La convergencia económica de la República Dominicana con los Estados Unidos

La meta de cada país que quisiera darle la mejor vida a sus ciudadanos es la de desarrollarse y algún día formar parte de los países desarrollados. Para ello se requiere muchas cosas entre las cuales está el crecimiento económico. Si queremos saber qué tan exitosos es cada país en lograr esa meta, se debe revisar la información respecto a la convergencia de un país en vías de desarrollo y otro que ya sea desarrollado. Tal es el caso entre la República Dominicana y los Estados Unidos.

La convergencia según el FMI

El Fondo Monetario Internacional (FMI) basado en Washington DC publicó una gráfica que muestra a la mayoría de los países en América Latina. Se trata de la convergencia entre estos países y el estándar de vida de los Estados Unidos. Es decir, posiciona a cada país dependiendo de estos valores:

  • El nivel de riqueza: mientras más bajo es más pobre, mientras más alto es más rico.
  • El ratio de convergencia en 2019: mientras más bajo tiene un ratio menor, mientras más alto tiene un ratio mayor.
  • La velocidad de la convergencia: mientras más despacio está más a la izquierda, mientras más rápido está a la derecha. En el medio es cero, lo que indica todo a su derecha es positivo y a su izquierda es negativo.

El gráfico de convergencia económica

Sin ningún riesgo a la equivocación, el país latinoamericano que más rápido se está acercando al estándar de vida de los Estados Unidos es Panamá. Le sigue Chile y en tercer lugar la República Dominicana. El peor de la región es Venezuela que se está alejando a un ritmo escalofriante, considerando que la vida de la gente se pone más difícil en la realidad y no es cuestión de percepción. América Latina en general sstá convergiendo muy despacio con los Estados Unidos, sin embargo es mejor que muchos países que están peor que el promedio regional. De nada vale tener crecimiento económico si los países desarrollados crecen más (tomando en cuenta los años de bonanza y los años de crisis). Llama la atención los casos de México y Brasil por ser los países más grandes de la región, y a México se le suma el hecho que es vecino de los Estados Unidos compartiendo frontera.

Conclusión

Es evidente que tres países de América Latina son los que con más rapidez se están acercando al estándar de vida de los Estados Unidos. De estos tres, la República Dominicana es el más pobre si bien es más rico aue la mayoría de los países en el gráfico, incluso más rico que el promedio latinoamericano.

Si bien la convergencia es de mucha importancia para evaluar el éxito que están teniendo el desarrollo económico de los países, es oportuno señalar que acercamiento al estándar de vida de los Estados Unidos no es lo mismo a la americanización de estos países. En el caso de la República Dominicana, la mayoría de las casas no tienen un patio del tamaño de las casas en Estados Unidos e incluso las parcelas en las que se encuentran tienden a ser más pequeñas que las de Estados Unidos, están más cerca de la cslke las casas y desde la calle hay un ambiente con más énfasis en el cemento, puertas y portones de las verjas contrario a Estados Unidos donde existe un enfoque más a la naturaleza. El crecimiento económico no impacta estas cosas porque son legados histórico-culturales, en el caso dominicano es un legado cultural de España por el país ser territorio español por tres siglos y la herencia española está muy arraigada en los dominicanos. Obviamente los Estados Unidos no comparte esto al mismo nivel como la República Dominicana. Por tanto, un sector residencial de casas en República Dominicana es más parecido a sus pares en Canarias, Andalucía u otro sitio en España que un sector residencial en Estados Unidos. Aplica lo mismo respecto a otras cosas como que la República Dominicana es un poco más caótico e informal que los Estados Unidos porque el dominicano valoriza más una libertad más alta que los estadounidenses quienes tienen un gobierno más fuerte y estricto. Estas y otras cosas no cambian según la convergencia económica, lo que sí cambia con ello es la facilidad de conseguir las cosas y el mejoramiento de los servicios públicos como el agua, la electricidad, etc.

La mano de obra, migrantes ilegales, haitianos y la República Dominicana

La República Dominicana es un país afectado por las crisis social, política y económica de Haití. Aquel es un Estado fallido sin ofrecer ayuda a que su gente pueda desarrollar sus proyectos de vida dentro de sus fronteras. A eso se le suma otros problemas como el ambiental y la desforestación, y ahora la inseguridad extrema creada por bandas delictivas de la peor calaña. Debido a que la República Dominicana es el país mas cerca en su vecindad, es el país que mas sufre las consecuencias de Haití por la migración clandestina.

