Trujillo encarcela al cónsul italiano Amadeo Barletta

El 3 de mayo de 1935 el periódico The Evening Star de Washington DC publicó el artículo U.S. Sales Agent Jailed by Trujillo (Agente de ventas estadounidense encarcelado por Trujillo). Este evento produce un problema diplomático que por poco se agrava con amenazas bélicas por parte de Italia, en ese entonces gobernada por el dictador Benito Mussolini. Posterior al dilema, Amadeo Barletta abandona la República Dominicana y se establece en La Habana de Cuba. Permanece fuera de República Dominicana hasta que matan a Trujillo en 1961, por lo tanto regresa a Santo Domingo y continúa desarrollando su empresa Grupo Ambar, la cual es dueña de la Santo Domingo Motors Company entre otras empresas.

Puntualizaciones

  • Amadeo Barletta era el cónsul honorario de Italia en Santo Domingo.
  • Barletta representaba a la Dominican Tobacco Company y la Santo Domingo Motors Company.
  • Trujillo lo encarcela bajo la acusación de conspirar en su contra por vender un vehículo a sus opositores.
  • Los rumores indicaban que la verdadera razón era porque Barletta se opuso a vender la Dominican Tobacco Company a un allegado de Trujillo.
  • Inmediatamente se arresta a Barletta, los ingresos de la Dominican Tobacco Company son confiscados por el Gobierno de Trujillo.

Traducción del artículo

AGENTE DE VENTAS DE ESTADOS UNIDOS ES ARRESTADO POR TRUJILLO

Ha ocurrido un serio incidente diplomático en Santo Domingo que pudiera involucrar a Estados Unidos, donde el cónsul italiano, Amadeo Barletta, fue arrestado a principios de abril y sigue incomunicado por las autoridades dominicanas.

Barletta es un ciudadano italiano. Además de cónsul honorario de Italia representa a dos negocios norteamericanos, la Dominican Tobacco Company, subsidiaria de la Penn Tobacco Company; y la Santo Domingo Motors Company, agencia distribuidora de la General Motors.

El presidente Rafael Trujillo, quien está imitando a su amigo exdictador Geraldo Machado, ordenó el arresto y encarcelamiento sin juicio del cónsul italiano acusado de conspirar en su contra en connivencia con el partido opositor dominicano.

Todo comenzó con un carro

La acusación surge a raíz del hecho que Barletta, como representante de la General Motors, le dio un vehículo a los aspirantes revolucionarios.

De acuerdo a los reportes oficiales recibidos en Washington, esto fue lo que ocurrió:

Los opositores a Trujillo quería alquilar un automóvil de la compañía de Barletta. Esto les fue negado. Cuando ellos se quejaron que no podían pagar por un vehículo, se les dijo que podían comprar a plazos. Ellos acordaron.

Al día siguiente soldados de la Presidencia de la República Dominicana arribaron a la casa de Barletta y lo arrestaron. Desde entonces, no se le permite comunicación con sus abogados o con el ministro italiano Nicola Macario, quien vino de La Habana para ayudar a su subordinado.

Según los reportes oficiales de Santo Domingo, la verdadera razón por el arresto de Barletta se debe a que él se negó a vender la Dominican Tobacco Company a un allegado de Trujillo.

El Presidente dominicano, quien ya tiene el monopolio completo de los negocios de teléfonos, hielos y carnes, también quería obtener el control del negocio tabacalero. Barletta posee el 50% de las acciones y rechazó venderlas. De ahí se le acusó de intentar derrocar a Trujillo y esto permitió que las autoridades de Santo Domingo arrestaran a Barletta.

Según las leyes dominicanas, cualquier persona culpable de conspirar en contra de la estabilidad de la república -y Trujillo es la república- ha de ser arrestado y su propiedad confiscada.

Desde que Barletta fue privado de su libertad, los ingresos de la Dominican Tobacco Company están siendo depositados en el tesoro del Gobierno dominicano. Esto quiere decir que las autoridades dominicanas están confiscando ingresos que en parte les pertenecen a un interés norteamericano.

