La hipocresía respecto a los críticos de la verja perimetral de República Dominicana

La bandera de República Dominicana ondeando en el lado dominicano de la frontera y la verja perimetral que marca el fin y el comienzo y viceversa de los territorios de República Dominicana y Haití.

El gobierno del señor presidente Luis Abinader emprendió la necesidad de construir una verja perimetral en ciertos lugares a lo largo de la frontera domínico-haitiana. Esta decisión fue producto de un fortalecimiento de la frontera terrestre con Haití para mejor combatir el flujo de los inmigrantes ilegales, prevenir el contrabando de productos hechos en República Dominicana que perjudican la pequeña industria haitiana y el paso de las crecientes bandas delictivas haitianas que tanto daño le han hecho al vecino país. Ahora se evidencia una ola de críticas por parte de algunas ONGs, instituciones religiosas e individuos cuyo su pro-haitianismo no está en duda. A esto se añaden algunas personas que han creado lazos de amistad y/o están casados con haitianos y tienen familias mixtas domínico-haitianas que erróneamente piensan que la construcción de una verja perimetral es innecesario.

Características de la verja perimetral

La verja perimetral entre la República Dominicana y Haitì con dos militares dominicanos cumpliendo con sus labores de vigilar la frontera.

Cuando se piensa en una verja perimetral se piensa en el muro que construyó en sus fronteras y ha sido muy efectivo en controlar la inmigración ilegal y el terrorismo. Esa imagen no es la correcta respecto la verja perimetral de la República Dominicana. La original consistía de la parte inferior de block y cemento mientras la parte superior de una malla ciclónica. En adición a reducir el costo, se piensa que sería lo suficiente para cumplir su rol. Una verja perimetral por su cuenta no será lo suficiente para reducir la inmigración ilegal, por tanto involucra una pieza de la vigilancia fronteriza que consiste además del resguardo de militares, drones para detectar las caravanas de inmigrantes y alertar a los militares para que vayan a ese lugar, cámaras infrarrojo para detectar lo mismo en la oscuridad de la noche entre otras cosas.

Cambio de la malla ciclónica por barras de acero

Captura del video de Telenoticias RD del 10 de octubre de 2022 mostrando la nueva parte de acero que reemplazará a la malla ciclónica.

A raíz del peligro que suponen las bandas delictivas haitianas para la estabilidad social, política y económica de la República Dominicana, el presidente Luis Abinader aprobó un cambio a la verja perimetral. La original y como se estaba construyendo incluía una parte superior que consistía de una malla ciclónica y en su cima alambres de púa. Debido a que esto se presta a ser violentado fácilmente por una persona normal, qué decir de las bandas, se ha autorizado el cambio de la malla ciclónica por barras de acero. Está son más difíciles de cortar, lo que supone dificulta que sea violentada en caso que lo trate un particular o mas bandas delictivas haitianas.

¿La verja perimetral es símbolo de racismo y odio hacia los haitianos?

La verja perimetral entre la República Dominicana y Haití.

Una de las críticas más recurrentes de algunos grupos y medios comunicativos es la creencia que la verja perimetral es un símbolo del supuesto racismo dominicano hacia los haitianos. De igual forma, asumen que es un símbolo de la separación en la que se busca evitar toda migración haitiana a la República Dominicana. Ambas suposiciones son falsas. La verja perimetral no es en lo absoluto un símbolo del racismo dominicano ni de intento de evitar cualquier migración haitiana.

