La anexión de República Dominicana a EEUU en 1871, según Joseph W Fabens

El 5 de febrero de 1871, el periódico Daily Alta California de San Francisco, California, EEUU publicó una parte de una entrevista a Joseph Warren Fabens. En ese entonces existía el deseo de Estados Unidos anexionar la República Dominicana y en ese mismo año el gobierno estadounidense mandó una comisión para que investigara en persona el sentir de los dominicanos respecto a ese tema y las condiciones que reinaban en el país. El señor Fabens fue uno de los proponentes más importantes de la anexión de la República Dominicana. También vivió por muchos años en la República Dominicana y en ese tiempo conoció a muchas personas importantes de la talla de Buenaventura Báez y José María Cabral, por mencionar dos ejemplos.

A continuación citaremos algunas partes que tratan cada tema que consideramos importantes en las respuestas del señor Fabens.

Describe a Buenaventura Báez

Báez es un parisino completo, un hombre blanco excelente y buen mozo, que heredó de su padre un espléndido aserradero de caoba del cuál ha podido exportar algunos cargamentos cada año, y pudo recibir su educación y vivió cómodamente en la ciudad de París. Volvió a su país con mucho entusiasmo, y ya tiene 55 años y es de los hombres más buen mozos que he visto y muy amable.

José María Cabral envidiaba a Buenaventura Báez

Cabral, su opositor, era su ministro de Guerra. Él también es un hombre de primera clase, pero le tiene envidia a Báez y siente la inhabilidad de llevarse bien con Báez. Conozco a Cabral tan bien como conozco a Báez y no tengo ningún problema con él porque en su corazón es tan a favor a que los Estados Unidos anexe la República Dominicana como lo es Báez.

Buenaventura Báez conoció a Charles Sumner, el senador de Massachussets que estaba en contra de la anexión

Cuando Báez vino aquí, hace un tiempo, algunos caballeros le hicieron una cena en el Manhattan Club de Nueva York, y lo introdujeron a varias de las personas más distinguidas de nuestra ciudad capital. Entre éstos estaba Charles Sumner, quien le dio cierto estímulo y parece que le cayó muy bien.

Fabens fue el primero en sugerirle al presidente Ulises S Grant la posibilidad de anexar a Santo Domingo

Sí, creo que fui el primero. Yo vivi 12 años en Santo Domingo y siempre mantuve la noción que la anexión, no solo de esa isla sino de todas las Antillas, se materializará.

Algunas de las razones por las que el señor Fabens apoyaba la anexión

Santo Domingo es muy rica en minerales, minas, productos y bosques; pero parece que es imposible que la gente se lleven bien. Son una raza buena pero inestable que le gusta el cambio y repetidas veces cambiar de líder, sin embargo todas las clases coinciden en sus deseos de unirse a los Estados Unidos.

Afirma que los haitianos no apoyaban la anexión de República Dominicana a Estados Unidos

En ese aspecto se diferencian de los haitianos, quienes no son una raza blanca como los dominicanos sino negros y mulatos, y que tienen aun una noción de bandidos respecto a la independencia de su nacionalidad.

Fabens explica cómo convenció al presidente Grant respecto la anexión de Santo Domingo

Yo le dejé al general Grant un estamento y una cantidad de libros, y le pedí que los examinara. Cuando lo volví a ver, después de un lapso de tiempo considerable, me dijo que había leído la colección completa y me pareció que conocía hasta el más mínimo detalle del tema. Grant me dijo, ‘estoy a favor de esto’, y desde ese tiempo ha apoyado muchísimo la anexión.

Comenta de la deuda de República Dominicana

Dijo que la deuda es muy pequeña, una parte se la debe a Haití y otra parte a la reconocida casa bancaria Josserlynn, de Curazao, considerada la Rothchild de las Antillas. Además, hay unas deudas a la casa Peabody & Company, de Londres.

Imaginó que surgiría una gran ciudad portuaria en la bahía de Samaná

Si los Estados Unidos toma posesión de Santo Domingo, en la bahía de Samaná se desarrollará una ciudad que atraería todos los comerciantes de La Habana, y será la más espectacular del Caribe.

Una gran cantidad de inversionistas cubanos querían migrar a Santo Domingo

El señor Fabens dijo que el Presidente de los Estados Unidos tiene una lista bien larga de los nombres de agricultores de plantaciones cubanos, quiénes están en contra de la esclavitud y de España, y están preparados para migrar a Santo Domingo con sus criadas libres tan pronto que ondea la bandera estadounidense en tierra dominicana.

La nacionalidad dominicana según la Constitución de República Dominicana

A raíz de la puesta en ejecución en 2013 del Plan Nacional de Naturalización y Regularización, se ha discutido en la sociedad quiénes son dominicanos y cómo se adquiere la nacionalidad dominicana.

En la jurisprudencia internacional existen dos formas de adquirir la nacionalidad automáticamente, y éstas son las siguientes.

Jus sanguinis
Se adquiere por descendencia, es decir con un vínculo sanguíneo. Esta modalidad es adoptada en la mayoría de los países.

Jus solis
Se adquiere por nacimiento en el territorio. Esta modalidad es adoptada por una minoría pequeña de los países.

A continuación les mostramos un mapa que muestra los países donde se aplica el jus solis sin condiciones.

Los países tienen la potestad de asumir una de las dos formas de adquirir la nacionalidad o ambas, además de poder poner límites y excepciones a las mismas. En el caso de República Dominicana se asumen ambas formas, aunque con algunas limitaciones que se evidencian en el capítulo V, sección I, artículo 18 de la Constitución de la República Dominicana.

En síntesis, en República Dominicana los dominicanos son aquellas personas que cumplen con los requisitos para adquirir la nacionalidad al nacer por vía del jus sanguinis o el jus solis. Las personas que no cumplen con estos requisitos, no son dominicanas y deben acoplarse a lo que dicen las leyes respecto su estatus legal y/o la naturalización.

En República Dominicana se considera extranjero ilegal a toda persona que no es dominicana y que carece de residencia legal en el país. En ello se incluye a todas las personas que se encuentran en tránsito, es decir sin residencia legal o que haya ingresado ilegalmente al territorio dominicano o que haya ingresado legalmente y se haya quedado en el país pasado el límite de tiempo que se le concedió por Migración al momento de entrar.

Con el Plan Nacional de Regularización y Naturalización se les dio una oportunidad a todas las personas en condición irregular para que regularizaran su estatus migratorio. Con el término del plazo de 18 meses que duró la inscripción, toda persona extranjera ilegal en República Dominicana está sujeta a ser deportada.

Todo extranjero legal tiene el derecho de naturalizarse como dominicano siguiendo el protocolo establecido por las leyes de naturalización de la República Dominicana.