El embajador Rosso y su consejero Marquis Rossi Longhi, han tenido varias conversaciones con el departamento de Estado tratando de llegar a un acuerdo sin que Italia se vea obligada a intervenir directamente en la República Dominicana. Ellos no hicieron unas representaciones públicas, pero discutieron el asunto con respecto al Gobierno italiano, ya que Barletta es un ciudadano italiano y representa al Gobierno italiano, además del Gobierno estadounidense, por sus intereses en las dos empresas norteamericanas involucradas en el incidente.

Trujillo se mantiene firme

Los esfuerzos combinados del Ministro Italiano en Cuba y la República Dominicana en conjunto con los del ministro estadounidense H. F. Arthur Shoenfeld, tienen la posibilidad de resolver el asunto sin la necesidad de medidas más fuertes.

Hasta ahora, sin embargo, el presidente Trujillo se mantiene firme y no solo se abstiene de liberar al cónsul italiano, sino que tampoco permite que nadie lo vea ni hable con él.

El Departamento de Estado siente preocupación por el asunto que podría necesitar una intervención activa en Santo Domingo por parte del Gobierno italiano.

Hasta ahora, Mussolini no ha tomado acción, ni aún ha amenazado con mandar buques de guerra a la República Dominicana. Según le han aconsejado, está esperando a que Trujillo se convenza de que métodos más fuertes pueden ser peligrosos.

Se teme, sin embargo, que, si el Presidente de la República Dominicana no muestra más inteligencia, las complicaciones pueden escalar muy pronto.

El artículo original

Trujillo acepta refugiados europeos en Sosúa

El 3 de febrero de 1940 aparece el artículo Dominica Offers Sanctuary to Nazi Refugees (República Dominicana ofrece santuario a refugiados de los nazis) en el periódico Henderson Daily Dispatch de Henderson, Carolina del Norte, EEUU. En ello se detalla algunos aspectos del plan de acogida de refugiados europeos víctimas de la persecución de Adolfo Hitler.

Puntualizaciones del plan de acogida

  • Se aceptaba hasta 100,000 refugiados europeos.
  • 24,000 acres de tierra fueron donados por Trujillo cerca de Sosúa.
  • Los refugiados recibirían la ciudadanía dominicana plena automáticamente.
  • La colonia consistiría de judíos y de europeos no judíos.
  • Serían exentos de la cuota de entrada aplicada a los inmigrantes.
  • Se les permitía la importación de maquinaria y herramientas libre de aranceles.

Traducción del artículo

REPÚBLICA DOMINICANA OFRECE SANTUARIO A REFUGIADOS DE LOS NAZIS

Una vida nueva, libre de opresión y persecución, ha sido prometida a 500 familias de minorías europeas por el general Rafael Leónidas Trujillo, una vez reconocido como el dictador de la República Dominicana. Según el acuerdo firmado en Ciudad Trujillo (Santo Domingo), los refugiados se establecerán inmediatamente en 24,000 acres de tierra donada por Trujillo cerca de Sosúa, y se les concederá la ciudadanía dominicana con todos los derechos. Los refugiados serán judíos y no judíos. No solo se les absolverá de la cuota de entrada, sino que se les aceptará sin aranceles la importación de maquinarias y herramientas. El contrato fue firmado en la presencia de James N. Rosenberg, abogado de Nueva York y presidente de la Dominican Republic Settlement Association.

Se ha propuesto que hasta 100,000 refugiados serán aceptado en la isla. Varios economistas ponen en duda que la república, con un territorio equivalente a los de los estados de Vermont y New Hampshire combinados, puede acomodar a tanta gente, sin embargo creen que puede aceptar 25,000 sin mayores inconvenientes.

Azúcar, cacao y tabaco son los principales productos de esta isla fértil, con 15,500 de sus 19,325 millas cuadradas aptas para cultivo. La tierra contiene oro, cobre, hierro, sal, carbón y petróleo; pero, la industria minera está subdesarrollada y se espera que será una de las industrias que los refugiados podrán desarrollar. La población de 1,500,000 es una raza de sangre mixta de origen europeo, africano e indio, y de habla hispana. La educación es obligatoria.