Al contrario, la verja perimetral es un símbolo de orden fronterizo en la que existe una brecha muy grande y que cada vez es más entre los desarrollos económicos de la República Dominicana y Haití. Esta brecha es producto de décadas de diferencia entre las políticas respecto a la economía e inversión que adoptó la República Dominicana y Haití, respectivamente. La estabilidad política y social de la República Dominicana desde los 1960s también ha contribuido a que inversionistas extranjeros sientan seguridad en sus inversiones en el país mientras Haití ha sido mucho más inestable en lo social y político desde entonces. Esta brecha supone un aumento de la presión a migrar a la República Dominicana y la misma irá aumentando mientras la brecha sigue creciendo. No hay forma que la República Dominicana reduzca esta brecha al menos que ella misma caiga en una crisis económica a largo plazo que perjudique el bienestar de su población o que el mismo Haití se pacifique y comience a desarrollarse más intensamente que la República Dominicana. Por tanto, al gobierno dominicano no le queda otra opción que fortalecer el cruce por la frontera terrestre con Haití y asegurarse que cada persona que la cruce tenga las visas correspondiente. Esto también limitará el cruce de personas que no están permitidas en entrar a la República Dominicana para proteger a su población de ser perjudicada por enfermedades contagiosas, acceso al empleo y demás oportunidades, etc.

Por igual, el discurso que la República Dominicana busca ponerle fin a la migración haitiana es falso. La verja perimetral obliga a cualquier persona que piense cruzar la frontera a utilizar uno de los cuatro cruces oficiales en Dajabón, Comendador, Jamaní y Pedernales. En estos lugares hay controles migratorios por lo que teóricamente se limita a los cruces de personas con visa y/o que califican ingresar a la República Dominicana con una tarjeta de turista o con un permiso de trabajador temporero para hacer una labor en específico y regresar a su país cuando se cumple la misma. Cualquier haitiano que cumple con estos requisitos pueden cruzar la frontera y entrar a la República Dominicana.

Paso fronterizo oficial en la frontera domínico-haitiana en los alrededores de Elías Piña en República Dominicana.

La verja perimetral y las bandas delictivas haitianas

Documento oficial del 7 de septiembre de 2022 en el que el señor presidente Luis Abinader le prohíbe la entrada a la República Dominicana a los trece haitianos, entre ellos líderes de bandas delictivas haitianas, resaltado en negritas. Esto quiere decir que cualquiera de estas personas son descubiertas en suelo, aire o mar dominicanos, las autoridades dominicanas están en la obligación de arrestarlos y privarles de su libertad de inmediato. Todos los puestos migratorios en los aeropuertos internacionales, los puertos marítimos y los pasos terrestres fronterizos oficiales están en la obligación de no dejarlos entrar al país.

El surgimiento de las bandas delictivas haitianas hacen imprescindible que la República Dominicana proteja su frontera y evite que estas bandas penetren a su territorio. Con ello se busca mantener la estabilidad política, social y económica que ha sido la norma por la mayor parte del siglo XX y lo que va del XXI en la República Dominicana. Entre algunas de las medidas incluye reforzar la vigilancia fronteriza mandando a más soldados dominicanos, prohibir el ingreso a la República Dominicana a 13 personas ligadas a las bandas delictivas haitianas y demás antidominicanos confesados, entre otras.

Listín Diario del 24 de septiembre de 2022, página 2.

¿Por qué el rechazo a la verja perimetral dominicana por los mismos que se mantuvieron en el silencio repecto al muro fronterizo haitiano?

Toma del 2014 del muro fronterizo construido por Haití en las cercanías de Comendador, capital de la provincia fronteriza de Elías Piña. Nótese los murales patrióticos haitianos que el gobierno de Haití hizo en el lado mirando a ese país mientras el lado dominicano permaneció con los blocks sin pañete, pintura o murales de ningún tipo.
Tomas hecha en 2014 por Consuelo Despradel y Ángel Acosta para el programa televisivo de Santo Domingo «La Hora de Consuelo» mostrando unos pedazos del muro fronterizo construido por Haití en la frontera domínico-haitiana. Este muro se pudiera considerar el muro del silencio, porque ningunos de los críticos llámese ONG, individuos, padres religiosos, noticieros de otros países, etc de la verja perimetral que construye la República Dominicana en áreas donde no llega el muro fronterizo haitiano dijer esta boca es mía cuando Haití construyó el suyo. Se pone en evidencia la hipocresía y vagabundería de estos mal llamados críticos.

