau. Para atraer a su bando a los españoles, ellos propagan la noticia de la llegada a Santo Domingo de carabelas llenas de tropas francesas. ¿Por qué eso no ha sido verdad? Poco se imaginan que con retrasar mis ataques hasta este tiempo, mi meta ha sido incrementar nuestros recursos y la cantidad de las víctimas. Para crear desconfianza y terror, ustedes van a sufrir la misma suerte que ya sufrieron los franceses, pero yo no tengo razón para tratarlos así. ¿Los males de los franceses también les aplican a los españoles? ¿Tengo que aplicarles a ustedes los crímenes que hicieron los franceses en contra de mi gente? Ellos tienen la afronta de decir que, reducidos a huir para sentirse seguros, me van a derrotar en la parte sureña de la isla. ¡Está bien! Sepan que estoy preparado y que el rayo les va caer sobre sus cabezas. Sepan que mis soldados están ansiosos por recibir la señal de ir y reconquistar las fronteras que la naturaleza nos ha dado. Un poco más y con el peso de mi poder pisotearé el remanente francés.

¡Españoles! Es a ustedes a quienes les hablo solo porque quiero salvarlos. Ustedes, que son culpables de la evasión, podrán preservar sus vidas solo hasta donde mi clemencia se atreva protegerlos. Todavía hay tiempo para evitar un error que será fatal para ustedes. Si no quieren que su sangre sea derramada junta con la de los franceses, rompan todas las alianzas con mi enemigo. Díganme sin demora en qué parte de su territorio debo comenzar mi ataque o si debo atacar por todas partes sin discriminación. Les doy quince días para que me digan sus intenciones y se unan a mi bando. Ustedes saben que conocemos todos los caminos de Santo Domingo y que en más de una ocasión hemos visto a sus soldados dispersarse ante nosotros. En pocas palabras, ustedes saben de lo que soy capaz y de lo que me atrevo hacer. Piensen en su preservación.

Reciban mi promesa de no lastimarlos, ni a su persona ni a sus propiedades, si se aprovechan de esta ocasión de ser admitidos entre los hijos de Haití.

Cabo Haitiano, 8 Mayo 1804.
Primer Año de Independencia
Gobernador General, DESSALINES






Imagen del artículo en su totalidad


República Dominicana en 1845, descrita por Francis Harrison

Francis Harrison era un estadounidense que vivió en Puerto Plata desde 1836, es decir que el país ya tenía 14 años bajo la Dominación Haitiana y el gobierno dictatorial de Jean Pierre Boyer.

Es oportuno resaltar que en 1845 la República Dominicana tenía un año de existencia. En ese año el señor Harrison fue entrevistado por el señor Hogan, quien representaba a una comisión del gobierno de los Estados Unidos que fue enviada para investigar las condiciones de la naciente República Dominicana antes de oficialmente reconocer al país y su gobierno.

A continuación les mostramos algunas partes de su entrevista. Favor de tener en mente que el señor Harrison vivió los últimos 8 años de la Dominación Haitiana 1822 – 1844, por lo tanto habla en base a su experiencia y como testigo de las ocurrencias en esa época.

Datos personales del Sr. Harrison

Sr. Harrison al Sr. Hogan

Puerto Plata; 26 de junio de 1845

P: ¿De cuál estado de Estados Unidos eres nativo?
R: Soy nativo de Pensilvania, condado de Filadelfia.

P: ¿Cuánto tiempo tienes viviendo en la isla de Santo Domingo?
R: Vivo en Puerto Plata desde 1836.

P: ¿A qué negocio te dedicas desde que llegaste a la isla?
R: Soy importador de productos y provisiones americanos; mas compro y exporto caoba, cuero de res y tabaco, todos son productos de este país.

Características demográficas en 1845

P: ¿Cuántos habitantes hay en la isla?
R: Según tengo entendido, la estimación ronda los 800,000 para la isla, de los cuales 200,000 se supone que viven en el este o parte dominicana.

P: ¿Cuántos habitantes blancos hay en la isla?
R: Los blancos viven todos en el este o parte dominicana de la isla, y supongo que son el tercio de la población.

