El origen del nombre Masacre del río Dajabón

El río Dajabón es la línea divisora de la zona norte de la frontera dominico-haitiana. Su nombre original es de origen taíno mas se desconoce el significado.

Fundación de Dajabón

En 1776, el gobierno español decide fundar en la misma frontera un pueblo nuevo con varias familias españolas provenientes de las Islas Canarias. El pueblo, que desde sus inicios ha sido el paso fronterizo oficial en la frontera norte y ha sido el centro de acopio e intercambio comercial entre las partes española (dominicana) y francesa (haitiana) de la isla, fue bautizado con el nombre del río que forma su límite oeste, es decir Dajabón.

Al otro lado del río, los franceses fundaron un pueblo paralelo y le bautizaron con el nombre Ouanaminthe (Juana Méndez en español).

Dajabón para los españoles, Masacre para los franceses

Un detalle interesante que suele surgir en varios mapas de la frontera norte es el cambio del nombre del río. En los mapas de la época colonial publicados en español, el río siempre aparece con su nombre indígena original de Dajabón. Sin embargo, los mapas publicados en francés antes de 1691 el río aparece con el nombre Daxabon, que quiere decir Dajabón en francés; pero a partir de 1691 los franceses, y posteriormente los haitianos, se refrieren al río con el nombre de Masacre.

Para entender por qué 1691 marca un antes y un después para los franceses, tenemos que conocer los eventos que tuvieron lugar en los años antes, durante y después.

La invasión francesa de 1690

En 1690, el gobernador de la parte francesa señor Pierre Paul Tarin de Cussy, invade la banda del norte de la parte española. Esa invasión se caracterizó por su violencia, el pillaje generalizado, la quema de todos los pueblos en el camino, la huida despavorida de los habitantes tanto pueblerinos como campesinos e incontables atrocidades. El 6 de junio de 1690, De Cussy y sus milicias entraron a Santiago de los Caballeros, el pueblo más importante de toda la región del Cibao, y lo sometieron al pillaje porque sus habitantes habían huido todos a tiempo dejando al pueblo totalmente abandonado mas, al terminar el robo en masa, las tropas de De Cussy lo incendiaron antes de comenzar su retirada hacia la parte francesa. Por toda la línea noroeste, desde Santiago hasta la frontera, los franceses dejaron un espectro desolador.

La retaliación española de 1691-1695

Al llegar la noticia de lo ocurrido en el Cibao a la ciudad de Santo Domingo, de inmediato el gobernador de la parte española D. Ignacio Pérez Caro, inicia los planes de retaliación. A principios de 1691, las tropas españolas incursionan al territorio francés cruzando el río de Dajabón y de inmediato inician el saqueo de todos los pueblos y las estancias en el camino. La batalla principal contra las tropas francesas tuvo lugar el 21 de enero de 1691 en la sabana real de la Limonada, a poca distancia de Guárico (en 1711 los franceses fundan en ese mismo lugar la ciudad de Cabo Francés, hoy Cabo Haitiano). La derrota de los franceses fue tan completa, que en esa batalla perdió la vida el mismo gobernador De Cussy. Posterior a la victoria en la batalla de la sabana real de la Limonada, las tropas españolas siguieron rumbo al asentamiento de Guárico, el cual fue saqueado e incendiado por completo.

La invasión de 1691 dio inicio a una serie de incursiones devastadoras que las autoridades españolas hicieron en la parte francesa, tanto por el norte como por el sur, y en alianza con los ingleses que en ese tiempo eran enemigos de Francia. La última invasión tuvo lugar en 1695.

El verdadero origen del nombre Masacre

Es precisamente por las matanzas que sufrieron los franceses en las invasiones españolas, que deciden bautizar el río Dajabón con el nombre de Masacre. Esto también explica por qué el río aparece con el nombre Masacre solo en mapas publicados en francés mas en los mapas publicados en español siempre aparece con su nombre original de Dajabón.

Evidencia del nombre Masacre en el mapa fronterizo de 1776

A continuación les presentamos el mapa oficial de la línea fronteriza acordada entre el gobierno español y el gobierno francés en el tratado de Atalaya de 1776 (en 1777 ambos gobiernos firmaron el tratado de Aranjuez, donde les dan los últimos detalles a la frontera franco-española de la isla de Santo Domingo y posterior a la época colonial se convierte en la frontera dominico-haitiana).