Adquisición de la nacionalidad dominicana por jus sanguinis

Dominicano + dominicano = dominicano de origen

Dominicano + dominicano naturalizado = dominicano de origen

Dominicano + extranjero legal = dominicano de origen

Dominicano + extranjero ilegal = dominicano de origen

Dominicano naturalizado + extranjero legal = dominicano de origen

Dominicano naturalizado + extranjero ilegal = dominicano de origen

Dominicano + diplomático extranjero = dominicano de origen

Dominicano naturalizado + diplomático extranjero = dominicano de origen

Adquisición de la nacionalidad dominicana por jus solis

Extranjero legal + extranjero legal = dominicano por nacimiento

Extranjero legal + extranjero ilegal = dominicano por nacimiento

Diplomático extranjero + extranjero legal = dominicano por nacimiento

Únicas formas que no se adquiere la nacionalidad dominicana

Extranjero ilegal + extranjero ilegal = extranjero

Diplomático extranjero + diplomático extranjero = extranjero

Diplomático extranjero + extranjero ilegal = extranjero

La migración española en República Dominicana

Inicios de la migración española

La migración española es la más tradicional en República Dominicana. Tuvo sus inicios en 1492 con la llegada de las tres carabelas de Cristóbal Colón. Desde ese entonces la migración española se ha mantenido constante, si bien con sus alzas y sus bajas.

Siete repuntes migratorios en cinco siglos

Se pueden identificar siete repuntes migratorios procedente de España, en los cuales llegó el grueso de los españoles que forman parte de los ancestros de la mayoría de los dominicanos.

Siglo XVI

El primer siglo de la época colonial se caracterizó por dar inicio a lo que sería cinco siglos de migración española.

Al principio todos eran exclusivamente castellanos y se asentaron en todas las regiones de la isla. Con el pasar del siglo, la migración abarcó orígenes de todas las regiones de España, incluyendo las islas Canarias.

También llegaron muchos portugueses que se hacían pasar por españoles y se asentaron mayormente en el valle del Cibao. Todavía se evidencia su influencia en el dialecto cibaeño con muchas palabras que son pronunciadas más cercanas a sus versiones en portugués.

Siglo XVIII

Tras el asentamiento de los franceses en la franja costera occidental de la isla, España se vio en la necesidad de incentivar una nueva ola migratoria a la parte española de Santo Domingo. Esta migración estuvo constituida esencialmente por españoles canarios, especialmente de las islas de Tenerife, La Palma y La Gomera.

La migración de los españoles canarios toma auge en 1684 cuando por Real Cédula el rey de España permitió el traslado de cientos de familias originarias de la isla de Tenerife. En ese mismo año fundaron el pueblo de San Carlos de Tenerife en lo que en aquel entonces era las afueras de la ciudad de Santo Domingo. Hoy San Carlos es un sector de la ciudad capital. Aún viven descendientes de las familias fundadoras en este sector.

Las migraciones de los españoles canarios continuó durante el transcurso del siglo XVIII a tal nivel que se convirtieron en el elemento principal del aumento de la población en la parte española de la isla. La misma pasó de 6,000 habitantes en 1735 a más de 125,000 habitantes en 1785, producto tanto de las migraciones y la rápida multiplicación.

Los españoles canarios aumentaron las poblaciones de los pueblos que ya existían a su llegada.

  • Santo Domingo
  • Santiago de los Caballeros
  • Higüey
  • Bonao
  • La Vega
  • Azua

También refundaron los pueblos que por órdenes del gobernador Osorio fueron destruidos a principio del siglo XVII (el año de la refundación aparece en paréntesis).

  • Puerto Plata (1737)
  • Montecristi (1751)
  • San Juan de la Maguana (1757)
  • Neiba (1765)

Además fueron los fundadores de pueblos nuevos por todo el territorio dominicano.

  • San Carlos de Tenerife (1684)
  • Hincha (1704)
  • Sabana de la Mar (1756)
  • Santa Bárbara de Samaná (1756)
  • San Rafael de la Angostura (1761)
  • Bani (1764)
  • Las Caobas (1768)
  • San Miguel de la Atalaya (1768)
  • Dajabón (1776)
  • San Francisco de Macorís (1778)
  • Las Matas de Farfán (1780)

También fundaron muchos parajes y demás comunidades rurales. Muchos de estos lugares contienen pistas de su origen español canario en sus nombres. Tal es el caso del paraje Cerro Gordo de los Isleños cerca de Higüey. Isleños es el gentilicio con que se conocía a los españoles canarios y Cerro Gordo es el nombre del pueblo en Tenerife de donde eran originarios los fundadores. Así hay muchos ejemplos por toda la geografía dominicana.


El mestizaje le ha añadido colores y rasgos diversos a muchas familias dominicanas de ascendencia española canaria, como a esta de San José de Ocoa.


Típica familia dominicana de origen español canario en una zona rural de Higüey.


Por todo lo largo y ancho del valle del Cibao se observan familias dominicanas que tienen evidente su origen español canario, como esta humilde familia de Santiago.

Anexión a España (1861-1865)

En 1861, la República Dominicana fue anexada a España por petición del gobierno dominicano. En ese intervalo se produjo un aumento, aunque de corta duración, de migración española. Muchos militares españoles, tras concluir la anexión, optaron por quedarse en el país.

Guerras cubanas (1868-1878) y (1895-1898)

En la segunda mitad del siglo XIX, la vecina isla de Cuba se vio involucrada en una larga lucha en su intento por independizarse de España.

La primera de sus guerras independentistas fue la llamada guerra de los Diez Años o guerra de Cuba (1868-1878). En ese período, República Dominicana recibió algunos exiliados desde esa isla, entre los cuales habían españoles que antes de la guerra habían migrado a Cuba.

La segunda guerra fue la guerra de Independencia de Cuba o guerra de 1895 o guerra Hispano-estadounidense (1895-1898). Similar al caso anterior, en esta ocasión llegaron muchos cubanos y especialmente españoles que antes de la guerra migraron a Cuba.


Andrés Brugal Montaner

Un buen ejemplo es Andrés Brugal Montaner, quien luego de migrar desde España a Cuba, abandona aquella isla para asentarse en Puerto Plata. Allí fundó Brugal & Co, actualmente es uno de los cinco rones que más se vende en el mundo y líder entre los rones importados en España.

Principios del siglo XX

A principio del siglo XX España había perdido sus dos últimas provincias en América, Cuba y Puerto Rico, usurpadas por los Estados Unidos. En ese tiempo EEUU promulga una ley de migración que en efecto paraliza el flujo directo de migrantes españoles hacia Cuba y especialmente hacia Puerto Rico. En consecuencia, muchos de los españoles que deseaban migrar al Caribe optaron por migrar a República Dominicana, produciendo para el país la quinta ola migratoria española.


Manuel Corripio

En esta ola llegaron algunas familias que con el tiempo lograron cierto renombre en la sociedad dominicana, como fue el caso con las familias Baquero, Corripio, Bosch y Cuesta, por mencionar algunas.

Décadas de 1940 y 1950

En la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo se fomentó la migración española como política de Estado para fomentar el desarrollo agrícola.


José Rosselló Campins

La agricultura dominicana logró grandes éxitos y diversificación con la ayuda de los españoles. El mejor ejemplo es el caso del valle de Constanza. Tras la aplicación de los conocimientos del agrónomo José Rosselló Campins, considerado el padre de la agricultura en ese valle, Constanza florece y se destaca como una de las zonas agrícolas más productivas.

Debido a la situación que se vivía en España, República Dominicana recibió una migración esencialmente de refugiados popularmente conocidos como españoles republicanos, muchos de los cuales eran intelectuales en vez de agricultores. Este grupo tuvo un impacto cultural profundo en el país por su alto nivel de preparación. Las bellas artes se vieron positivamente impactadas por la incursión de los españoles. Además llegaron muchos arquitectos, médicos, ingenieros, abogados, catedráticos universitarios, autores y otros profesionales que les dieron un salto galáctico a República Dominicana en asuntos culturales.