Trujillo ascendió a la presidencia en 1934 (sic) y en poco tiempo fue reconocido como dictador. Debido a sus reformas, las cuales han situado al atrasado país en la vanguardia entre las naciones latinoamericanas, el congreso le otorgó el título de benefactor. Al terminar su segundo mandato en 1938, Trujillo decidió quedarse solo con el título de benefactor y su sucesor, Jacinto B. Peynado, fue electo presidente con el 95% de los votos. Por ley, el benefactor se sitúa en igualdad con el presidente y, en realidad, Trujillo continúa conduciendo todos los aspectos importantes de la república.

El artículo original

Nótese en la imágen presentada en el artículo, en la izquierda es Rafael Leónidas Trujillo y en la derecha es James N. Rosenberg.

La migración española en República Dominicana

Inicios de la migración española

La migración española es la más tradicional en República Dominicana. Tuvo sus inicios en 1492 con la llegada de las tres carabelas de Cristóbal Colón. Desde ese entonces la migración española se ha mantenido constante, si bien con sus alzas y sus bajas.

Siete repuntes migratorios en cinco siglos

Se pueden identificar siete repuntes migratorios procedente de España, en los cuales llegó el grueso de los españoles que forman parte de los ancestros de la mayoría de los dominicanos.

Siglo XVI

El primer siglo de la época colonial se caracterizó por dar inicio a lo que sería cinco siglos de migración española.

Al principio todos eran exclusivamente castellanos y se asentaron en todas las regiones de la isla. Con el pasar del siglo, la migración abarcó orígenes de todas las regiones de España, incluyendo las islas Canarias.

También llegaron muchos portugueses que se hacían pasar por españoles y se asentaron mayormente en el valle del Cibao. Todavía se evidencia su influencia en el dialecto cibaeño con muchas palabras que son pronunciadas más cercanas a sus versiones en portugués.

Siglo XVIII

Tras el asentamiento de los franceses en la franja costera occidental de la isla, España se vio en la necesidad de incentivar una nueva ola migratoria a la parte española de Santo Domingo. Esta migración estuvo constituida esencialmente por españoles canarios, especialmente de las islas de Tenerife, La Palma y La Gomera.

La migración de los españoles canarios toma auge en 1684 cuando por Real Cédula el rey de España permitió el traslado de cientos de familias originarias de la isla de Tenerife. En ese mismo año fundaron el pueblo de San Carlos de Tenerife en lo que en aquel entonces era las afueras de la ciudad de Santo Domingo. Hoy San Carlos es un sector de la ciudad capital. Aún viven descendientes de las familias fundadoras en este sector.

Las migraciones de los españoles canarios continuó durante el transcurso del siglo XVIII a tal nivel que se convirtieron en el elemento principal del aumento de la población en la parte española de la isla. La misma pasó de 6,000 habitantes en 1735 a más de 125,000 habitantes en 1785, producto tanto de las migraciones y la rápida multiplicación.

Los españoles canarios aumentaron las poblaciones de los pueblos que ya existían a su llegada.

  • Santo Domingo
  • Santiago de los Caballeros
  • Higüey
  • Bonao
  • La Vega
  • Azua

También refundaron los pueblos que por órdenes del gobernador Osorio fueron destruidos a principio del siglo XVII (el año de la refundación aparece en paréntesis).

  • Puerto Plata (1737)
  • Montecristi (1751)
  • San Juan de la Maguana (1757)
  • Neiba (1765)

Además fueron los fundadores de pueblos nuevos por todo el territorio dominicano.

  • San Carlos de Tenerife (1684)
  • Hincha (1704)
  • Sabana de la Mar (1756)
  • Santa Bárbara de Samaná (1756)
  • San Rafael de la Angostura (1761)
  • Bani (1764)
  • Las Caobas (1768)
  • San Miguel de la Atalaya (1768)
  • Dajabón (1776)
  • San Francisco de Macorís (1778)
  • Las Matas de Farfán (1780)

También fundaron muchos parajes y demás comunidades rurales. Muchos de estos lugares contienen pistas de su origen español canario en sus nombres. Tal es el caso del paraje Cerro Gordo de los Isleños cerca de Higüey. Isleños es el gentilicio con que se conocía a los españoles canarios y Cerro Gordo es el nombre del pueblo en Tenerife de donde eran originarios los fundadores. Así hay muchos ejemplos por toda la geografía dominicana.