Fíjense que el mapa en sí está en francés mas el cuadro titular en español, debido a que el mapa fue hecho por el gobierno de Francia y el gobierno de España lo aceptó sin modificación. El norte está a la izquierda y el sur a la derecha. Donde dice La Mar se refiere al océano Atlántico, más específico a la bahía de Manzanillo. Espagne significa España (actual República Dominicana) y France significa Francia (actual Haití).

Las dos primeras imágenes son acercamientos a dos zonas de la frontera norte. En la primera imagen se evidencia que sobre el río dice Massacre (Masacre en español) y en la segunda imagen en la izquierda aparece Islet du Massacre (Islote del masacre).

Las tercer y penúltima imágenes son las hojas correspondientes del mapa en su tamaño completo.

La última imagen es un dibujo de la derrota que sufrieron los españoles (dominicanos) en el ataque de Santiago durante la invasión francesa de 1690. Esta imagen aparece en la Histoire de l’ile de Saint-Domingue (Historia de la isla de Santo Domingo), de Pierre Francois Xavier de Charlevoix, publicada en 1730.

La migración española en República Dominicana

Inicios de la migración española

La migración española es la más tradicional en República Dominicana. Tuvo sus inicios en 1492 con la llegada de las tres carabelas de Cristóbal Colón. Desde ese entonces la migración española se ha mantenido constante, si bien con sus alzas y sus bajas.

Siete repuntes migratorios en cinco siglos

Se pueden identificar siete repuntes migratorios procedente de España, en los cuales llegó el grueso de los españoles que forman parte de los ancestros de la mayoría de los dominicanos.

Siglo XVI

El primer siglo de la época colonial se caracterizó por dar inicio a lo que sería cinco siglos de migración española.

Al principio todos eran exclusivamente castellanos y se asentaron en todas las regiones de la isla. Con el pasar del siglo, la migración abarcó orígenes de todas las regiones de España, incluyendo las islas Canarias.

También llegaron muchos portugueses que se hacían pasar por españoles y se asentaron mayormente en el valle del Cibao. Todavía se evidencia su influencia en el dialecto cibaeño con muchas palabras que son pronunciadas más cercanas a sus versiones en portugués.

Siglo XVIII

Tras el asentamiento de los franceses en la franja costera occidental de la isla, España se vio en la necesidad de incentivar una nueva ola migratoria a la parte española de Santo Domingo. Esta migración estuvo constituida esencialmente por españoles canarios, especialmente de las islas de Tenerife, La Palma y La Gomera.

La migración de los españoles canarios toma auge en 1684 cuando por Real Cédula el rey de España permitió el traslado de cientos de familias originarias de la isla de Tenerife. En ese mismo año fundaron el pueblo de San Carlos de Tenerife en lo que en aquel entonces era las afueras de la ciudad de Santo Domingo. Hoy San Carlos es un sector de la ciudad capital. Aún viven descendientes de las familias fundadoras en este sector.

Las migraciones de los españoles canarios continuó durante el transcurso del siglo XVIII a tal nivel que se convirtieron en el elemento principal del aumento de la población en la parte española de la isla. La misma pasó de 6,000 habitantes en 1735 a más de 125,000 habitantes en 1785, producto tanto de las migraciones y la rápida multiplicación.

Los españoles canarios aumentaron las poblaciones de los pueblos que ya existían a su llegada.

  • Santo Domingo
  • Santiago de los Caballeros
  • Higüey
  • Bonao
  • La Vega
  • Azua

También refundaron los pueblos que por órdenes del gobernador Osorio fueron destruidos a principio del siglo XVII (el año de la refundación aparece en paréntesis).

  • Puerto Plata (1737)
  • Montecristi (1751)
  • San Juan de la Maguana (1757)
  • Neiba (1765)

Además fueron los fundadores de pueblos nuevos por todo el territorio dominicano.