Existen sectores en la economía dominicana donde la mano de obra de inmigrantes ilegales haitianos son la mayoría y otros sectores que van rumbo a serlo. Esto a pesar de una ley que dicta que los dominicanos no deben ser menos del 80% de los empleados de una empresa y los extranjeros no deben ser mas del 20%. Según el Banco Central de la República Dominicana, sectores como la agricultura y la construcción le produce el sustento a 800,000 personas casi. Si bien en la agricultura se ha visto un descenso con 435,636 en el cuarto trimestre de 2014 y en el segundo trimestre del 2021 andaba por 364,490; en la construcción se ha visto un aumento desde los 290,719 del cuarto trimestre del 2014 a 395,151 en el segundo trimestre del 2021. La mayoría superando el 80% es mano de obra haitiana. En los años 1980s y 1990s no era así. La mano de obra dominicana dominaba ambos sectores.

Otros subsectores como los wachimanes, la seguridad privada, el servicio doméstico al igual que en sectores informales como los chiriperos y los vendedores ambulantes donde la presencia de haitianos es notoria. De igual forma como anteriormente, los dominicanos eran la mayoría de los chiriperos, los vendedores ambulantes, etc.

Lo que impulsa esta práctica

La suplantación de la mano de obra dominicana por la haitiana se basa en la ilegalidad de los segundos. Esa ilegalidad implica que no se pagan los sobrecostos que tiene que hacer cada empresa con un empleado dominicano o extranjero pero legal. El efecto de la oferta y la demanda por la gran cantidad de estas personas y el embolsillamiento de un dinero que de otra forma iría a cubrir los sobrecostos de un empleado, hace de la mano de obra de inmigrantes ilegales mas económica que la local. Cada empresa se queda con mas dinero al reducir en el tiempo sus costos laborales.

El argumento que se necesita la mano de obra ilegal para sostener a la República Dominicana

Como todo impulso de carácter laboral y económico, éste lleva argumentos que buscan justificar los hechos. Entre los tantos argumentos que se exponen, existe la creencia que la mano de obra haitiana es imprescindible para el sostenimiento de la economía dominicana. Alegan que sin ello, todo el aparato productivo nacional se verá afectado adversamente. Los dominicanos deben aceptar que sin los haitianos no son nada. En el fondo ese es el argumento.

Sin embargo, uno analiza las cosas y se da cuenta que la realidad no es tan así. Obviamente que la República Dominicana va tener una población haitiana mientras siga existiendo. Compartimos una isla con ellos y somos los mas cercano a ellos geográficamente y ellos a nosotros por un asunto de vecindad. Los dominicanos y los haitianos, como los buenos vecinos que son, deben entenderse y resolver cualquier disputa entre los dos con diplomacía. Esto no implica que uno se aproveche del otro y que no se le señale por ello. Las amistades son preferibles, pero son muchas que se han agriado por malos entendimientos y abusos de una parte a otra o de ambos a la vez.

Es por ello que el argumento que el dominicano necesita la mano de obra haitiana se cae de la mata. Una cosa es que existan haitianos entre nosotros como obreros, cosa que siempre va estar presente; pero, lo que se ve en estos momentos en varios sectores es preocupante e incluso se podría catalogar como un abuso a los trabajadores dominicanos. Estos abusos involucran a los haitianos, mas no son cometidos por ellos. Los que lo cometen, en su gran mayoría, son dominicanos.

Comparación con la situación en otros países

Si comparamos la situación actual de la República Dominicana con varios países de la región, se tumba el argumento a favor de la haitianización de nuestro país. Con mucha frecuencia se comete el error de comparar a nuestro país con Estados Unidos, Canadá, España u otros. Es una comparación injusta porque nuestro país no es desarrollado, industrializado, rico y tan organizado como estos países. Por tanto, comparar a esta sociedad con aquellas es ficticia porque se está comparado manzanas con peras. Nuestro país debe ser comparado con otros países en desarrollo, que no son industrializados, etc porque asimismo es el nuestro.