Es oportuno señalar que esta no es la primera verja perimetral que se hace en la frontera domínico-haitiana. En 2014 los periodistas dominicanos Consuelo Despradel y Ángel Acosta visitaron los alrededores de Comendador en Elías Piña provincia, en particular el tramo de la frontera. El propósito fue ver el muro fronterizo que hizo Haití en su lado de la frontera para evitar el flujo clandestino de haitianos a la República Dominicana y viceversa con ellos mismos. El muro se caracterizaba por unos murales hermosos que se pintaron del lado que mira a Haití con mensajes y símbolos patrióticos de la independencia haitiana. El muro también tenía en su cima alambres con púa.

Era curioso que los mismos individuos y grupos que siempre denuncian su desaprobación de una verja perimetral hecha por el gobierno dominicano no se pronunciaron respecto el muro fronterizo que hizo Haití, no obstante recibió mucha atención en la prensa dominicana en su momento de construcción, que hacía imposible estar en la República Dominicana y no percatarse de ello.

El 9 de octubre de 2022 el presidente Luis Abinader visitó a Dajabón e hizo una explicación de algunos de los refuerzos a la vigilancia fronteriza en la República Dominicana. Video completo: https://www.youtube.com/watch?v=aUHUvObV9Xw

El pueblo dominicano es mezclado, no reemplazado

Los tres orígenes principales en el dominicano común, en orden de mas viejo a mas nuevo.

Los dominicanos tienen la particularidad que son la continuación de toda la gente que con el pasar de los siglos ha hecho su hogar la República Dominicana. Un mestizaje que se viene produciendo por mas de 500 años es lo que hace posible que la mayoría del dominicano pueda identificarse con su pasado. Al leer o escuchar todas las formas que lucieron nuestro pueblo en los siglos pasados y el tener un vínculo ancestral con todos ellos es una realidad que resume en una cosa: el dominicano de hoy es un pueblo mezclado, no reemplazado.

La diferencia entre un pueblo mezclado y uno reemplazado

La característica de ser un pueblo mezclado y no reemplazado se manifiesta no sólo en la genética que se mira tan diversa dentro de una familia dominicana común, sino en nuestro idioma, cultura y tradiciones. Lo dominicano es híbrido en todas sus manifestaciones, un legado que hemos heredado de nuestros antepasados y se ha mezclado como aceptación a la dominicanidad, como el merengue y sus tres instrumentos principales: el acordeón heredado de los europeos, la güira heredada de los taínos y la tambora heredada de los africanos.

Las diferencias entre un pueblo mezclado y uno reemplazado puede no parecer muy obvio en un principio. Con un analisis que contempla cosas que no pueden ser manipuladas a su antojo, como lo es la genética, la diferencia entre una cosa y la otra se hace tan clara como el agua.

Un joven dominicano común y corriente en el que se le ve que es pariente de los grupos humanos principales que han formado al pueblo dominicano por mas de 500 años. El mestizaje es lo hace posible que todos estos orígenes que pueden parecer disímiles se congreguen en una persona a la vez y una mirada detenida analizando su rostro se ven los indicios de su origen de ser parte de un pueblo mezclado y no reemplazado. Taíno, español y africano a la vez.

Un pueblo mezclado es uno que es la continuación de cualquier parte del pasado hasta el que vemos hoy. Es descendiente directo de estas gentes y la adición de gente nueva y diversa, y la propensión al mestizaje, significa que ese pueblo que, por ejemplo, lucìa indio en su totalidad en 1493, se le mezcló lo del español al llegar estos. Bajo ningún concepto ese pueblo original de indios no sigue vigente, sino que por el mestizaje es un pueblo meaclado indio-español. Luego llegaron los africanos e igualmente fueron incluídos y absorbidos por la población que existía a su llegada. Nunca hubo un cisma entre ese pueblo y el de 1493, pues si bien era un pueblo de indios solamente, ahora ese mismo pueblo es indio-español-africano. Puede cambiar las proporciones o puede ser las mismas y lo que cambia es el aspecto por razones muy particulares y propias de la genoma, mas el vínculo entre cómo lucía el pueblo en 1493 y ahora se mantiene intacto. Al igual que los africanos y los españoles, los indios también son sus antepasados.

