Red Nacional de Bibliotecas Públicas de la República Dominicana

Logotipo de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas de la República Dominicana

La Red Nacional de Bibliotecas Públicas engloba a muchas de las bibliotecas públicas de la República Dominicana, con la Biblioteca Pública Metropolitana Salomé Ureña, en Santo Domingo, funcionando como el centro de las que todas las demás bibliotecas públicas están vinculadas. Hoy, la Red Nacional de Bibliotecas Públicas consiste de unas 30 bibliotecas públicas por toda República Dominicana.

Historia

Cadetes dominicanos justo en la entrada a la Biblioteca Ateneo Amantes de la Luz en Santiago de los Caballeros.

El origen de las bibliotecas públicas en República Dominicana se remonta al 1867, señalado por el historiador dominicano Vetilio Alfau Durán como el año que se funda la primera biblioteca pública de República Dominicana. Toma lugar en la Casa Sacramento en calle Isabel La Católica, Santo Domingo. La biblioteca personal del venezolano Rafael María Baralt es dónde se adquiere el acervo entre libros y documentos. En 1904 deja de funcionar por falta de fondos suficientes.

Sin embargo, en 1874 se funda la Biblioteca Pública Sociedad Cultural Alianza Cibaeña en Santiago de los Caballeros. Si bien fue la segunda biblioteca pública del país, tiene otro dato por destacarse y es que es la primera biblioteca pública fundada netamente por dominicanos sin aporte de extranjeros. Hasta el día de hoy es la biblioteca pública mas antigua de la República Dominicana.

No fue hasta 1910 que surgen las bibliotecas públicas municipales con la aprobación de «Reglamento para la biblioteca municipal» por el Congreso Nacional. Estipulaba la organización y los bibliotecarios que trabajarían en este tipo de bibliotecas. El 7 de marzo de 1924 se puso en vigencia un reglamento nuevo que derogó al de 1910. El 5 de febrero de 1951 se creó la Dirección General de Bibliotecas y entre sus funciones estaba el mantenimiento de las bibliotecas escolares, fomentar el hábito de la lectura, capacitar y formar a bibliotecarios, etc. Luego se promulga la resolución 76/63 de 1963.

Andando en el tiempo, en 2008 se fusionan varias leyes para crear la Ley del libro y bibliotecas, que entre las múltiples cosas que establece está la Red Nacional de Bibliotecas Públicas (RNBP), a la cual son afiliadas todas las bibliotecas públicas que hay en el país y las que serán creadas en el futuro.

Características de las bibliotecas públicas

Bibliotecarios en la Biblioteca Municipal José Audilio Santana en Salvaleón de Higüey.

Con la excepción de algunas bibliotecas públicas de República Dominicana, la mayoría tienden a ser pequeñas con una cantidad de títulos que oscila entre 400 y 10,000, con una predominancia de las bibliotecas públicas cin 400 y 2,000 títulos. Mas de 4.2 millones todos los años visitan las bibliotecas en República Dominicana. Mas de 1,500 personas son empleadas en las bibliotecas con un poco menos del 8% tienen licenciaturas o maestrías en la bibliotecología y otro 32% tienen experiencia en bibliotecología.

Servicios

Biblioteca Pública Sociedad Cultural Alianza Cibaeña en Santiago de los Caballeros. Es la biblioteca pública mas antigua de la República Dominicana.

Referencia

Un servicio disponoble a usuarios e investigadores que hacen una búsqueda complicada. Incluye anuarios, diccionarios, enciclopedias, directorios, bibliografías, etc. A esto se le añade la oferta gratuita de asesoramiento por parte del personsl bibliotecario. Se puede pedir en presencia, por teléfono, por correo electrónico o por el portal web,.

Circulación y préstamos

Los usuarios tienen la opción de solicitar un préstamo interno el material bibliográfico. Consiste de documentos tipo libros y folletos, y monografías impresas. Un 90% de los usuarios han mostrado satisfacción en la cortesía y fiabilidad.

Biblioteca Municipal José Audilio Santana en Salvaleón de Higüey.

Hemeroteca

Recibe, cataloga, conserva y expone todo lo impreso en forma periódica en la República Dominicana, incluso los que no son referentes a nuestro país. Es decir periódicos, revistas, folletos, publicaciones de leyes, memorias, reglamentos, tratados internacionales y acuerdos e informes de organismos internacionales.