Vemos el caso de Panamá, que es mas rico que nosotros y en vías de desarrollo. La diferencia es como del cielo a la tierra. En la mayoría de los sectores panameños como en la agricultura o en la construcción, la mayoría de los obreros son panameños de pura cepa. En Colombia se ve algo similar, solo que sus obreros en estos sectores son colombianos en su mayoría. En Perú son peruanos, en Brasil son brasileños, en El Salvador son salvadoreños y en Guatemala son guatemaltecos. Si seguimos notaremos que en México son mexicanos, en Cuba son cubanos, en Jamaica son jamaicanos e incluso en Haití, con todo y crisis, los obreros del campo y de la construcción son haitianos. Así debe de ser. No es como en el nuestro donde mas del 80% de los obreros de la agricultura y la construcción son haitianos, y para colmo una gran poporción inmensa de ellos es de inmigrantes ilegales. ¿Por qué la gente de estos países pueden soportar el desarrollo de su país y los dominicanos no? ¿A caso el dominicano está hecho de algo diferente al de los nacionales de estos países?

El dominicano no quiere trabajar

Esta es la mentira que se repite una y mil veces, y se hace para justificar la haitianización en muchos sectores laborales. Contrario a lo que dice, el dominicano sí quiere trabajar. Evidencias las hay por doquier. A pesar de la problemática expuesta aquí, la mayor parte de nuestra mano de obra en la mayoría de los sectores es dominicana. Esto no fuera así si el dominicano no quiere trabajar. Cuando los dominicanos se ven en la obligación de irse de su terruño a otras playas en busca de un porvenir que su patria nativa no les provee, se destacan como comunidad de la diáspora dominicana que es trabajadora. Desde Puerto Rico hasta Estados Unidos, desde Canadá hasta España, desde Chile hasta Argentina; la laboriosidad y el emprendimiento del dominicano es de las cosas que lo caracteríza. Desde amas de casa hasta mecánicos, barberos, profesionales de todas las ramas, los encuentra hasta en los campos recogiendo los frutos de la tierra. Entonces, si esa es la imagen que forma el dominicano en otros países, un pueblo de gente buena y trabajador, ¿cómo se explica que el que no quiera trabajar en su país se convierte en trabajador en otro sitio? El vago es vago en todas partes, valga la redundancia. De igual forma, el trabajador es trabajador en todas partes. No se da casi el mito de un vago que se vuelve trabajador al cruzar una frontera. No era cierto en el pasado, no lo es ahora y no lo será nunca.

Lo que quiere el trabajador dominicano en su país

El dominicano desea ciertas condiciones como trabajador en su país. Desea un salario digno, que sea suficiente para proveerle una vida cómoda a su esposa e hijos y a él mismo. Desea beneficios que valgan la pena con seguro de salud de calidad. Desea condiciones de trabajo dignas y que glorifiquen y haga mejor al ser humano. Desea que se le trate con respeto, con saber que puedes ser un empleado cualquiera y aún así, eres importante para la empresa que laboras. Desea todo eso y mucho mas. El enfoque de nuestro país debe ser el beneficio y bienestar de todos los dominicanos, desde el mas rico hasta el mas pobre, desde el mas culto hasta el mas simple. Suplantarlo, afectar su posibilidad de tener un buen ingreso en su país y como empleado, el saber que no es solo que él quiere a su país, sino también que su país lo quiere a él y lo demuestra poniendo sus intereses como dominicano siempre en la palesta.

Hagamos de nuestro país una gran nación, ¡sí se puede!

Se entiende que nuestros vecinos haitianos están pasando por momentos difíciles y el dominicano está en obligación de tenderles una mano amiga siempre y cuando la pidan. Son seres humanos igual que nosotros y no se merecen las condiciones que en la actualidad impera en su país. Como vecinos buenos y gente sincera, debemos ayudarlos pero no a los niveles en los que nuestra propia existencia como país está en juego. Así no es la forma de ayudar. Toda ayuda dominicana no será suficiente para arreglar los problemas de Haití, porque nosotros mismos tenemos nuestras necesidades y tampoco somos un país rico ni desarrollado. Hemos sido agradecidos por lograr lo que hemos logrado hasta ahora en nuestro país, pero nos falta un camino por recorrer para ser desarrollados de verdad y se deben enderezar caminos que los hemos construidos torcidos creyendo que ayudamos al prójimo sacrificándonos nosotros mismos. Así no. Para engrandecer a nuestro país no implica martillarnos a nosotros mismos.