José Vela Zanetti

Uno de los más grandes, de muchos, fue el destacado pintor José Vela Zanetti, quien pintó más de cien murales por todo el país, muchos considerados los mejores que se hayan hecho en la isla de Santo Domingo. Todavía se exhiben sus murales en una gran cantidad de edificios gubernamentales, iglesias, universidades, monumentos, centros culturales y demás lugares por toda la geografía dominicana.

1960-hoy

Luego de la caída del régimen trujillista en 1961, comienza una migración espontánea pero estable de españoles a la República Dominicana. Esta migración también ha sido muy provechosa para el país con la llegada de personas visionarias y emprendedoras.


Román Ramos Uría

Un buen ejemplo es Román Ramos Uría, fundador de Grupo Ramos, actualmente la mayor empresa de ventas al por mayor y el principal empleador privado del país.


Rafa Monestina

Otra familia honrada, y en este caso muy comprometida con su creencia en Dios y en el cristianismo, es la familia Monestina. Valeriano Rafael Monestina es fundador de la exitosa cadena de supermercados Bravo.

La presencia española en la actualidad

Según una estimación conservadora que en 2012 hizo el gobierno dominicano, para ese año habían 6,720 españoles viviendo en República Dominicana.

Sin embargo, el gobierno español estima que en 2013 la cantidad de españoles viviendo legalmente en el país superaba los 17,382 mas una cantidad indeterminada que se encuentran en condición irregular, en muchos casos que llegan como turistas y luego optan por quedarse.

En efecto, República Dominicana se encuentra entre los top 23 países con más españoles, y es el 9no en Hispanoamérica y 2do en Centroamérica y el Caribe. República Dominicana también se sitúa en la 6ta posición a nivel mundial en crecimiento de la población española.

Suponiendo que el ritmo de crecimiento se ha mantenido estable, a principios de 2015 la población española en República Dominicana podría estimarse en alrededor de 20,619.

La migración japonesa en República Dominicana

La presencia japonesa en República Dominicana es pequeña y de creación relativamente reciente, pero su impacto en la sociedad dominicana supera con creces su corta presencia numérica.

La ola migratoria 1956-1959

Los primeros japoneses comienzan a llegar al país el 29 de julio de 1956 y se asientan en Dajabón.

Fueron atraídos por el régimen de Rafael Leonidas Trujillo, cuando adopta como política de Estado el fomento de la migración japonesa y el asentamiento en pequeñas colonias de japoneses para impulsar el desarrollo de la agricultura en distintos lugares que para la época no tenían mucha producción agrícola.

El último grupo en migrar lo hizo en 1959.

Las colonias agrícolas japonesas

El Estado dominicano creó ocho colonias agrícolas en los siguientes sitios, con las provincias en paréntesis.

  • Aguas Negras (Pedernales)
  • Constanza (La Vega)
  • Dajabón (Dajabón)
  • Duvergé (Independencia)
  • Higüey (La Altagracia)
  • Jarabacoa (La Vega)
  • Manzanillo (Monte Cristi)
  • Neiba (Bahoruco)

La colonia japonesa más famosa

De todas las colonias agrícolas japonesas, la que logra mayor renombre nacional es la de Constanza. Se desconoce la razón, pero su fama es de tal nivel que muchos dominicanos piensan que allí es el único sitio donde existen los japoneses y sus descendientes.

Documentación de la migración japonesa

En 2007, el Comité Ejecutivo de la Conmemoración del Cincuentenario de la Inmigración de Japoneses al País Dominicano publicó el libro Hoy día, todavía nos encontramos vivos aquí, donde relata el proceso y la llegada de esa migración mas las vicisitudes y los triunfos que sufrieron. La primera versión fue publicada en Japón (y en japonés) mientras la versión para la República Dominicana (en español) fue puesta en circulación en 2009.

El parque Japonés de Jarabacoa

En Jarabacoa se inauguró el parque Japonés, un hermoso espacio verde con mobiliario y jardines japoneses. Fue creado para conmemorar el aporte de esta valiosa comunidad de inmigrantes a este fértil valle y pueblo.

 

Fotos del ayuntamiento de Jarabacoa.

República Dominicana en 1845, descrita por Abner Burbank

Abner Burbank era un estadounidense nativo de New Hampshire que en 1845 vivía en República Dominicana. Era comerciante y estaba establecido en la ciudad de Santo Domingo. Fue entrevistado por la comisión de los Estados Unidos que investigaba las condiciones de la naciente República Dominicana antes de reconocerla como país independiente. A continuación mostramos algunas de las declaraciones hechas por el señor Burbank el 10 de junio de 1845 en la ciudad de Santo Domingo.

Características demográficas

P: ¿Cuántos habitantes tiene la República Dominicana?
R: La cantidad de habitantes en la República Dominicana se estima entre 200,000 y 220,000.

P: ¿Cuál es el carácter y la composición de los habitantes de la República Dominicana?
R: La población dominicana está compuesta por muchas familias blancas de origen europeo, una cantidad de negros libertos y una cantidad de mestizos producto del mestizaje blanco con negro. A estos hay que añadir una cantidad de migrantes estadounidenses negros y mestizos.

Respecto al carácter de los dominicanos, son una gente muy tranquila, dócil y religiosa. Todos son católicos excepto los migrantes estadounidenses quienes son metodistas. Estos gozan de la libertad de creencias que concede la constitución porque todos los credos son respetados. En síntesis, el carácter general de los dominicanos es bueno, las carreteras son seguras y se comete muy pocos crímenes.

P: ¿Cuáles son las proporciones de los blancos, los negros y los mestizos, y el carácter de las mismas?
R: La población blanca de la República Dominicana se estima entre 100,000 y 110,000. Desconozco la cantidad de los demás. Ya he respondido sobre el carácter de la población.

P: ¿Cómo es la disposición mutua hacia el gobierno dominicano?
R: La disposición de las distintas razas hacia el gobierno actual es muy buena, les tienen total confianza y las obedecen.


El origen del buen trato racial

P: ¿Cómo es el trato entre ellos?
R: Los esclavos en las colonias españolas en sentido general han sido tratados mucho mejor que los esclavos en las colonias francesas e inglesas, por eso no hay el más mínimo odio hacia los blancos por parte de los negros y los mestizos, ni en contra de ellos mismos ni contra cualquier otra raza. Las razas se tratan muy bien unas con las otras, se tienen tolerancia y viven en harmonía perfecta.

P: ¿Existe un espíritu de unanimidad entre todos ellos, y por preservar su independencia?
R: Entre todas las razas existe la más completa unanimidad y están dispuestos a sacrificar sus afecciones, sus intereses y sus vidas para defender su independencia nacional.


La situación financiera del país

P: ¿Cuál es el sistema financiero del país?
R: Respecto a las finanzas del Estado, le puedo decir que el gobierno carecía de los recursos necesarios para cubrir los gastos del proceso independentista. Afortunadamente la generosa ayuda espontánea de los habitantes ayudó mucho al Estado. Por consecuencia, el Estado tuvo que hacer varios préstamos para cubrir los gastos de la guerra. Rápidamente el aumento de las importaciones le suministró al Estado los recursos necesarios para saldar la deuda, la cual ya está totalmente pagada. Después el Gobierno se enfocó en recoger el papel moneda haitiano que aun circulaba en el país y emitió un papel moneda propio que circula por todo el territorio sin problemas y cada día vale más. Un tiempo después, el Gobierno encontró la forma de cambiar el papel moneda haitiano por dinero español y lo invirtió en municiones, mosquetes y otros instrumentos de guerra. La legislatura ha promulgado tarifas nuevas a las importaciones y exportaciones, y se colecta la mitad en dinero español y la otra mitad en dinero dominicano, con el propósito de acumular dinero español para luego venderlo. Como el país todavía no ha aprovechado todos sus recursos, no puedo decir que han adoptado un sistema financiero.