Catálogo bibliográfico

Se pone a disposición de los usuarios y público en general el catálogo bibliográfico para la consulta de los recursos de información existentes en las bibliotecas públicas.

Computadoras e internet

Un servicio que no está disponible en todas las bibliotecas públicas, sin embargo en muchas hay disponibilidad de usar las computadoras y el internet.

Bibliotecas Públicas en la RNBP

La entrada principal por fuera de la Biblioteca Pública Metropolitana Salomé Ureña. Es la cabecera de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas de la República Dominicana.

Biblioteca Pública Metropolitana Salomé Ureña (Santo Domingo)

En el ala este de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña se encuentra la Biblioteca Pública Metropolitana Salomé Ureña. Es muy utilizada por estudiantes, profesores y el público con fines generales y consultas amplias. Con ello se cumple la garantía de los servicios básicos necesarios a la ciudadanía dominicana.

Biblioteca Pública Sociedad Cultural Alianza Cibaeña (Santiago de los Caballeros)

Biblioteca Ateneo Amantes de la Luz (Santiago de los Caballeros)

Biblioteca Comunitaria de Yamasá (Yamasá)

Biblioteca Gabriel A. Morillo (Moca)

Biblioteca Municipal Guido Despradel Batista (La Vega)

Biblioteca de la Asociación La Nacional de Ahorros y Préstamos (Mao)

Reunión en la Biblioteca Pública Hilma Contreras en San Francisco de Macorís.

Biblioteca Casilda García (Dajabón)

Biblioteca María Teresa Brito (Salcedo)

Biblioteca Pública Municipal Profesor Juan Bosch (Bonao)

Biblioteca Pública Hilma Contreras (San Francisco de Macorís)

Biblioteca de la Alcaldía de Cotuí (Cotuí)

Biblioteca de la Alcaldía de Nagua (Nagua)

Biblioteca Pública de la Sociedad Cultural Renovación en Puerto Plata.

Biblioteca Rafael María Baralt (Maimón)

Biblioteca Pública de la Sociedad Cultural Renovación (Puerto Plata)

Biblioteca Pública Juan Sánchez Lamouth (Santo Domingo Este)

Biblioteca Ateneo de Macorís (San Pedro de Macorís)

Biblioteca Cultural Dominicana (Hato Mayor)

Biblioteca de la Alcaldía de La Romana (La Romana)

Biblioteca Municipal José Audilio Santana (Higüey)

Biblioteca Ludoteka Ruperto V. Medrano (Pedernales)

Biblioteca Municipal José Audilio Santana en Salvaleón de Higüey.

Biblioteca de la Alcaldía de Galván (Galván, Bahoruco)

Biblioteca Lucila Mojica (Nizao)

Biblioteca José Francisco Peña Gómez (San José de Ocoa)

Biblioteca Central Padre Billini (Baní)

Biblioteca General Antonio Duvergé (San Cristóbal)

Biblioteca Jimena Fernández Viuda Guzmán (Azua)

Entrada a la Biblioteca Municipal Guido Despradel Batista en La Vega.

Biblioteca Apolinar Perdomo (Barahona)

Biblioteca de la Alcaldía de San Juan de la Maguana (San Juan de la Maguana)

Biblioteca del Centro Cultural Juan Pablo Duarte (Comendador)

El intento de desacreditar a la República Dominicana en las cortes internacionales

Una de las estrategias que algunos grupos haitianófilos, muchas veces enmascarados en organizaciones no gubernamentales que dicen velar por los derechos humanos, es de acusar a la República Dominicana ante cortes e instituciones supranacionales en base a casos totalmente falsificados.

El caso del ciudadano haitiano Winet

El ejemplo más reciente tuvo lugar el 8 de octubre de 2013 ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en Ciudad de México. Organismos no gubernamentales que dicen ser defensores de los derechos humanos, presentaron el caso del señor que se hacía llamar William Medina Ferreras, alegando que había nacido en la República Dominicana y que el Gobierno dominicano le violentaba sus derechos humanos al deportarlo a Haití y negarle la nacionalidad dominicana.