El mestizaje le ha añadido colores y rasgos diversos a muchas familias dominicanas de ascendencia española canaria, como a esta de San José de Ocoa.


Típica familia dominicana de origen español canario en una zona rural de Higüey.


Por todo lo largo y ancho del valle del Cibao se observan familias dominicanas que tienen evidente su origen español canario, como esta humilde familia de Santiago.

Anexión a España (1861-1865)

En 1861, la República Dominicana fue anexada a España por petición del gobierno dominicano. En ese intervalo se produjo un aumento, aunque de corta duración, de migración española. Muchos militares españoles, tras concluir la anexión, optaron por quedarse en el país.

Guerras cubanas (1868-1878) y (1895-1898)

En la segunda mitad del siglo XIX, la vecina isla de Cuba se vio involucrada en una larga lucha en su intento por independizarse de España.

La primera de sus guerras independentistas fue la llamada guerra de los Diez Años o guerra de Cuba (1868-1878). En ese período, República Dominicana recibió algunos exiliados desde esa isla, entre los cuales habían españoles que antes de la guerra habían migrado a Cuba.

La segunda guerra fue la guerra de Independencia de Cuba o guerra de 1895 o guerra Hispano-estadounidense (1895-1898). Similar al caso anterior, en esta ocasión llegaron muchos cubanos y especialmente españoles que antes de la guerra migraron a Cuba.


Andrés Brugal Montaner

Un buen ejemplo es Andrés Brugal Montaner, quien luego de migrar desde España a Cuba, abandona aquella isla para asentarse en Puerto Plata. Allí fundó Brugal & Co, actualmente es uno de los cinco rones que más se vende en el mundo y líder entre los rones importados en España.

Principios del siglo XX

A principio del siglo XX España había perdido sus dos últimas provincias en América, Cuba y Puerto Rico, usurpadas por los Estados Unidos. En ese tiempo EEUU promulga una ley de migración que en efecto paraliza el flujo directo de migrantes españoles hacia Cuba y especialmente hacia Puerto Rico. En consecuencia, muchos de los españoles que deseaban migrar al Caribe optaron por migrar a República Dominicana, produciendo para el país la quinta ola migratoria española.


Manuel Corripio

En esta ola llegaron algunas familias que con el tiempo lograron cierto renombre en la sociedad dominicana, como fue el caso con las familias Baquero, Corripio, Bosch y Cuesta, por mencionar algunas.

Décadas de 1940 y 1950

En la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo se fomentó la migración española como política de Estado para fomentar el desarrollo agrícola.


José Rosselló Campins

La agricultura dominicana logró grandes éxitos y diversificación con la ayuda de los españoles. El mejor ejemplo es el caso del valle de Constanza. Tras la aplicación de los conocimientos del agrónomo José Rosselló Campins, considerado el padre de la agricultura en ese valle, Constanza florece y se destaca como una de las zonas agrícolas más productivas.

Debido a la situación que se vivía en España, República Dominicana recibió una migración esencialmente de refugiados popularmente conocidos como españoles republicanos, muchos de los cuales eran intelectuales en vez de agricultores. Este grupo tuvo un impacto cultural profundo en el país por su alto nivel de preparación. Las bellas artes se vieron positivamente impactadas por la incursión de los españoles. Además llegaron muchos arquitectos, médicos, ingenieros, abogados, catedráticos universitarios, autores y otros profesionales que les dieron un salto galáctico a República Dominicana en asuntos culturales.


José Vela Zanetti

Uno de los más grandes, de muchos, fue el destacado pintor José Vela Zanetti, quien pintó más de cien murales por todo el país, muchos considerados los mejores que se hayan hecho en la isla de Santo Domingo. Todavía se exhiben sus murales en una gran cantidad de edificios gubernamentales, iglesias, universidades, monumentos, centros culturales y demás lugares por toda la geografía dominicana.

1960-hoy

Luego de la caída del régimen trujillista en 1961, comienza una migración espontánea pero estable de españoles a la República Dominicana. Esta migración también ha sido muy provechosa para el país con la llegada de personas visionarias y emprendedoras.