P: ¿Cuáles son sus recursos y cómo el gobierno obtiene sus ingresos?
R: El ingreso principal del gobierno consiste en los aranceles a las importaciones y exportaciones del país, a esto se le añade el aquiler de varios ferries, carnicerías, tierra y otras propiedades del Estado.

El intercambio comercial con el exterior

P: ¿En qué consiste el intercambio comercial con el exterior y los intercambios a lo largo de su litoral?
R: El intercambio comercial con el exterior consiste en la importación de bienes y exportación de productos del país. Desde que lograron su independencia, este intercambio ha aumentado mucho. El intercambio a lo largo del litoral consiste en transportar la caoba y otros productos del país desde los puertos que no están abiertos al comercio exterior hacia los puertos que sí lo están. También ha aumentado muchísimo.

Las fuerzas armadas y la marina de guerra

P: ¿En qué consiste el armamento militar y naval; en cuánto numeran los soldados, los cañones, las mosquetes, las bayonetas, los cartuchos, las lanzas, el polvo, las bolas y otros implementos de guerra?
R: La República Dominicana posee unos 190 cañones de tamaños distintos de los cuáles hay 150 montados en las distintas fortalezas y 40 desmontados; aproximadamente 7,000 soldados militares y en caso de emergencia, en mi opinión, 25,000 hombres pueden portar armas; en el depósito del gobierno hay 16,000 mosquetes con bayonetas; la Guardia Nacional, con recursos propios, incrementa mucho la cantidad de mosquetes. Respecto los avíos, el comisionado dominicano establecido en Estados Unidos ha mandado una gran cantidad. Hay unas 8,000 lanzas, las cuales fueron muy útiles al principio de la revolución contra los haitianos. En los arsenales de la capital hay 400 quintales de polvo, una gran cantidad de bolas y otros instrumentos de guerra.

P: ¿En qué consiste la fuerza naval?
R: El gobierno tiene cuatro embarcaciones armadas:

– El Brig. San José con 3 cañones de 12 libras, 2 de 8 libras y 2 de 2 libras.

– La goleta General Santana con 3 cañones de 12 libras, 2 de 8 libras, 2 de 6 libras y 2 de 2 libras.

– La goleta Separación con un cañón de 12 libras, uno de 8 libras, 2 de 6 libras y 2 de 2 libras.

– La goleta Misericordia con 3 cañones de 8 libras y 2 de 4 libras.

Todas las embarcaciones tienen mosquetes, lanzas, sables y otros proyectiles de guerra.

República Dominicana en 1845, descrita por Francis Harrison

Francis Harrison era un estadounidense que vivió en Puerto Plata desde 1836, es decir que el país ya tenía 14 años bajo la Dominación Haitiana y el gobierno dictatorial de Jean Pierre Boyer.

Es oportuno resaltar que en 1845 la República Dominicana tenía un año de existencia. En ese año el señor Harrison fue entrevistado por el señor Hogan, quien representaba a una comisión del gobierno de los Estados Unidos que fue enviada para investigar las condiciones de la naciente República Dominicana antes de oficialmente reconocer al país y su gobierno.

A continuación les mostramos algunas partes de su entrevista. Favor de tener en mente que el señor Harrison vivió los últimos 8 años de la Dominación Haitiana 1822 – 1844, por lo tanto habla en base a su experiencia y como testigo de las ocurrencias en esa época.

Datos personales del Sr. Harrison

Sr. Harrison al Sr. Hogan

Puerto Plata; 26 de junio de 1845

P: ¿De cuál estado de Estados Unidos eres nativo?
R: Soy nativo de Pensilvania, condado de Filadelfia.

P: ¿Cuánto tiempo tienes viviendo en la isla de Santo Domingo?
R: Vivo en Puerto Plata desde 1836.

P: ¿A qué negocio te dedicas desde que llegaste a la isla?
R: Soy importador de productos y provisiones americanos; mas compro y exporto caoba, cuero de res y tabaco, todos son productos de este país.

Características demográficas en 1845

P: ¿Cuántos habitantes hay en la isla?
R: Según tengo entendido, la estimación ronda los 800,000 para la isla, de los cuales 200,000 se supone que viven en el este o parte dominicana.

P: ¿Cuántos habitantes blancos hay en la isla?
R: Los blancos viven todos en el este o parte dominicana de la isla, y supongo que son el tercio de la población.

P: ¿Cuántos son negros y cuántos mestizos?
R: Según lo que observo y las informaciones que he recibido, los negros forman el 11% de la población dominicana y los mestizos son el 56%, aunque entre estos últimos hay muchas familias de origen indio. Pero muchos de los mestizos se consideran blancos y en realidad lo son como los españoles de muchas zonas de España.

P: ¿En cuál parte de la isla vive la mayor parte de los habitantes, de los negros y de los mestizos?
R: Los blancos viven todos casi en el este o parte dominicana, los negros viven principalmente en el oeste o parte haitiana, el mestizo español vive en el este o parte dominicana y el mestizo francés vive en el oeste o parte haitiana.

Las causas de la independencia dominicana

P: ¿Cuáles son las causas de la creación de la República Dominicana?
R: La antigua parte española, o el este de la isla, fue tomada posesión y unida a Haití en 1822. Desde ese tiempo hasta la revolución de febrero de 1844, los dominicanos fueron tratados como un pueblo conquistado y todos los puestos políticos fueron ocupados por gente nativa de Haití. El gobierno haitiano es una república militar (dictadura), todos los generales militares que les impusieron a los dominicanos eran haitianos y su idioma, pensamientos y sentimientos eran diferentes al de los dominicanos. Los dominicanos blancos fueron especialmente tratados con todo tipo de indignidades y abusos.

Las formas rudas de los haitianos fueron introducidas en el este de la isla. Por el contacto, muchos dominicanos fueron desmoralizados y adoptaron la forma de vida inmoral -es decir, vivir juntos sin casarse- que es tan generalizada en Haití que se puede decir que es un país de bastardos porque la mayoría de los niños nacen fuera del matrimonio. Para evitar las indignidades de los haitianos y mantener el honor de sus familias, muchas familias respetables se mudaron a Puerto Rico, Cuba y Colombia. Muchos más, quienes no pudieron vender sus propiedades y no querían emigrar para vivir en la miseria, se quedaron con la esperanza que llegará el día que se le pondrá fin al yugo tan ignominioso y el ejemplo inmoral de los haitianos.

La revolución de febrero 1844 existía moralmente desde antes de la revolución de 1843 cuando los haitianos expulsaron al general Boyer y el general Herard se convierte en presidente. Cuando Herard visitó el este de la isla, después de la expulsión del general Boyer, arrestó a muchas de las personas más importantes de esta parte de la isla porque pensó que tenían la intención de hacer una revuelta en contra de su autoridad. Como no pudieron mostrar pruebas de ello, después que los llevaron como prisioneros a Puerto Príncipe, les dieron su libertad y fueron devueltos a sus casas, y ellos volvieron hacer las preparaciones que resultaron en la exitosa independencia dominicana.