Todo fue un fraude, táctica que en muchas ocasiones anteriores les había funcionado para condenar a la República Dominicana y forzar a que el país entregara la nacionalidad dominicana a ciudadanos haitianos.

Incongruencias en el caso del ciudadano haitiano Winet

  • El señor que se hacía llamar William Medina Ferreras, en realidad se llama Winet; según constataron dominicanos que le conocen.
  • A pesar que el señor Winet alegaba que nació en República Dominicana, los dominicanos que le conocen dicen que no solo nació en Haití, sino que vive en el pueblo haitiano de Anse-a-Pitre, el cual colinda en la frontera dominico-haitiana con el pueblo dominicano de Pedernales.
  • El señor Winet alegaba que era hijo biológico del difunto señor Abelardo Medina, sin embargo los seis hijos biológicos del señor Abelardo Medina negaron que Winet es su hermano.
  • Cuando los jueces de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos les piden a que el señor Winet dijera los nombres de sus supuestos hermanos, los hijos biológicos del señor Abelardo Medina, no pudo nombrarlos a todos e incluso menciona nombres absurdos, como el tal ‘Chocolate’ o el tal ‘Cocoa’.
  • Carlos Manuel Medina Ferreras, Mario Medina Cuello, Oscar Medina Cuello, Argentina Medina Ferreras, Luís Medina Ferreras y Javier Medina Ferreras. Todos ellos declararon, mediante un acto notarial, que son los únicos hijos biológicos del señor Abelardo Medina.
  • El señor Winet alegaba que el Gobierno dominicano le negaba la nacionalidad dominicana y que no es haitiano. El señor Winet no pudo responder cuando unos periodistas dominicanos le preguntaron cómo pudo viajar a México si es imposible adquirir un pasaporte cuando no se tiene una nacionalidad.
  • El dominio del idioma español del señor Winet es muy pobre, incluso si se compara con el español de los dominicanos menos instruidos.
  • Los rasgos del señor Winet no se parecen al de las personas dominicanas que alega son familia suya de padre y madre.

Resultado final ante la Junta Central Electoral

Debido a los evidentes indicios de mala fe al acusar a la República Dominicana en base a mentiras, la usurpación de una identidad falsa y demandar derechos jurídicos que no le corresponden; el 5 de agosto de 2015, las autoridades judiciales competentes anularon el acta de nacimiento del ciudadano haitiano Winet por obtenerlo sobre bases falsas; además que fue legalmente citado para que compareciera ante el tribunal correspondiente en marzo de 2015 y no lo hizo.

Propósito detrás de estas maquinaciones

Una de las metas de los grupos haitianófilos es aumentar lo más que puedan, y si lo consideran necesario en bases falsas, la inyección de nacionales haitianos en el registro civil dominicano. Con ello buscan influir, en base del poder de sus votos, las políticas a lo interno de la República Dominicana para que, con el pasar del tiempo, el país apoye políticas haitianófilas aún en casos cuando las mismas van en detrimento de los intereses de los dominicanos y del bienestar de los dominicanos.

Otras de las metas es desacreditar a la República Dominicana en el plano internacional, así la opinión pública internacional pone toda su confianza en lo que dice Haití, los haitianos y los haitianófilos respecto a temas dominicanos, y especialmente temas dominico-haitianos.

Evidencia videográfica de algunas de las incongruencias del ciudadano haitiano Winet

En este video suministrado por la Junta Central Electoral, muestra algunos ejemplos de las incongruencias y mentiras emitidas por el ciudadano haitiano Winet en la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, en México. Además, incluye entrevistas a los verdaderos hijos biológicos del señor Abelardo Medina.

La migración japonesa a República Dominicana

Oficiales japoneses y domínico-japoneses de las Fuerzas Armadas de la República Dominicana siendo reconocidos en 2002 por el entonces presidente dominicano Ing. Agr. D. Hipólito Mejía.

La presencia japonesa en República Dominicana es pequeña y de creación relativamente reciente, pero su impacto en la sociedad dominicana supera con creces su corta presencia numérica.

La ola migratoria 1956-1959

Los primeros japoneses comienzan a llegar al país el 29 de julio de 1956 y se asientan en Dajabón.

