El antidominicanismo en acción

A partir de los años 60 y 70 del siglo XX, la República Dominicana y los dominicanos en particular han sido objeto de una campaña mediática internacional y en ciertos estamentos educativos que consiste en ataques a la identidad dominicana. Se busca que los dominicanos se sientan mal con su país y se avergüencen de su nacionalidad como dominicanos. Algunos incluso quieren que el dominicano se identifique con la historia de la vecina Haití y a la larga apoyar su expansión territorial a expensas de la República Domincana e incluso absorbida en su totalidad ésta. Esta última idea no siempre está acompañada de intereses haitianos genuinamente, a veces es un deseo que no lo comparten ningunos de los pueblos que habitan la isla de Santo Domingo. En otras ocasiones sí tiene el aval de un grupo pequeño de haitianos.

Aquí vamos a exponer algunas de las incongruencias y críticas a esta campaña que ha ido calando en la sociedad dominicana. En esta campaña despiadosa y en ocasiones de odio hacia la República Dominicana ha logrado adeptos dominicanos que impulsan su difusión en la sociedad. Algunos de estos adeptos son profesores en las escuelas y universidades públicas y privadas dominicanas, personajes de la farándula dominicana que incluye actores, cantantes, autores y otros; personajes de la política dominicana, personajes en los medios de comunicación dominicanos y algunas personas en el exterior tanto dominicanos como extranjeros. Muchas de estas personas han sido influenciadas por ideas en torno a la identidad, la raza y la étnia procedente de un sector minoritario que se origina en los Estados Unidos.

La identidad dominicana

La mayoría de los dominicanos son productos de una mezcla que tiene mas de 500 años desde que comenzó. Indígenas taínos, españoles y africanos todo a la vez en una persona. Así lo demuestra no sólo su historia y los rasgos diversos de su gente, sino los resultados de estudios genéticos donde estos tres orígenes son los que mas se repiten entre los dominicanos.

La República Dominicana es un país pequeño pero grande. Pequeño en territorio si bien es el segundo mas grande del Caribe, contiene 48,442 KM2. Su población, por mucho tiempo una de las menos densas y escasas del Caribe, asciende a mas de 10 millones. Es el lugar en toda América donde por mas tiempo se ha hablado español, el primer sitio en toda América donde surgió el primer asentamiento permanente de europeos (españoles en su esencia) y el primer lugar americano con africanos. Fue aquí donde surgió el primer mestizo y el primer mulato, y probablemente el primer zambo, los primeros triraciales y otras mezclas entre indios, españoles y africanos. Es una mezcla que perdura hasta nuestros tiempos y la llevamos a toda hora y a todo lugar que estemos porque está presente en nuestra sangre, en nuestro idioma, en nuestra comida y en nuestra la música. En nuestro arte, nuestra arquitectura, nuestra forma de gozar y nuestra forma de lamentar. En nuestras creencias, nuestros mitos y nuestras verdades. El dominicano es fruto de la mezcla desde la raíz que surge su nacionalidad y su país.

Esta forma que nos caracteriza en todo se ha cristalizado en un país que surge con España y atraviesa con el pasar del tiempo con otras influencias. En base a ello, se ha forjado una identidad y un país donde la raza toma un segundo lugar y las costumbres, nuestro idioma, nuestra forma de ser toma precedente. No es una sociedad racista, mas hemos heredados algunos vicios de nuestros antepasados como el clasismo y el colorismo. Pero no hay país en el mundo, por mas grande o chiquito, por mas rico o pobre, por mas poderoso o débil que esté libre de pecado. Todas tienen sus aristas, todas tienen sus cosas buenas y sus cosas malas, sus cosas que se han desarrollado por el camino correcto y las cosas que hay que ir cambiando poco a poco y siempre fijado en su realidad, en como es.

La República Dominicana es un gran país que puede ser el mas chiquito de todos, pero para sus hijos es el mas grande. Merece, como todo país, estar entre la gran comunidad de países, porque está llena de orgullo basada en el sudor, las lágrimas y el sacrificio de toda su gente por crearla, por defenderla y por asegurarse que exista hoy y siga existiendo en el mañana. La identidad de los dominicanos nos relaciona con nuestro país, con nuestra tierra de origen. Por ello, todo dominicano de buen corazón le desea lo mejor a su país, que con el pasar del tiempo mejore en sus condiciones de vida para todos sus hijos. Que cada vez sea mejor que antes, que demuestre de una vez por todas lo verdaderamente grande que es.

Por eso y solamente por eso se le hace esta crítica que verán a continuación a un ataque a nuestra identidad y nuestro país que busca, en parte, su disolución a futuro. Busca dividir a los dominicanos. Creemos fervientemente que es esto lo que está pasando a nuestro país después de dedicarle años en analizar los hechos. Tomen esto como una advertencia de una campaña internacional e insesante por grupos interesados en poner en juego nuestra existencia como país y como nación.

El antidominicanismo existe y tiene un tiempo manifestándose para minar la unión de nuestra gente y de nuestro país. Es una teoría basada en mentiras y como tal, es como una casa construida sobre un terreno de arena movediza. Se le rechaza rotundamente a esa postura, ahora y siempre.