Otra razón de la separación dominicana es la antigua animosidad que desde siempre ha existido entre Francia y España, el cual es heredado por parte de la herencia europea en ambos países. El negro dominicano tiene la misma antipatía hacia el negro haitiano como el español en España le tiene a los franceses. Los mestizos dominicanos tienen la misma antipatía hacia los mestizos y los negros haitianos, y el blanco dominicano detesta a los negros haitianos y mulatos haitianos por los continuos insultos a que han sido sometidos durante los últimos 22 años. Todas estas causas influyeron para que surgiera la revolución de febrero de 1844; y yo, como testigo del trato que los haitianos les dieron a los dominicanos, pienso que están muy justificados.

P: ¿Cómo vino la República Dominicana a la existencia?
R: La República Dominicana fue creada por un deseo espontáneo de su gente. El mismo espíritu que la ha creado, el deseo de su gente, es lo que la sostiene.



La educación pública

P: ¿Cuál es el carácter por la educación y la inteligencia de los sectores acomodados?
R: Durante la mala administración de los haitianos, el gobierno abandonó la educación pública. Los sectores acomodados, por la misma mala administración y la opresión de los haitianos, se empobrecieron y perdieron los medios para educarse; pero los sectores acomodados son inteligentes y existe una envidia hacia los extranjeros, lo cual es típico de los españoles y sus descendientes.

Relaciones raciales

P: ¿Cómo se tratan entre ellos?
R: Entre la gente del este o parte dominicana hay menos prejuicio racial que en cualquier otro país. Las distintas razas son cordiales unas con las otras.

P: ¿Existe una especie de unanimidad entre los habitantes y el deseo de mantener su independencia?
R: Absolutamente que sí entre todas las clases de los verdaderos dominicanos, es decir los nativos del este de la isla. Aún quedan algunos mulatos haitianos en el país, porque son hombres con propiedades y sus intereses están en esta parte de la isla, pero no tienen influencia y están bajo vigilancia del gobierno dominicano. Naturalmente ellos no están muy contentos con un gobierno que incluye a los blancos como lo es el gobierno actual dominicano.


La opinión pública hacia los Estados Unidos

P: ¿Cuál es la disposición del gobierno y pueblo dominicanos hacia el gobierno y pueblo de los Estados Unidos?
R: Los dominicanos blancos esperan el apoyo y la simpatía de los Estados Unidos, el reconocimiento se lo dará moralmente. Los españoles mestizos y negros tienen consciencia que sus protectores naturales, desde el punto de vista moral, son los gobierno y pueblo de los Estados Unidos. Yo los he asistido en su independencia supliendo municiones de guerra, con las cuales ganaron la batalla de Santiago. Los estadounidenses son tan populares y queridos en la República Dominicana como lo son impopulares y odiados en Haití, donde el odio hacia nosotros los norteamericanos ha sido cultivado por los agentes ingleses.

La viabilidad de la independencia dominicana

P: ¿Cree usted que los dominicanos podrán defender su independencia de los ataques de los haitianos u otra potencia?
R: Después que expulsaron a los haitianos del este de la isla en febrero y marzo del año pasado, dos milicias grandes fueron inmediatamente constituidas en Puerto Príncipe y Cabo Haitiano.

La milicia de Puerto Príncipe, liderada por el presidente Herard, marchó hacia Santo Domingo. Cuando estaban cerca de Azua fueron atacados por 1,000 hombres dominicanos bajo el mando del presidente Santana, y los dominicanos fueron repelados. Los dominicanos se retractaron y los haitianos entraron a Azua donde fueron atacados por los dominicanos hasta que la milicia haitiana se desintegró y la invasión por el sur fue un fracaso.

La milicia de Cabo Haitiano de 18,000 hombres bajo el mando del actual presidente haitiano Pierrot, marchó hacia Santiago. Cuando llegaron a las cercanías de Santiago habían 12,000 soldados, un tercio de la milicia había desertado o fueron dejados en el camino por cansancio. 4,000 haitianos atacaron a Santiago y fueron repelados por 2,000 dominicanos quienes la defendieron. El pánico entre los militares haitianos repulsados fue comunicado al resto de las tropas haitianas cuando decidieron huir hacia la frontera.

Desde ese entonces, los líderes haitianos no han podido convencer a sus masas, quienes son los que componen a su milicia irregular, para invadir la parte dominicana otra vez. Los dominicanos ahora están en una posición mejor para resistir, porque ahora tienen municiones de guerra y sus fuertes y pueblos están mejor ordenados, y ahora existe un espíritu entre todos los dominicanos de defender su independencia de las invasiones haitianas. No creo que podrán soportar la invasión de otra potencia porque, en mi opinión, unas fuerzas armadas de 5,000 tropas bien disciplinadas, con una buena cantidad de artillería y ayudada por una marina de guerra pequeña, pueden conquistar la isla completa.

República Dominicana en 1914, según Alpheus Hyatt Verrill

Alpheus Hyatt Verrill era un estadounidense originario de New Haven, Connecticut. Viajó extensamente por todo el continente americano y publicó varios libros de sus viajes y otros temas. Uno de sus libros es Puerto Rico Past and Present, and San Domingo of Today (Puerto Rico en el pasado y presente, y el Santo Domingo de hoy). En ese libro Hyatt Verrill narra con lujos de detalle a Puerto Rico, República Dominicana y Haití en base a sus hallazgos e impresiones durante el viaje que hizo por estos lugares. Leer esas páginas es transportarnos a la República Dominicana de hace cuatro generaciones, la de nuestros padres, abuelos o bisabuelos.

A continuación citamos algunas informaciones que nos dan una idea de lo que fue la República Dominicana en la primera mitad del siglo XX, antes que surgieran acontecimientos que marcaron al país como la primera invasión estadounidense en 1916, la dictadura de Trujillo a partir de 1930 o la guerra Civil de 1965.

La dualidad en la isla de Santo Domingo

La isla está dividida en dos países conocidos por Haití y la República Dominicana. La primera ocupa más o menos el tercio occidental y la segunda el resto de la isla.

A pesar que estos dos países  ocupan la misma isla y están separados por una línea fronteriza imaginaria; en hábitos, manerismos, gente e idiomas son tan distintos como si estuvieran en dos continentes diferentes. Mientras los haitianos hablan un patua francés y predominan las costumbres y leyes francesas; los dominicanos hablan español y son españoles en manerismos, en el aspecto y en temperamento. Mientras los haitianos rechazan a los extranjeros y al capital extranjero, las empresas extranjeras y las profesiones extranjeras; los dominicanos les dan la bienvenida a los extranjeros y ofrecen todas las facilidades a los inversionistas extranjeros, hombres de negocios extranjeros e industrias extranjeras. Mientras el 90% de la población de Haití es negra y el país es atrasado y retrogresivo; la gente de la República Dominicana es progresista y muy consciente de la importancia de la buena higiene, mejoras materiales y desarrollo, y menos de un tercio de su población es negra.