Fueron atraídos por el régimen de Rafael Leonidas Trujillo, cuando adopta como política de Estado el fomento de la migración japonesa y el asentamiento en pequeñas colonias de japoneses para impulsar el desarrollo de la agricultura en distintos lugares que para la época no tenían mucha producción agrícola.

El último grupo en migrar lo hizo en 1959.

Las colonias agrícolas japonesas

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El Estado dominicano creó ocho colonias agrícolas en los siguientes sitios, con las provincias en paréntesis.

  • Aguas Negras (Pedernales)
  • Constanza (La Vega)
  • Dajabón (Dajabón)
  • Duvergé (Independencia)
  • Altagracia (Bahoruco)
  • Jarabacoa (La Vega)
  • Manzanillo (Monte Cristi)
  • Neiba (Bahoruco)

La colonia japonesa más famosa

De todas las colonias agrícolas japonesas, la que logra mayor renombre nacional es la de Constanza. Se desconoce la razón, pero su fama es de tal nivel que muchos dominicanos piensan que allí es el único sitio donde existen los japoneses y sus descendientes.

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Artículo del Listín Diario del 3 de septiembre de 1964 del aporte agrícola de la colonia japonesa en Constanza.

 

Documentación de la migración japonesa

En 2007, el Comité Ejecutivo de la Conmemoración del Cincuentenario de la Inmigración de Japoneses al País Dominicano publicó el libro Hoy día, todavía nos encontramos vivos aquí, donde relata el proceso y la llegada de esa migración mas las vicisitudes y los triunfos que sufrieron. La primera versión fue publicada en Japón (y en japonés) mientras la versión para la República Dominicana (en español) fue puesta en circulación en 2009.

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Portada de la versión dominicana de «Hoy día todavía nos encontramos vivos aquí». Documenta las experiencias de los japoneses que decidieron migrar a la República Dominicana.

 

El parque Japonés de Jarabacoa

En Jarabacoa se inauguró el parque Japonés, un hermoso espacio verde con mobiliario y jardines japoneses. Fue creado para conmemorar el aporte de esta valiosa comunidad de inmigrantes a este fértil valle y pueblo.

El parque pequeño tiene una laguna artificial muy tradicional de Japón. La misma tiene una isla en el medio con una placa blanca y las banderas de la República Dominicana y Japón. Además contiene información que explica la razón de ser del parque
En el lado opuesto de la isla existe otra placa bilingüe, español y japonés.
Un marcado interés por los detalles es una esencia fundametal de éste pedacito de Japón en la República Dominicana. La belleza del parque es aumentada por sus pasarelas pictorescas y jardines japoneses.
El parque tiene un puente peatonal tradicional de Japón.
El parque tiene un torii (arco japonés tradicional). La República Dominicana tiene dos toriis, éste en Jarabacoa y otro en el jardín botánico de Santo Domingo.

Monumento a la Migración Japonesa

En 2013 las embajada de Japón, Agencia Internacional de Cooperación de Japón y la comunidad japonesa en República Dominicana unieron sus recursos y esfuerzos para inaugurar el Monumento a la Migración Japones en el parque San José de Santo Domingo.

Algunos miembros de las comunidades de japoneses-dominicanos y japoneses delante del Monumento a la Migración Japonesa en Santo Domingo.

El Jardín Japonés en el Jardín Botánico Dr Rafael María Moscoso

El Jardín Botánico Dr Rafael María Moscoso en Santo Domingo contiene un jardín japonés. Es el mas extenso en el Caribe y uno de los mas exquisitos en América. Fue un regalo al jardín botánico y la sociedad dominicana en general del inmigrante japonés Mamoru Matsunaga.

La entrada al Jardín Japonés está marcada por este Torii, el mas grande en la República Dominicana.
La totalidad del Jardín Japonés está minuciosamente cuidado y detallado exhibiendo un ambiente de paz y belkeza por sus pasarelas.
Su lago artificial y un típico puente peatonal japonés hace de este lugar muy pintoresco.
Este árbol es muy conocido por parecer en su tronco una cara humana.
Un monumento recordando a Mamoru Matsunaga, el creador del Jardín Japonés. En adición, es el padre del Judo en la República Dominicana, un arte marcial de orígen japonés.