Román Ramos Uría

Un buen ejemplo es Román Ramos Uría, fundador de Grupo Ramos, actualmente la mayor empresa de ventas al por mayor y el principal empleador privado del país.


Rafa Monestina

Otra familia honrada, y en este caso muy comprometida con su creencia en Dios y en el cristianismo, es la familia Monestina. Valeriano Rafael Monestina es fundador de la exitosa cadena de supermercados Bravo.

La presencia española en la actualidad

Según una estimación conservadora que en 2012 hizo el gobierno dominicano, para ese año habían 6,720 españoles viviendo en República Dominicana.

Sin embargo, el gobierno español estima que en 2013 la cantidad de españoles viviendo legalmente en el país superaba los 17,382 mas una cantidad indeterminada que se encuentran en condición irregular, en muchos casos que llegan como turistas y luego optan por quedarse.

En efecto, República Dominicana se encuentra entre los top 23 países con más españoles, y es el 9no en Hispanoamérica y 2do en Centroamérica y el Caribe. República Dominicana también se sitúa en la 6ta posición a nivel mundial en crecimiento de la población española.

Suponiendo que el ritmo de crecimiento se ha mantenido estable, a principios de 2015 la población española en República Dominicana podría estimarse en alrededor de 20,619.

La migración japonesa en República Dominicana

La presencia japonesa en República Dominicana es pequeña y de creación relativamente reciente, pero su impacto en la sociedad dominicana supera con creces su corta presencia numérica.

La ola migratoria 1956-1959

Los primeros japoneses comienzan a llegar al país el 29 de julio de 1956 y se asientan en Dajabón.

Fueron atraídos por el régimen de Rafael Leonidas Trujillo, cuando adopta como política de Estado el fomento de la migración japonesa y el asentamiento en pequeñas colonias de japoneses para impulsar el desarrollo de la agricultura en distintos lugares que para la época no tenían mucha producción agrícola.

El último grupo en migrar lo hizo en 1959.

Las colonias agrícolas japonesas

El Estado dominicano creó ocho colonias agrícolas en los siguientes sitios, con las provincias en paréntesis.

  • Aguas Negras (Pedernales)
  • Constanza (La Vega)
  • Dajabón (Dajabón)
  • Duvergé (Independencia)
  • Higüey (La Altagracia)
  • Jarabacoa (La Vega)
  • Manzanillo (Monte Cristi)
  • Neiba (Bahoruco)

La colonia japonesa más famosa

De todas las colonias agrícolas japonesas, la que logra mayor renombre nacional es la de Constanza. Se desconoce la razón, pero su fama es de tal nivel que muchos dominicanos piensan que allí es el único sitio donde existen los japoneses y sus descendientes.

Documentación de la migración japonesa

En 2007, el Comité Ejecutivo de la Conmemoración del Cincuentenario de la Inmigración de Japoneses al País Dominicano publicó el libro Hoy día, todavía nos encontramos vivos aquí, donde relata el proceso y la llegada de esa migración mas las vicisitudes y los triunfos que sufrieron. La primera versión fue publicada en Japón (y en japonés) mientras la versión para la República Dominicana (en español) fue puesta en circulación en 2009.

El parque Japonés de Jarabacoa

En Jarabacoa se inauguró el parque Japonés, un hermoso espacio verde con mobiliario y jardines japoneses. Fue creado para conmemorar el aporte de esta valiosa comunidad de inmigrantes a este fértil valle y pueblo.

 

Fotos del ayuntamiento de Jarabacoa.

Los cambios a la frontera en la isla de Santo Domingo

En el primer tercio del siglo XX los límites originales entre la República Dominicana y Haití tuvieron cambios profundos que para muchas personas permanecen desconocidos. Estos cambios crearon la línea fronteriza dominico-haitiana que conocemos hoy. Sin embargo, para muchos dominicanos y extranjeros pasa totalmente desapercibido el hecho que la parte española de Santo Domingo tenía un área de 54,642 km2 (72% de la isla) y que ese fue el territorio que heredó la República Dominicana el 27 de febrero de 1844, día de su independencia. Tuvieron que pasar 92 años después de lograrse la independencia para que el territorio dominicano se redujera a los 48,442 km2 (64% de la isla) de hoy.