En los pueblos haitianos las calles son malas, sucias y sin drenaje; hay pocos edificios grandes, el abandono y el deterioro está a la vista de todos, y las comodidades modernas casi no existen. En las ciudades dominicanas las calles son rectas, limpias, suaves y bien mantenidas; los edificios grandes son numerosos y abundan los vehículos, los teléfonos, la electricidad y las comodidades modernas. Ambas naciones se parecen en un aspecto, sufren de revoluciones constantes y aún no han aprendido que la paz produce prosperidad. De todas formas, entre los dos países hay una diferencia tan vasta que viajar desde Haití a la República Dominicana hay un cambio tan positivo como lo expresó un visitante: “es como pasar por un túnel y ver la luz del día”.

Características demográficas

La gente de la República Dominicana en su mayoría son de ascendencia española. Algunos son blancos puros, otros están mezclados con sangre negra, otros están mezclados con indios y otros tienen una combinación de blanco, indio y negro.

Mientras los negros puros o casi negros tienen una presencia mucho menor que en Haití, sin embargo la República Dominicana tiene muchos negros. A lo largo del litoral y en las plantaciones hay cantidades inmensas de negros originarios de las islas Turcas y Caicos, las Bahamas, Jamaica y de otras islas caribeñas; mientras en Montecristi y en otros lugares hay una buena cantidad de negros nativos de Santo Domingo y de Haití. En otras áreas los negros están esparcidos por las poblaciones de tal manera que apenas son visibles; y mientras de ninguna manera se puede decir que República Dominicana es un país de negros, sí es un país de gente mestiza.

Regados por el país hay pueblos de blancos donde los blancos puros de ascendencia española son más numerosos que los mestizos, y esta gente es muy orgullosa de su linaje español ininterrumpido. Sin embargo, en la mayoría de los sitios los mestizos son más numerosos que los blancos, pero su color de piel es mucho más claro que en la mayoría de las islas caribeñas y para un observador superficial una porción muy grande de los mestizos serían aceptados como blancos.

Parece que el país carece de una barrera de color porque se ven hablando y libremente compartiendo hombres y mujeres blancos, mestizos y negros. Los blancos y los negros se casan unos con otros, los negros ocupan posiciones políticas en igualdad de condiciones con los mestizos y los blancos, y hay evidencias que los dominicanos consideran a todos los hombres como iguales sin importar su color de la piel. Existe, más o menos, una distinción de color entre la clase alta, pero debido al mestizaje, el cual ha ocurrido desde hace siglos, es imposible que tengan prejuicios de color y raza como lo tenemos nosotros los norteamericanos.

Montecristi

La falda de esta loma, que es conocida como El Morro, al igual que las colinas y llanos aledaños, están cubiertos de vegetación baja y espinosa, y de una grama escasa y seca sin la más mínima evidencia de cultivación. El puerto de Montecristi está situado en una angosta lengua de arena entre un manglar y una llanura de lodo, y es muy caliente y con frecuencia hay pestilencias. Los únicos edificios de consecuencia son las naves, la aduana y algunas tiendas porque el pueblo propiamente dicho se encuentra en una colina a una o dos millas de distancia del puerto. Entre ambos se conecta con tranvías halados por burros mientras los habitantes más acomodados se mueven en vehículos halados por tres caballos.

Montecristi es de mucha importancia como puerto de exportación para el gran y fértil valle del Yaque del Norte, el cual desemboca en la bahía de Manzanillo cerca del puerto. Desgraciadamente, el puerto está infestado por los mosquitos más feroces que hacen que una estadía muy corta sea insoportable para los extranjeros. Una proporción grande de los habitantes de Montecristi son negros originarios de las islas Turcas y Caicos y del Caribe inglés, y casi todos los portuarios y trabajadores hablan inglés. Este lugar, en su conjunto, es poco interesante y decepcionante, mas da una impresión incorrecta de lo que es este país.

Puerto Plata

Treinta millas hacia el este de La Isabela llegamos a la bellísima bahía y al pintoresco pueblo de Puerto Plata. No creo que existe un pueblo más bonito o atractivo -desde el mar- en todas las islas del Caribe, con sus casas con techos rojos embellecidos por cientos de majestuosas palmas reales, y elevándose desde el mar hacia la dominante y cubierta en bosque pico La Torre con su cima cubierto en nubes a 3,000 pies sobre el nivel del mar. Protegiendo la entrada a la bahía está la antigua fortaleza española. Puerto Plata es un pueblo limpio y bien mantenido con calles suaves y rectas, un excelente muelle de hierro y muchas mejoras modernas adicionales, y es de mucha importancia comercial al ser la terminal del ferrocarril que penetra el rico y fértil valle del Cibao.

La Vega

El pueblo de La Vega tiene una gran cantidad de edificios públicos elegantes, una plazoleta hermosa y muchas casas grandes y bonitas. Las calles son anchas y rectas, pero un poco ásperas y polvorientas. El pueblo tiene aproximadamente cinco mil habitantes. Detrás del pueblo, a una distancia de dos a cinco millas, hay unas montañas cubiertas de pie a cabeza de un espeso bosque de pinos. La Vega tiene varios aserraderos, pero estos están en el pueblo y la madera hay que llevarla desde las montañas hasta las colinas con mucho esfuerzo y gastos, en vez de cortarlas en el mismo lugar y transportarlas como tablones y tableros. A consecuencia de ello, la madera importada del pino amarillo es más barato que la del pino criollo.

Santiago de los Caballeros

Santiago fue fundado en 1504 por treinta caballeros españoles de origen noble quienes tenían el permiso del rey de España para añadir su título al nombre del pueblo.

Junta con la capital, Santiago es la ciudad más grande del país con aproximadamente cuarenta mil habitantes. Aunque los habitantes actuales de este pueblo aristocrático no son caballeros, los blancos son mayoritarios en esta ciudad y varias de las familias pueden rastrear sus linajes a los hidalgos españoles que originalmente fundaron el pueblo. Muchos de estos descendientes conservan las armaduras, las espadas y otros engranajes militares de sus ancestros, mientras varios de los edificios de Santiago son de origen colonial.

Santiago ha tenido una historia turbulenta, pero es una ciudad importante y próspera. Ha sido saqueada por varios piratas, casi destruida por revolucionarios y ha sufrido por fuego y espada durante tres siglos; pero impávidamente sus habitantes han reparado los daños, han recuperado sus fortunas y, como el Fénix, cada vez Santiago surge mejor, más brillante y más atractiva.

La ciudad fue construida en un farallón que mira sobre el río Yaque del Norte, tiene un clima magnífico y es uno de los pueblos más saludables en la isla. Tiene tres iglesias bien hechas y una catedral, una plaza hermosa llena de palmas, flores y arbustos; un palacio municipal y del Gobernador, un instituto, una torre fortificada y muchas casas bonitas.

Moca y el Santo Cerro

Aproximadamente por mitad de camino entre Santiago y La Vega se encuentra el pueblo de Moca, una ciudad de unos treinta mil habitantes. Moca es uno de los pueblos de mayoría blanca y pocas personas son mestizas, la mayoría siendo de ascendencia española pura y orgullosos de su linaje. Moca está en un distrito agrícola próspero y famoso por su café, y está conectada con Santiago por ferrocarril. Fue en este pueblo que el general Ulises Heureaux, el dictador del país, fue asesinado en 1899.

Cerca de La Vega está el Santo Cerro, uno de los lugares más famosos y atractivos del país. La loma sube a quinientos pies sobre la hermosa Vega Real, y desde su cima se obtienen vistas hermosas de las sabanas, de las llanuras repletas de palmas, de las colinas bajo cultivo, de los ríos espumosos y de las montañas cubiertas en pinares.