Dominicanos de cabo a rabo en el programa televisivo de Santo Domingo «Hoy mismo».

Por el contrario, un pueblo reemplazado es aquel que tiene un cisma entre el pueblo encontrado de 1493 y el de ahora. Se somete a un análisis de la genoma y no aparece ni una gota de aporte, en este caso, indígena. ¿Qué vínculo sanguíneo tiene ese pueblo con el de los indios de antaño? ¿A caso desciende de ellos? La respuesta a ambas preguntas es no. No desciende de ellos, por tanto ese pueblo de indios precolumbinos fue un pueblo diametralmente opuesto al de ahora. Existe una cisma entre la gente de antes y la gente de ahora.

Las evidencias en el ADN ancestral del dominicano promedio

Este análisis de la genoma promedio del dominicano investiga cómo ha ido cambiando la composición genética en las últimas 16 generaciones que equivalen apoximadamenta a 500 años. Lo que se evidencia es una continuación entre el pueblo dominicano de antaño y el pueblo dominicano actual. En cada cierta generación se añaden mas orígenes y se mezcla como parte de un pueblo que existe desde hace siglo. Estas adiciones nuevas pueden modificar un poco cómo se ve el pueblo promedio somáticamente, sin embargo es ese pueblo de antes ahora un poco mas mezclado. Es un aporte que lo enriquece, mas no lo reemplaza. Sus antepasados son todos los de antes a la misma vez.

El ADN ancestral del dominicano común muestra una evidencia innegable que quizás muchos no quieren reconocer. Tal como lo demuestra, el dominicano es una continuación de todas las gentes que han habitado nuestro terruño. Con el pasar de los siglos se le añadió mas gente de orígenes diversos y en vez de mantenerlos por separado hasta el hecho que se nota esta cisma en la genoma, se ha mezclafo con el pueblo dominicano que ya estaba ahí. Lo que muestra la genoma es que el dominicano de hoy no es mas que un pueblo mezclado, no reemplazado.

El hecho que el dominicano promedio muestra varios legados que lo conforma es evidencia de un pueblo que se mezcla mas que se reemplaza con el pasar del tiempo. Se puede usar cualquier grupo, en este caso usamos el anerindio. El dominicano común ostenta, según podemos ver en su genoma, un aporte indígena que no lo ostentan todos los pueblos de América y en otros pueblos de nuestro continente lo ostentan unos y no otros miembros del mismo pueblo. Esto quiere decir que el dominicano puede considerar a los taínos como sus ancestros en la realidad. Lo mismo con todos los otros grupos humanos que se han adherido a nuestro pueblo. Ese pueblo de indios que se describe en los documentos históricos del siglo XV, esa población dominicana que «luce mas blanca que negra» o que «su color predominante es el blanco» que se describe en los documentos del siglo XVIII, etc sigue vivo entre nosotros porque es quienes somos, se refleja en cada espejo que miramos y se manifiesta en cada herida sangrienta que tenemos. Somos la continuación de todo eso.

No importa el estudio de la herencia genética de los dominicanos que se vea, en todos sin excelción se ve lo mismo de ser un pueblo mezclado y no reemplazado.

La identificación del dominicano con su pasado

Jovencitas dominicanas marchando en un desfile patriótico, tal como lo han hecho sus antepasados en esta tierra de Duarte, Sánchez y Mella; incluso antes de nacer ellos.