P: ¿Cuántos son negros y cuántos mestizos?
R: Según lo que observo y las informaciones que he recibido, los negros forman el 11% de la población dominicana y los mestizos son el 56%, aunque entre estos últimos hay muchas familias de origen indio. Pero muchos de los mestizos se consideran blancos y en realidad lo son como los españoles de muchas zonas de España.

P: ¿En cuál parte de la isla vive la mayor parte de los habitantes, de los negros y de los mestizos?
R: Los blancos viven todos casi en el este o parte dominicana, los negros viven principalmente en el oeste o parte haitiana, el mestizo español vive en el este o parte dominicana y el mestizo francés vive en el oeste o parte haitiana.

Las causas de la independencia dominicana

P: ¿Cuáles son las causas de la creación de la República Dominicana?
R: La antigua parte española, o el este de la isla, fue tomada posesión y unida a Haití en 1822. Desde ese tiempo hasta la revolución de febrero de 1844, los dominicanos fueron tratados como un pueblo conquistado y todos los puestos políticos fueron ocupados por gente nativa de Haití. El gobierno haitiano es una república militar (dictadura), todos los generales militares que les impusieron a los dominicanos eran haitianos y su idioma, pensamientos y sentimientos eran diferentes al de los dominicanos. Los dominicanos blancos fueron especialmente tratados con todo tipo de indignidades y abusos.

Las formas rudas de los haitianos fueron introducidas en el este de la isla. Por el contacto, muchos dominicanos fueron desmoralizados y adoptaron la forma de vida inmoral -es decir, vivir juntos sin casarse- que es tan generalizada en Haití que se puede decir que es un país de bastardos porque la mayoría de los niños nacen fuera del matrimonio. Para evitar las indignidades de los haitianos y mantener el honor de sus familias, muchas familias respetables se mudaron a Puerto Rico, Cuba y Colombia. Muchos más, quienes no pudieron vender sus propiedades y no querían emigrar para vivir en la miseria, se quedaron con la esperanza que llegará el día que se le pondrá fin al yugo tan ignominioso y el ejemplo inmoral de los haitianos.

La revolución de febrero 1844 existía moralmente desde antes de la revolución de 1843 cuando los haitianos expulsaron al general Boyer y el general Herard se convierte en presidente. Cuando Herard visitó el este de la isla, después de la expulsión del general Boyer, arrestó a muchas de las personas más importantes de esta parte de la isla porque pensó que tenían la intención de hacer una revuelta en contra de su autoridad. Como no pudieron mostrar pruebas de ello, después que los llevaron como prisioneros a Puerto Príncipe, les dieron su libertad y fueron devueltos a sus casas, y ellos volvieron hacer las preparaciones que resultaron en la exitosa independencia dominicana.

Otra razón de la separación dominicana es la antigua animosidad que desde siempre ha existido entre Francia y España, el cual es heredado por parte de la herencia europea en ambos países. El negro dominicano tiene la misma antipatía hacia el negro haitiano como el español en España le tiene a los franceses. Los mestizos dominicanos tienen la misma antipatía hacia los mestizos y los negros haitianos, y el blanco dominicano detesta a los negros haitianos y mulatos haitianos por los continuos insultos a que han sido sometidos durante los últimos 22 años. Todas estas causas influyeron para que surgiera la revolución de febrero de 1844; y yo, como testigo del trato que los haitianos les dieron a los dominicanos, pienso que están muy justificados.

P: ¿Cómo vino la República Dominicana a la existencia?
R: La República Dominicana fue creada por un deseo espontáneo de su gente. El mismo espíritu que la ha creado, el deseo de su gente, es lo que la sostiene.



La educación pública

P: ¿Cuál es el carácter por la educación y la inteligencia de los sectores acomodados?
R: Durante la mala administración de los haitianos, el gobierno abandonó la educación pública. Los sectores acomodados, por la misma mala administración y la opresión de los haitianos, se empobrecieron y perdieron los medios para educarse; pero los sectores acomodados son inteligentes y existe una envidia hacia los extranjeros, lo cual es típico de los españoles y sus descendientes.

Relaciones raciales

P: ¿Cómo se tratan entre ellos?
R: Entre la gente del este o parte dominicana hay menos prejuicio racial que en cualquier otro país. Las distintas razas son cordiales unas con las otras.