San Francisco de Macorís

Otro pueblo del interior, conectado con La Vega y la costa por una rama del ferrocarril Samaná – La Vega, es San Francisco de Macorís. Es una ciudad pequeña con unos treinta mil habitantes situada en la sombra de las montañas del norte. Como Moca y Santiago, es de los pueblos de mayoría blanca, reconocida por su cantidad de personas de ascendencia española pura y por la belleza de sus mujeres. Macorís está en un distrito muy fértil y rico en productos agrícolas, especialmente el cacao que cubre todas las montañas cerca del pueblo.

El Seibo, Higüey y La Romana

[En el] distrito conocido como Seibo se encuentra la ciudad de Santa Cruz. Este pueblo está a sesenta kilómetros de la capital y tiene una población de 15,000 y es una de las ciudades más antigua de la isla, fundada por Juan de Esquivel en 1502.

El más oriental de los pueblos importantes es Higüey, o propiamente Salvaleón de Higüey, un lugar fundado por Juan Ponce de León. Desde aquí se puede ver hacia el mar en dirección de Puerto Rico en el horizonte. Sin lugar a dudas que desde este lugar Juan Ponce de León miró el mar y contempló la tierra que iba conquistar y gobernar.

Aproximadamente a veinte millas del Seibo y sesenta y cinco de la capital está La Romana, un asentamiento nuevo en un puerto hermoso y en medio de un distrito rico en azúcar.

Baní y San Cristóbal

Hacia el este de Azua, en dirección a la capital, encontramos el pueblo de Baní, fundado en 1764 y situado en un valle hermoso en la orilla del mar. Baní tiene un clima excelente y saludable, y es famoso por los hombres notables que nacieron allí. El pueblo es el lugar de nacimiento de Máximo Gómez, el libertador de Cuba; Don Francisco Billini, expresidente de la República; y Rev. F. X. Billini, un famoso eclesiástico y filantrópico.

Más hacia el este se encuentra el pueblo de San Cristóbal, con más o menos treinta mil habitantes, y el lugar de muchos acontecimientos históricos. San Cristóbal está bellísimamente situado en un lugar próspero y está conectado a la capital por ferrocarril.

Algunas de las fotos tomadas durante su visita


Plaza Colón y estatua de Colón, Santo Domingo.


Interior de una casa dominicana.


Muelle en [San Pedro de] Macorís.


Catedral [Santiago Apóstol] y plaza [Duarte], Santiago de los Caballeros.


Calle en Santiago de los Caballeros.

Los nombres de algunos lugares dominicanos en el siglo XVIII

Uno de los encantos de los mapas antiguos es percatarse de los nombres originarios o antiguos de varios lugares. Con el pasar del tiempo se producen cambios en los nombres, a veces por políticas deliberadas y en otras ocasiones por mutaciones naturales en el idioma. Lo cierto es que República Dominicana tiene sus lugares que hoy ostentan nombres muy distintos a los que tenía en antaño.

Mapa oficial de la isla de Santo Domingo 1784

Nuestros hallazgos se basan en el mapa oficial de la isla de Santo Domingo de 1784. Fue hecho por Juan Lopez, cartógrafo designado para los reyes de España, quien incluso hizo otros mapas de lugares diversos del entonces Reino de España tanto en Europa como en América y Asia.

Acercamientos para mostrar los cambios (en negritas el nombre actual)


Isla Catalina | Isla de Santa Catalina


Punta Cana | Pantanal


Río Chavón | Río Quiabon


Boca Chica | Puerto de la Magdalena


Cordillera Central | Montañas del Cibao


Pico Duarte | Pico Yaque


Monte Plata | Monte de Plata


Puerto Plata | Puerto de Plata


Línea Noroeste | El Despoblado


Bahía de Luperón | Puerto Caballo


Sosúa | Puerto de Santiago


Río Yaque del Norte | Río Yaque de Santiago


Río Yaque del Sur | Río de Neiba


Laguna de Rincón (Barahona) | Laguna de la Porquería

El mapa de 1784 y el origen del nombre La Romana

Un tema de importancia para los romanenses, y para los dominicanos en general, es el debate que existe respecto al origen del nombre de La Romana.

La historia establecida

Según la historia establecida, la ciudad de La Romana recibe su nombre de una balanza romana que se usaba en el ingenio para pesar la caña de azúcar. Debido a que la balanza romana se encontraba donde hoy existe el pueblo, la gente llevaba la caña para pesarla antes de vendérsela al ingenio y solía decir que iban para la romana. Con el pasar del tiempo ese nombre se le pegó a la zona y por eso hasta el día de hoy se conoce como La Romana.

Evidencia que desmiente la historia establecida

Si bien la historia establecida tiene sentido, ya que allí hubo una balanza romana y la gente solía llevar la caña a ese lugar; ello no implica que es muy convincente. La duda surge a raíz de un mapa oficial de la isla de Santo Domingo, hecho en 1784 para los reyes de España, donde queda en evidencia que para ese entonces esa zona ya se conocía con el nombre de La Romana.

Mapa oficial de la isla de Santo Domingo 1784

Acercamiento del lugar donde existe La Romana


Este acercamiento a los alrededores donde en la actualidad se encuentra la ciudad de La Romana, pone en evidencia que para 1784 el río se conocía por ese nombre.

Detalles históricos adicionales

Hay cuatro detalles históricos adicionales que intensifican la duda para con la historia establecida del origen del nombre La Romana.

  • Las inmediaciones de La Romana permanecieron escasamente pobladas desde que llegó Cristóbal Colón en 1492 hasta la segunda mitad del siglo XIX. En otras palabras, La Romana carecía de una población siquiera pequeña y estable por más de tres siglos, y probablemente por muchos siglos más si consideramos que no existe evidencia que esa zona fue muy poblada por los indios taínos antes de la llegada de los españoles.
  • La ciudad de La Romana se funda en 1897, es decir 113 años después que se publica el mapa.
  • La South Porto Rico Company, con su asiento en Puerto Rico, en 1912 compra decenas de miles de acres cerca de La Romana y por primera vez en la historia romanense se comienza a producir y exportar caña de azúcar en sus inmediaciones. Nótese que esto toma lugar 128 años después que se publica el mapa.
  • La Central Romana, el principal y único ingenio azucarero que existe y ha existido en La Romana, comienza sus operaciones en 1917, 133 años después que se publica el mapa.

Es por ello que nos queda claro, y sin la menor duda, que es imposible que La Romana le debe su nombre a la balanza romana que se usaba para pesar la caña de azúcar.

El lío de la balanza romana

  • La fundación de La Romana como pueblo tuvo lugar 15 años antes que la zona produciría y exportaría su primera caña de azúcar, por lo tanto es imposible que existiera una balanza romana para pesar la caña antes que se produciera la primera caña de azúcar.
  • La zona de La Romana nunca tuvo vocación azucarera en la época colonial, ni siquiera fue poblada en todo ese tiempo; sin embargo, en el mapa de 1784 el río aparece con su nombre actual.

El verdadero origen del nombre La Romana

Todo indica, tal como es el caso con todos los ríos en la región Este, que el río fue bautizado con el nombre Romana por los indígenas taínos y posteriormente se le aplica el nombre al pueblo que fundan en sus inmediaciones.