La realidad de los dominicanos es que al ser un pueblo mezclado, tiene la obligación moral de sentirse identificado por todos sus ancestros y, por tanto, por toda su historia. No importa si es en tiempos precolombinos, en la conquista, durante las Devastaciones, el auge econónico que se tuvo en el siglo XVIII, las invasiones haitianas del siglo XIX, las guerras por la Independencia, la guerra por la Restauración, los disturbios fronterizos, durante la invasión estafounidense de 1916, el pueblo en la Era de Trujillo, el pueblo que se sacrificó en nombre de la libertad y la democracia, ese pueblo que en busca de un mejor porvenir se ha esparcido por el mundo o ese pueblo dominicano que existe ahora. Todos, absolutamente todos es el mismo, es uno solo, es un pueblo mezclado y no reemplazado, es el pueblo dominicano.

Dominicanos observando un evento deportivo o social. Lo único que cambia es las proporciones y muchas veces ni eso, sino lo que se manifiesta a simple vista puede no representar lo que es a nivel genético. Lo cierto es que la inmensa mayoría de los dominicanos sin importar si luzce blanco, indio, mulato o negro; tienen todos los mismos orígenes de sus antepasados e incluso, muchos están emparentados con otros que pueden lucir diferentes a simple vista. Así lo evidencia el estudio de la genoma del dominicano común.

El pueblo estadounidense como ejemplo de uno reemplazado

Uno de los pueblos que podemos tomar como ejemplo de un pueblo que ha sufrido un cisma entre la gente del pasado y la de hoy son los estadounidenses. Si bien es cierto que existe todavía aportes indígenas en los Estados Unidos y son aportes de los indígenas que estaban en el territorio gringo a la llegada de los ingleses, también es cierto que esto se manifiesta en una pequeñísima parte de los estadounidenses actules. El gringo promedio, sea blanco o negro o lo que sea, no muestra en los análisis genéticos aportes indígenas de ningún tipo.

Contrario a otros pueblos donde hay una cisma entre lo que fue el pueblo en el pasado y lo que es ahora, el dominicano se puede identificar con todo su pasado porque es descendiente de todas estas gentes a la vez. Quizás esta particularidad es que le hace difícil a otros pueblos ver al pueblo dominicano como una continuación de su pasado, sino lo ven como son estos pueblos foráneos de un reemplazo con un cisma entre la gente que habitaba el territorio en el pasado y quien lo habita ahora. El dominicano puede irse hasta el mismo comienzo de nuestra sociedad, otros pueblos no pueden hacer eso sin caer en la mentira.

La implicación de este hallazgo es que cuando se analiza lo que fueron las sociedades indígenas de América del Norte, no hay vínculo sanguíneo alguno entre los gringos de ahora que estudian esa época del territorio que hoy es los Estados Unidos. Al no existir un vínculo sanguíneo, quiere decir que los de ahora no son descendientes de aquellos indios.

Dominicanos por todas partes.

Se da otro caso particular de los Estados Unidos y es que existe un cisma incluso entre los estadounidenses de ahora. Si bien todos casi carecen de aporte indígena, la mayoría que tiene aporte europeo mayoritario tampoco tiene aporte africano minoritario, no obstante que los afroamericanos han sido parte de los Estados Unidos desde antes que se independizara de Inglaterra. Los negros de los Estados Unidos de antes tampoco son los antepasados de la mayoría de los estadounidenses actuales.

Militares dominicanos incluyendo a hombres y a mujeres.

Quizás por esta razón lo primero que le llega a la mente a un gringo cuando ve una población actual que somáticamente parece diferente a la población de hace siglos, es que la población actual es un reemplazo de la anterior. Si bien esto es cierto para los estadounidenses, no lo es para los dominicanos. Mientras ellos son un pueblo reemplazado (y por demás dividido, como bien lo demuestra las evidencias genéticas), el pueblo dominicano es mezclado. Ellos no pueden decir que son la continuación de toda la población que habitó el territorio del actual Estados Unidos. No se evidencia así en la genoma. Por el contrario, el dominicano promedio sí es descendiente de los grupos principales que han habitado a La Española. Se puede identificar con el pasado completo de la República Dominicana.