P: ¿Existe una especie de unanimidad entre los habitantes y el deseo de mantener su independencia?
R: Absolutamente que sí entre todas las clases de los verdaderos dominicanos, es decir los nativos del este de la isla. Aún quedan algunos mulatos haitianos en el país, porque son hombres con propiedades y sus intereses están en esta parte de la isla, pero no tienen influencia y están bajo vigilancia del gobierno dominicano. Naturalmente ellos no están muy contentos con un gobierno que incluye a los blancos como lo es el gobierno actual dominicano.


La opinión pública hacia los Estados Unidos

P: ¿Cuál es la disposición del gobierno y pueblo dominicanos hacia el gobierno y pueblo de los Estados Unidos?
R: Los dominicanos blancos esperan el apoyo y la simpatía de los Estados Unidos, el reconocimiento se lo dará moralmente. Los españoles mestizos y negros tienen consciencia que sus protectores naturales, desde el punto de vista moral, son los gobierno y pueblo de los Estados Unidos. Yo los he asistido en su independencia supliendo municiones de guerra, con las cuales ganaron la batalla de Santiago. Los estadounidenses son tan populares y queridos en la República Dominicana como lo son impopulares y odiados en Haití, donde el odio hacia nosotros los norteamericanos ha sido cultivado por los agentes ingleses.

La viabilidad de la independencia dominicana

P: ¿Cree usted que los dominicanos podrán defender su independencia de los ataques de los haitianos u otra potencia?
R: Después que expulsaron a los haitianos del este de la isla en febrero y marzo del año pasado, dos milicias grandes fueron inmediatamente constituidas en Puerto Príncipe y Cabo Haitiano.

La milicia de Puerto Príncipe, liderada por el presidente Herard, marchó hacia Santo Domingo. Cuando estaban cerca de Azua fueron atacados por 1,000 hombres dominicanos bajo el mando del presidente Santana, y los dominicanos fueron repelados. Los dominicanos se retractaron y los haitianos entraron a Azua donde fueron atacados por los dominicanos hasta que la milicia haitiana se desintegró y la invasión por el sur fue un fracaso.

La milicia de Cabo Haitiano de 18,000 hombres bajo el mando del actual presidente haitiano Pierrot, marchó hacia Santiago. Cuando llegaron a las cercanías de Santiago habían 12,000 soldados, un tercio de la milicia había desertado o fueron dejados en el camino por cansancio. 4,000 haitianos atacaron a Santiago y fueron repelados por 2,000 dominicanos quienes la defendieron. El pánico entre los militares haitianos repulsados fue comunicado al resto de las tropas haitianas cuando decidieron huir hacia la frontera.

Desde ese entonces, los líderes haitianos no han podido convencer a sus masas, quienes son los que componen a su milicia irregular, para invadir la parte dominicana otra vez. Los dominicanos ahora están en una posición mejor para resistir, porque ahora tienen municiones de guerra y sus fuertes y pueblos están mejor ordenados, y ahora existe un espíritu entre todos los dominicanos de defender su independencia de las invasiones haitianas. No creo que podrán soportar la invasión de otra potencia porque, en mi opinión, unas fuerzas armadas de 5,000 tropas bien disciplinadas, con una buena cantidad de artillería y ayudada por una marina de guerra pequeña, pueden conquistar la isla completa.

La olvidada invasión haitiana de Puerto Plata en 1845

En el periódico El Dominicano del 18 de enero de 1846, están plasmadas algunas informaciones muy interesantes con respecto a la invasión por mar que hicieron los haitianos en las cercanías de Puerto Plata, además de las pretensiones que tenían para con este pueblo.

No debe ignorarse que esta invasión formó parte de la guerra de la Independencia de República Dominicana, que al durar 12 años se convirtió en una de las guerras de independencia más largas de América.

Las instrucciones de exterminar a todos los militares dominicanos

Según la nota redactada el 26 de noviembre de 1845, en Cabo Haitiano, para el almirante de la flotilla haitiana C. Antoine, dice lo siguiente.