El tratado de Ryswick (1697)

El 20 de septiembre de 1697, España y Francia firman el tratado de Ryswick (el tratado se firma en el pueblo holandés del mismo nombre) donde, entre otras cosas, España reconoce oficialmente la presencia francesa en la costa occidental de la isla de Santo Domingo. Con ello se le pone fin al dominio español que se ejercía sobre toda la isla de Santo Domingo desde 1492 (por 205 años toda la isla de Santo Domingo fue española). Sin embargo, en el tratado de Ryswick solo se hace un reconocimiento de la presencia francesa en la franja costera occidental de la isla, mas no se fijan límites fronterizos definitivos entre una parte y la otra.

La inmigración de los españoles canarios como mecanismo para frenar la expansión francesa

Debido a la falta de una definición explícita de los límites fronterizos entre España y Francia en la isla de Santo Domingo, los franceses cada vez penetraban y se asentaban en territorio español, en efecto gradualmente agrandando su dominio de la isla y alejándose de la franja costera occidental que originalmente se le concedió. Con motivos de frenar las ambiciones expansionistas de los franceses, España impulsa la migración de los españoles canarios a la parte española de Santo Domingo. Con esta migración se pretendía aumentar la población española para que se le dificultara a los franceses poder incursionar cada vez en más territorio español.

Los tratados fronterizos de Atalaya (1776) y Aranjuez (1777)

Si bien el establecimiento de miles de españoles canarios en la parte española de Santo Domingo dificultó la expansión francesa, España sintió la necesidad de formalizar los límites fronterizos con la firma de dos tratados.

El primer tratado se firmó el 29 de febrero de 1776 en el entonces pueblo de la parte española de Santo Domingo, San Miguel de la Atalaya (en 1929 se modifica la frontera y este pueblo originalmente dominicano fue cedido a Haití, por eso hoy se llama Saint-Michel De l’Atalaye).

El segundo tratado fronterizo se firmó el 3 de junio de 1777 en el Real Sitio y Villa de Aranjuez (o simplemente Aranjuez) a 45 kilómetros de Madrid, capital de España.

Haití reclama el territorio fronterizo que era legítimamente dominicano

Cuando se logra la independencia de República Dominicana en 1844, el territorio dominicano estaba constituido por la antigua parte española de Santo Domingo y sus límites fronterizos acordados en el tratado de Aranjuez de 1777. Sin embargo, tan pronto se efectúa la independencia dominicana Haití comienza a reclamar varios km2 fronterizos dominicanos. Dentro de sus ambiciones, Haití deseaba apoderarse oficialmente de los pueblos dominicanos de San Rafael de la Angostura, San Miguel de la Atalaya, Lares de Guaba (también conocido como Concepción de Hincha o simplemente Hincha), Las Caobas y otros pueblos fronterizos dominicanos que habían sido fundados en el siglo XVIII por cientos de familias españolas originarias de las Islas Canarias. Debido a estos reclamos, los cuales siempre fueron rechazados por los dominicanos, la región fronteriza fue motivo de fricción entre ambos países.

El tratado fronterizo de 1929

El 21 de enero de 1929, la República Dominicana y Haití firman un tratado fronterizo y de paz para fijar una frontera nueva en detrimento de los dominicanos pero que pretendía ponerle fin a 85 años de fricción fronteriza con Haití. El tratado se firmó mientras Horacio Vázquez era presidente de la República Dominicana y en ello los dominicanos cedimos el 8% de nuestro territorio original a la vecina nación.

EL protocolo de revisión del tratado fronterizo en 1936

El 27 de marzo de 1936, el gobierno de Rafael Leonidas Trujillo firma el protocolo de revisión del tratado dominico-haitiano de 1929. En dicha revisión, se le traspasa a Haití el 3% adicional del territorio dominicano y con ello se establece la frontera dominico-haitiana que conocemos hoy. 160 años después que por primera vez se delimita oficialmente los territorios españoles (dominicanos) y franceses (haitianos) en la isla de Santo Domingo, se logra otra delimitación que si bien fue en detrimento de los dominicanos, hasta nuestra fecha ha permanecido como la frontera legítima entre ambas partes.