  • San Carlos de Tenerife (1684)
  • Hincha (1704)
  • Sabana de la Mar (1756)
  • Santa Bárbara de Samaná (1756)
  • San Rafael de la Angostura (1761)
  • Bani (1764)
  • Las Caobas (1768)
  • San Miguel de la Atalaya (1768)
  • Dajabón (1776)
  • San Francisco de Macorís (1778)
  • Las Matas de Farfán (1780)

También fundaron muchos parajes y demás comunidades rurales. Muchos de estos lugares contienen pistas de su origen español canario en sus nombres. Tal es el caso del paraje Cerro Gordo de los Isleños cerca de Higüey. Isleños es el gentilicio con que se conocía a los españoles canarios y Cerro Gordo es el nombre del pueblo en Tenerife de donde eran originarios los fundadores. Así hay muchos ejemplos por toda la geografía dominicana.


El mestizaje le ha añadido colores y rasgos diversos a muchas familias dominicanas de ascendencia española canaria, como a esta de San José de Ocoa.


Típica familia dominicana de origen español canario en una zona rural de Higüey.


Por todo lo largo y ancho del valle del Cibao se observan familias dominicanas que tienen evidente su origen español canario, como esta humilde familia de Santiago.

Anexión a España (1861-1865)

En 1861, la República Dominicana fue anexada a España por petición del gobierno dominicano. En ese intervalo se produjo un aumento, aunque de corta duración, de migración española. Muchos militares españoles, tras concluir la anexión, optaron por quedarse en el país.

Guerras cubanas (1868-1878) y (1895-1898)

En la segunda mitad del siglo XIX, la vecina isla de Cuba se vio involucrada en una larga lucha en su intento por independizarse de España.

La primera de sus guerras independentistas fue la llamada guerra de los Diez Años o guerra de Cuba (1868-1878). En ese período, República Dominicana recibió algunos exiliados desde esa isla, entre los cuales habían españoles que antes de la guerra habían migrado a Cuba.

La segunda guerra fue la guerra de Independencia de Cuba o guerra de 1895 o guerra Hispano-estadounidense (1895-1898). Similar al caso anterior, en esta ocasión llegaron muchos cubanos y especialmente españoles que antes de la guerra migraron a Cuba.


Andrés Brugal Montaner

Un buen ejemplo es Andrés Brugal Montaner, quien luego de migrar desde España a Cuba, abandona aquella isla para asentarse en Puerto Plata. Allí fundó Brugal & Co, actualmente es uno de los cinco rones que más se vende en el mundo y líder entre los rones importados en España.

Principios del siglo XX

A principio del siglo XX España había perdido sus dos últimas provincias en América, Cuba y Puerto Rico, usurpadas por los Estados Unidos. En ese tiempo EEUU promulga una ley de migración que en efecto paraliza el flujo directo de migrantes españoles hacia Cuba y especialmente hacia Puerto Rico. En consecuencia, muchos de los españoles que deseaban migrar al Caribe optaron por migrar a República Dominicana, produciendo para el país la quinta ola migratoria española.


Manuel Corripio

En esta ola llegaron algunas familias que con el tiempo lograron cierto renombre en la sociedad dominicana, como fue el caso con las familias Baquero, Corripio, Bosch y Cuesta, por mencionar algunas.

Décadas de 1940 y 1950

En la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo se fomentó la migración española como política de Estado para fomentar el desarrollo agrícola.


José Rosselló Campins

La agricultura dominicana logró grandes éxitos y diversificación con la ayuda de los españoles. El mejor ejemplo es el caso del valle de Constanza. Tras la aplicación de los conocimientos del agrónomo José Rosselló Campins, considerado el padre de la agricultura en ese valle, Constanza florece y se destaca como una de las zonas agrícolas más productivas.

Debido a la situación que se vivía en España, República Dominicana recibió una migración esencialmente de refugiados popularmente conocidos como españoles republicanos, muchos de los cuales eran intelectuales en vez de agricultores. Este grupo tuvo un impacto cultural profundo en el país por su alto nivel de preparación. Las bellas artes se vieron positivamente impactadas por la incursión de los españoles. Además llegaron muchos arquitectos, médicos, ingenieros, abogados, catedráticos universitarios, autores y otros profesionales que les dieron un salto galáctico a República Dominicana en asuntos culturales.