En conformidad del oficio del Presidente de Haití de fecha de ayer, usted tendrá a bien preparar su buque para hacerse a la vela y salir en convoy con la corbeta en que está la bandera Almirante, y las goletas Dieu Protege y la Mosca, para recorrer desde el Fuerte Libertad (Bayajá) y Marie Barou hasta Puerto de Plata, a fin de combatir los buques de los insurgentes* hasta un exterminio, respetando siempre los pabellones extranjeros, pero sin dejarse sorprender por los buques ya dichos que puedan disfrazarse bajo pabellones extranjeros, observando siempre las señales del Almirante a fin de ejecutar sus órdenes.

Las instrucciones de exterminar a los niños y hombres puertoplateños, violar a las niñas, llevarse como prisioneras a las mujeres y pillar las propiedades

Además de estas instrucciones, los oficiales haitianos a bordo tenían otras instrucciones que recibieron verbalmente (esto se supo por declaraciones de algunos oficiales haitianos descubiertos por los dominicanos). Estas instrucciones eran las siguientes.

Una vez posesionados de cualquier punto que fuera, y como si los dominicanos no tuvieran alma en el cuerpo, las hordas haitianas deberían pasar a cuchillo a todos los dominicanos: los varones sin excepción de persona, y las hembras de cuarenta años arriba, serían conducidas amarradas en dos por las espalda a los buques de guerra y de aquí al Guárico.** Las jóvenes quedarían a discreción de ello y las que no pasaran de cinco años serían despedazadas. La tropa desenfrenada se entregaría al pillaje, lo que se les había ofrecido en premio de sus servicios.

Los sucesos de la invasión

Mostramos una copia del texto que describe estos sucesos como sucedieron en la realidad, alejados de las instrucciones oficiales que ya hemos citado.

Fuerza marítima haitiana en esta invasión

Esta invasión involucró una fuerza marítima haitiana compuesta por los buques siguientes.

Barca Presidente
Montada con cañones, 800 paquetes de cartuchos de fusil, 1,000 libras de pólvora, 600 cartuchos de cañon, 420 balas, 180 jarros de metralla, 100 sacos de cartuchos vacíos, 98 sables y 4 faroles.

Goleta La Unión
Montada con una pieza de a 16 en colisa y seis carronadas de a 16, 240 balas, 105 jarros de metralla, 350 cartuchos de cañon, 50 idem vacíos, 250 libras de pólvora, 200 paquetes de cartuchos de fusil, 6 faroles, 40 sables y 40 fusiles.

Goleta La Mouche
Montada con 2 carronadas de a 8, 45 jarros de metralla, 100 balas, 145 cartuchos de cañon, 10 idem vacíos y 100 libras de pólvora.

Goleta Dieu Protege
154 cartuchos de a 12, 200 idem de a 6, 150 idem vacíos, 400 libras de pólvora, 154 balas, 78 jarros de metralla de a 12, 180 idem de a 6, 200 paquetes de cartuchos de fusil, 4 faroles, 21 fusiles y 50 sables.

Goleta La Signifié
Montada con dos carronadas de a 12 y una pieza de a 2, 4 atacadores, 6 levas, 2 linternas, 3 cucharetas, 3 estuches para cartuchos, 3 valdes para agua, 3 cuñas, 3 agujas, 10 lanzas, 3 faroles, 12 sables, 9 lanza fuegos, 20 fusiles, 149 balas de a 12, 80 idem de a , 20 jarros de metralla de a 12, 10 idem de a 2, 3 chifles de cebar, 100 cartuchos de a 12, 50 idem de a 2, 500 libras de pólvora, 30 sables, 6 mechas, 1 caja para lanzas, 1 idem para mechas y 200 paquetes de cartuchos de fusil.

Goleta La Guerriere
Montada con una pieza de bronce de a 12 larga y cuatro carronadas de a 8 calibre inglés, 12 atacadores, 3 linternas, 5 agujas, 5 cuñas, 14 levas, 5 baldes para agua, 30 lanzas, 20 sables, 32 fusiles, 4 faroles, 1 caja para mechas, 5 cucharetas, 5 chifles de cebar, 200 cartuchos de a 12, 200 idem de a 8, 20 jarros metralla de a 12, 60 idem de a 8 y 2 medidas para pólvora hechas de oja de lata.

* Los insurgentes es como los haitianos se referían a los dominicanos.

** Cabo Haitiano