Algunos factores que incidieron en la modificación de los límites fronterizos

Es oportuno mencionar algunos de los factores que incidieron para que estos cambios se concretizaran.

  • En 1929, Haití estaba intervenida por las fuerzas militares de los Estados Unidos (1915-1934). Aunque quedó registrado para la posteridad que el tratado fronterizo de 1929 se hizo entre los gobiernos dominicano y haitiano, hay muy buena probabilidad que hubo al menos presión estadounidense para que se concretizara el cambio.
  • Los militares estadounidenses ya habían propuesto finalizar los constantes escollos fronterizos dominico-haitianos a raíz de los terrenos dominicanos reclamados por Haití. Según la lógica de los gringos, la frontera nueva debía de situarse en las zonas donde la presencia poblacional haitiana se reducía y la presencia poblacional dominicana aumentaba.
  • Los valles dominicanos de Guaba, la Miel y otros que eran parte de la zona fronteriza original se perdieron esencialmente por un deseo de la clase política haitiana de apoderarse de esas tierras. La incursión masiva, pacífica e ilegal de cientos de campesinos haitianos que paulatinamente se fueron asentando en los terrenos colindantes dominicanos, a indirecta y sin culpabilizar a esa población haitiana inocente y ajena a los planes de la cúpula política haitiana, complicaban el problema fronterizo para los dominicanos. Con el pasar del tiempo, esos asentamientos de haitianos crecieron y echaron raíces hasta que la clase política haitiana pudo usar la presencia de los mismos para afianzar su reclamo sobre esas tierras legítimamente dominicanas.
  • El valle de Guaba, en la actualidad es conocido como Plateau Central en Haití, era considerado uno de los más fértiles de la isla. Debido a la deforestación masiva que ha sufrido después que fue transferido a Haití, la calidad de esas tierras se ha degradado tanto que ya el valle no figura entre los más fértiles y, de hecho, enfrenta un aumento constante de las características de un desierto.

El territorio español (dominicano) en la isla de Santo Domingo

1492-1697 (205 años)
76,192 km2 (100% de la isla)

1697-1777 (80 años)
55,654 km2 (73%)*

1777-1801, 1802-1822** y 1844-1929 (129 años)
54,642 km2 (72%)

1929-1936 (7 años)
50,070 km2 (66%)

1936-hoy (79 años al 2015)
48,442 km2 (64%)

El territorio francés (haitiano) en la isla de Santo Domingo

1697-1777 (80 años)
20,538 km2* (27%)

1777-1801, 1802-1822** y 1844-1929 (129 años)
21,550 km2 (28%)

1801-1802*** y 1822-1844**** (23 años)
76,192 km2 (100%)

1929-1936 (7 años)
26,122 km2 (34%)

1936-hoy (79 años al 2015)
27,750 km2 (36%)

Los territorios cedidos a Haití en 1929 y 1936

Tratado fronterizo de 1929
4,572 km2 (8% del territorio dominicano)

Protocolo de revisión 1936
1,628 km2 (3%)

Mapa de la segunda mitad del siglo XIX con la frontera original

* Estimación en base a elaboración propia.

** Desde 1802 hasta 1809 la parte española estuvo gobernada por Francia aunque la parte francesa estaba bajo control de los haitianos, quienes se habían rebelado al poder francés. Considerando que el control francés de la parte española nunca se tradujo a control haitiano de la misma y los franceses permitieron que varias zonas de la parte española tuvieran líderes dominicanos, el territorio español durante este tiempo lo contamos como español, valga la redundancia.

*** El año que la isla permaneció bajo dominio de Toussaint Loverture después que invadiera la parte española en 1801 y la uniera a la parte francesa, en contra de los deseos de los habitantes dominicanos.

**** Los 22 años que se impuso el ignominioso yugo haitiano a los dominicanos tras la invasión del dictador haitiano Jean Pierre Boyer en 1822. El gobierno de Boyer fue odiado en toda la isla, entre los haitianos por sus políticas impopulares y entre los dominicanos por tratarlos como un pueblo conquistado, destruyendo todo lo que los dominicanos consideraban sagrado e hiriendo sus sentimientos.