José Vela Zanetti

Uno de los más grandes, de muchos, fue el destacado pintor José Vela Zanetti, quien pintó más de cien murales por todo el país, muchos considerados los mejores que se hayan hecho en la isla de Santo Domingo. Todavía se exhiben sus murales en una gran cantidad de edificios gubernamentales, iglesias, universidades, monumentos, centros culturales y demás lugares por toda la geografía dominicana.

1960-hoy

Luego de la caída del régimen trujillista en 1961, comienza una migración espontánea pero estable de españoles a la República Dominicana. Esta migración también ha sido muy provechosa para el país con la llegada de personas visionarias y emprendedoras.


Román Ramos Uría

Un buen ejemplo es Román Ramos Uría, fundador de Grupo Ramos, actualmente la mayor empresa de ventas al por mayor y el principal empleador privado del país.


Rafa Monestina

Otra familia honrada, y en este caso muy comprometida con su creencia en Dios y en el cristianismo, es la familia Monestina. Valeriano Rafael Monestina es fundador de la exitosa cadena de supermercados Bravo.

La presencia española en la actualidad

Según una estimación conservadora que en 2012 hizo el gobierno dominicano, para ese año habían 6,720 españoles viviendo en República Dominicana.

Sin embargo, el gobierno español estima que en 2013 la cantidad de españoles viviendo legalmente en el país superaba los 17,382 mas una cantidad indeterminada que se encuentran en condición irregular, en muchos casos que llegan como turistas y luego optan por quedarse.

En efecto, República Dominicana se encuentra entre los top 23 países con más españoles, y es el 9no en Hispanoamérica y 2do en Centroamérica y el Caribe. República Dominicana también se sitúa en la 6ta posición a nivel mundial en crecimiento de la población española.

Suponiendo que el ritmo de crecimiento se ha mantenido estable, a principios de 2015 la población española en República Dominicana podría estimarse en alrededor de 20,619.

La migración japonesa en República Dominicana

La presencia japonesa en República Dominicana es pequeña y de creación relativamente reciente, pero su impacto en la sociedad dominicana supera con creces su corta presencia numérica.

La ola migratoria 1956-1959

Los primeros japoneses comienzan a llegar al país el 29 de julio de 1956 y se asientan en Dajabón.

Fueron atraídos por el régimen de Rafael Leonidas Trujillo, cuando adopta como política de Estado el fomento de la migración japonesa y el asentamiento en pequeñas colonias de japoneses para impulsar el desarrollo de la agricultura en distintos lugares que para la época no tenían mucha producción agrícola.

El último grupo en migrar lo hizo en 1959.

Las colonias agrícolas japonesas

El Estado dominicano creó ocho colonias agrícolas en los siguientes sitios, con las provincias en paréntesis.

  • Aguas Negras (Pedernales)
  • Constanza (La Vega)
  • Dajabón (Dajabón)
  • Duvergé (Independencia)
  • Higüey (La Altagracia)
  • Jarabacoa (La Vega)
  • Manzanillo (Monte Cristi)
  • Neiba (Bahoruco)

La colonia japonesa más famosa

De todas las colonias agrícolas japonesas, la que logra mayor renombre nacional es la de Constanza. Se desconoce la razón, pero su fama es de tal nivel que muchos dominicanos piensan que allí es el único sitio donde existen los japoneses y sus descendientes.

Documentación de la migración japonesa

En 2007, el Comité Ejecutivo de la Conmemoración del Cincuentenario de la Inmigración de Japoneses al País Dominicano publicó el libro Hoy día, todavía nos encontramos vivos aquí, donde relata el proceso y la llegada de esa migración mas las vicisitudes y los triunfos que sufrieron. La primera versión fue publicada en Japón (y en japonés) mientras la versión para la República Dominicana (en español) fue puesta en circulación en 2009.

El parque Japonés de Jarabacoa

En Jarabacoa se inauguró el parque Japonés, un hermoso espacio verde con mobiliario y jardines japoneses. Fue creado para conmemorar el aporte de esta valiosa comunidad de inmigrantes a este fértil valle y pueblo.

 

Fotos del ayuntamiento de Jarabacoa.