El historiador haitiano Jean Price-Mars y la invasión de Dessalines en 1805

Jean Price-Mars fue el historiador haitiano de mayor prestigio en el siglo XX. Aunque sus juicios de la sociedad dominicana no son del todo correctos, la influencia de Price-Mars en la forma que los haitianos ven a la República Dominicana no tiene comparación.

Price-Mars menciona la temible invasión cometida por Jean Jacques Dessalines en 1805, lo que se conoce en la historiografía haitiana como La campaña del Este. La describe con lujos de detalles.

Detalles importantes de la descripción que hace Price-Mars de la invasión de 1805

  • Price-Mars reconoce que Haití fue fundado en base a crueldades y excesos cuando dice “la embriaguez de la sangre resultó como una psicosis colectiva que afectó a toda la comunidad [haitiana]”.
  • A pesar que Price-Mars intenta justificar el desastrozo crimen que hizo Dessalines contra la población dominicana, en ocasiones se refiere a este barbárico episodio con los términos inhumano, pobres víctimas, episodios dramáticos y sangrientos, etc.
  • Price-Mars reconoce que Dessalines se enorgulleció de ordenar a sus subalternos a cometer tan injusta atrocidad contra la inocente e indefensa población dominicana.
  • Price-Mars acepta que el intento de genocidio contra los dominicanos no fue perpetrado solo contra los dominicanos blancos, sino también contra los dominicanos mulatos y negros. Dice que Dessalines mandó a torturar hasta morir a todos los “blancos y los que consideraba como tales, no por el color sino por sus sentimientos, aunque fueren negros o mulatos”.

A diferencia de Dessalines y sus tropas haitianas, los dominicanos de color no odiaban a los blancos

Para entender el sentimiento de los dominicanos negros y mulatos para con los blancos, hay que fijarse en las relaciones raciales que existía entre los tres segmentos de la población dominicana. Esto se pone en evidencia en la descripición que hace el francés Moreau de Saint-Mery, en su libro Descripción topográfica y política de la parte española de la isla de Santo Domingo, publicado en 1796. Saint-Mery toma como base su extensa visita y recorrido unos años antes por la parte española de Santo Domingo.

“La población de la parte española [de la isla de Santo Domingo] está compuesta por tres clases; los blancos, de los cuales ya he hablado, la gente de color libre y los esclavos.

La gente de color libre son pocos si los comparamos con la cantidad de los blancos, pero son considerables si los comparamos con la cantidad de los esclavos”.

“El prejuicio con respecto al color, tan poderoso en otras naciones en las cuales ha fijado una barrera entre los blancos y la gente de color y sus descendientes, es casi desconocido en la parte española de Santo Domingo”.

“[Los esclavos] son normalmente alimentados tan bien como se alimentan sus amos, y son tratados con una delicadeza desconocida en las colonias de otras naciones”.

“…[La relación entre los esclavos y los amos en la práctica] seguirá siendo más como acompañantes que como esclavos”.

“Como ya he dicho, estas leyes [respecto a los castigos que se le debe dar a los esclavos] son ignoradas en Santo Domingo; sin embargo, cuando se trata de algún asunto ante la Corte Real respecto hacerle alguna justicia a los esclavos que piden su libertad o a los que se quejan de algún maltrato, estos son obedecidos puntualmente”.

Como bien se evidencia en las citas anteriores, desde los tiempos coloniales en la parte española de Santo Domingo existe una relación armoniosa entre los blancos, lo mestizos o gente de color libre y los que eran esclavos. Esa armonía era producto del buen trato que en sentido general se les daba a los esclavos, quienes en la práctica se les trataba más como acompañantes o amigos que como esclavos. Este trato que prevalecía en la parte española no se replicaba en la parte francesa de la isla.

Algunas indulgencias que gozaban los esclavos españoles

  • Eran bautizados, lo que indica que aún siendo esclavos se les veía como personas ante todo, se les reconocía que tienen un alma que merecía la salvación eterna y se les debía tratar siempre con humanidad.
  • Las labores que se esperaban de los esclavos eran oficios caseros, o atender y ordeñar vacas en los hatos, labores que por sus esencias no eran muy exigentes y ni maltrataban el cuerpo.
  • La mayoría de las leyes redactadas en Madrid que dictaban los castigos que se les debía dar a los esclavos rebeldes fueron ignoradas por las autoridades y la población en la parte española de Santo Domingo.
  • Los esclavos gozaban de un exceso de días festivos cuando les prohibía trabajar. Estos días eran tan numerosos, que algunas personas de otras colonias no hispánicas culpaban esa tradición por el atraso económico de Hispanoamérica.

La ausencia de resentimientos raciales en la parte española de Santo Domingo

Esa relación armoniosa entre las tres razas hizo que los dominicanos de color no sintieran resentimientos raciales hacia los blancos. Además que facilitó la asimilación de los españoles mulatos y negros en la cultura dominicana sin inconvenientes mayores, a pesar que la cultura dominicana tiene como espina dorsal el aporte español. Por ello incluso habían sacerdotes de color oficiando las misas en muchas iglesias dominicanas, el cual era un oficio que en las colonias de otras naciones, salvo la de los portugueses, era reservado solo para los blancos.

Los dominicanos eran todos españoles en cultura, tradiciones, religión e identidad

En esencia, el dominicano era y se sentía español en lo cultural, en sus tradiciones, en su religión, en su identidad, en su estilo de vida y legalmente sin importar el color de la piel. Todo ello creó un sentimiento identitario común entre todos los habitantes de la parte española de Santo Domingo. Esa identidad española los diferenciaba de los que vivían en la parte francesa de la isla.

La cohesión social impulsa el rechazo a la autoridad de Jean Jacques Dessalines

La cohesión social que existía entre todos los dominicanos es lo que impulsa a la mayor parte de la población a rechazar la autoridad de Jean Jacques Dessalines, instando en él un desprecio por los dominicanos al mismo tenor al que le tenía a los franceses, a quienes Dessalines juró exterminar. El genocidio que hizo Dessalines fue contra todos los dominicanos, bien si eran blancos, mulatos o negros.

“La campaña del Este” en las palabras textuales de Jean Price-Mars

A continuación les presentamos las palabras textuales, traducidas al español, de Jean Price-Mars respecto a las atrocidades cometidas por Jean Jacques Dessalines en la invasión de la parte española de Santo Domingo en 1805.

“Eran el enemigo y Dessalines la venganza y el resentimiento”.
-Jean Price-Mars

Detalles de cómo sucedió el exterminio en cada pueblo

D. Gaspar Arredondo Pichardo, dominicano natural de Santiago de los Caballeros, fue un testigo afortunado de cuando los haitianos llegaron a ese pueblo e iniciaron la matanza general. Después de sobrevivir esa atrocidad, se mudó a Camagüey (Cuba), donde escribió sus memorias de esos tristes días para las futuras generaciones de su familia.

A continuación presentamos su descripción de lo ocurrido cuando los haitianos llegaron a Santiago de los Caballeros. Con ello tenemos una idea de cómo fue la cosa en la mayoría de los pueblos y campos dominicanos destruidos por las hordas haitianas.

Jean Jacques Dessalines en el siglo XIX

Finalizamos con un bosquejo de Jean Jacques Dessalines, el hombre que intentó borrar a los dominicanos de la faz de la tierra. El bosquejo fue publicado en el siglo XIX, por ello tiene la ortografía de esa época.