El intento de desacreditar a la República Dominicana en las cortes internacionales

Una de las estrategias que algunos grupos haitianófilos, muchas veces enmascarados en organizaciones no gubernamentales que dicen velar por los derechos humanos, es de acusar a la República Dominicana ante cortes e instituciones supranacionales en base a casos totalmente falsificados.

El caso del ciudadano haitiano Winet

El ejemplo más reciente tuvo lugar el 8 de octubre de 2013 ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en Ciudad de México. Organismos no gubernamentales que dicen ser defensores de los derechos humanos, presentaron el caso del señor que se hacía llamar William Medina Ferreras, alegando que había nacido en la República Dominicana y que el Gobierno dominicano le violentaba sus derechos humanos al deportarlo a Haití y negarle la nacionalidad dominicana.

Todo fue un fraude, táctica que en muchas ocasiones anteriores les había funcionado para condenar a la República Dominicana y forzar a que el país entregara la nacionalidad dominicana a ciudadanos haitianos.

Incongruencias en el caso del ciudadano haitiano Winet

  • El señor que se hacía llamar William Medina Ferreras, en realidad se llama Winet; según constataron dominicanos que le conocen.
  • A pesar que el señor Winet alegaba que nació en República Dominicana, los dominicanos que le conocen dicen que no solo nació en Haití, sino que vive en el pueblo haitiano de Anse-a-Pitre, el cual colinda en la frontera dominico-haitiana con el pueblo dominicano de Pedernales.
  • El señor Winet alegaba que era hijo biológico del difunto señor Abelardo Medina, sin embargo los seis hijos biológicos del señor Abelardo Medina negaron que Winet es su hermano.
  • Cuando los jueces de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos les piden a que el señor Winet dijera los nombres de sus supuestos hermanos, los hijos biológicos del señor Abelardo Medina, no pudo nombrarlos a todos e incluso menciona nombres absurdos, como el tal ‘Chocolate’ o el tal ‘Cocoa’.
  • Carlos Manuel Medina Ferreras, Mario Medina Cuello, Oscar Medina Cuello, Argentina Medina Ferreras, Luís Medina Ferreras y Javier Medina Ferreras. Todos ellos declararon, mediante un acto notarial, que son los únicos hijos biológicos del señor Abelardo Medina.
  • El señor Winet alegaba que el Gobierno dominicano le negaba la nacionalidad dominicana y que no es haitiano. El señor Winet no pudo responder cuando unos periodistas dominicanos le preguntaron cómo pudo viajar a México si es imposible adquirir un pasaporte cuando no se tiene una nacionalidad.
  • El dominio del idioma español del señor Winet es muy pobre, incluso si se compara con el español de los dominicanos menos instruidos.
  • Los rasgos del señor Winet no se parecen al de las personas dominicanas que alega son familia suya de padre y madre.

Resultado final ante la Junta Central Electoral

Debido a los evidentes indicios de mala fe al acusar a la República Dominicana en base a mentiras, la usurpación de una identidad falsa y demandar derechos jurídicos que no le corresponden; el 5 de agosto de 2015, las autoridades judiciales competentes anularon el acta de nacimiento del ciudadano haitiano Winet por obtenerlo sobre bases falsas; además que fue legalmente citado para que compareciera ante el tribunal correspondiente en marzo de 2015 y no lo hizo.

Propósito detrás de estas maquinaciones

Una de las metas de los grupos haitianófilos es aumentar lo más que puedan, y si lo consideran necesario en bases falsas, la inyección de nacionales haitianos en el registro civil dominicano. Con ello buscan influir, en base del poder de sus votos, las políticas a lo interno de la República Dominicana para que, con el pasar del tiempo, el país apoye políticas haitianófilas aún en casos cuando las mismas van en detrimento de los intereses de los dominicanos y del bienestar de los dominicanos.

Otras de las metas es desacreditar a la República Dominicana en el plano internacional, así la opinión pública internacional pone toda su confianza en lo que dice Haití, los haitianos y los haitianófilos respecto a temas dominicanos, y especialmente temas dominico-haitianos.

Evidencia videográfica de algunas de las incongruencias del ciudadano haitiano Winet

En este video suministrado por la Junta Central Electoral, muestra algunos ejemplos de las incongruencias y mentiras emitidas por el ciudadano haitiano Winet en la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, en México. Además, incluye entrevistas a los verdaderos hijos biológicos del señor Abelardo Medina.