La «ley de una gota» en la creación de la identidad afroamericana en los Estados Unidos

En los Estados Unidos existe un concepto de identidad que se basa en la exaltación de un origen y en la negación de otro a la misma vez. Es conocido como la «ley de una gota» (one-drop-rule en inglés). El propósito de esta regla social es abultar artificialmente la población de los negros y hacer que los mestizos o mulatos no reconozcan en su identidad sus aportes blancos o europeos o que los minimice. Como bien se pueden imaginar, la «ley de una gota» supone que una persona que tiene la africana entre sus orígenes, por mas pequeña que sea, hace de esa persona un negro o una negra. No importa si esta persona tiene menos del 1% de su ADN ancestral de origen africano y no luzca como un negro en absoluto en color y/o rasgos. Si se sabe que tiene ese origen africano, es considerado un negro.

Esta regla social se aplica en los Estados Unidos, lugar de su creación, y en algunos países. Sin embargo, en la inmensa mayoría de los países en los que vive al menos el 90% de la humanidad, no se aplica ni tampoco es entendida. El hecho que una pequeñísima parte de la humanidad aplican esta regla social, muchos estadounidenses quedan sorprendidos cuando van a otro país y se percatan que esto no existe y, además, que ellos son parte de un grupo minúsculo de la humanidad que aplica un sistema que premia el reconocimiento de un origen y la negación de otro. Quedan mucho mas sorprendidos al enterarse que en algunos casos el que es considerado «negro» en Estados Unidos, es considerado otra cosa en otro país.

He aquí imágenes de algunas personas estadounidenses que según la «ley de una gota» son consideradas negras en Estados Unidos mientras no lo son en otros países y no lo son en la realidad.

Alicia Keys
Halle Berry
Tiger Woods y su hijo Charlie.
Lionel Ritchie con su hija biológica Sophia.
Tracee Ellis Ross
Meghan Markel
Barack Obama
Dwayne Johnson (mejor conocido como The Rock).

La «cuántica de sangre» para definir a un indígena en los Estados Unidos

La «cuántica de sangre» es un concepto aplicado por varias tribus indígenas en Estados Unidos para definir a una persona como miembro de su tribu. Consiste en que una persona debe tener como mínimo un porcentaje de su ADN ancestral de origen indígena y en muchos casos debe ser de esa tribu en especiífico. Los requisitos varían según la tribu y va desde 50% a incluso menos del 1%. Por tanto, una persona puede no tener aspecto de indígena o con uno o dos rasgos indígenas y, sin embargo, puede ser indígena en Estados Unidos.

El requisito mínimo de la «cuántica de sangre» en algunas tribus indígenas de los Estados Unidos se demuestra por exámenes genéticos y estos resultados son requeridos por las tribus para verificar que tienen el mínimo de sangre indígena para ser indígena, valga la redundancia.

A continuación algunas de las tribus indígenas de Estados Unidos y el mínimo requerido del aporte indígena en el ADN.

  • Miccosukee: 50%​
  • Choctaw: 50%​
  • St Croix Chippewa (de Winsconsin, not de la isla St Croix en el Caribe): 50%​
  • United Keetowah Band: 25%​
  • Red Lake Nation: 25%​
  • Seminole: 25%​
  • Tribu Apache: 12.5%​
  • Delaware Nation: 12.5%​
  • Tribus Wichitas y relacionadas: 12.5%​
  • Caddo Nation: 6.25%​
  • Cherokee Eastern Seaboard: 6.25%​
  • Tribu Ute del Norte: 6.25%​
  • Tribu Fort Still Apache: 6.25%​
  • Tribu Iowa de Oklahoma: 6.25%​
  • Tribu Mashantucket Pequot de Connecticut: cualquier porcentaje (puede ser menos del 1%), requiere evidencia de ascendencia directa.​
  • Tribu Ottawa de Oklahoma: cualquier porcentaje (puede ser menos del 1%), requiere evidencia de ascendencia directa.​

Algunos estadounidenses que pertenecen a tribus indígenas.

Kimberly Shokley de la tribu indígena Mashantucket Pequot.
Jason Guyotte de la tribu indígena Mashantucket Pequot.
Jason Mamoa de las tribus indígenas de Hawái.
Irena Bedard de los esquimales de Alaska.
Den Halaand de la tribu indígena Laguna Pueblo.
Jimi Hendrix de la tribu indígena Cherokee.
Lance Gums de la tribu indígena Shinnecocks.
Amanda Blackstone de la tribu indígena Navajo.

El deseo de imponer la «ley de una gota» y no la «cuántica de sangre» de los Estados Unidos a los dominicanos

Existe un deseo por grupos afrocéntricos, particularmente de los Estados Unidos, de imponer la «ley de una gota» y no la «cuántica de sangre» a los dominicanos. Si bien es cierto que según la «ley de una gota» la mayoría de los dominicanos serían negros, no es menos cierto que la mayoría de los dominicanos tienen suficiente aporte en su ADN de origen indígena para cumplir con el requisito de «cuántica de sangre» para ser indígenas en muchas tribus indígenas de Estados Unidos y Canadá. A esto se le suma que el dominicano promedio tiene mucho mas aporte indígena en su ADN (tiende oscilar entre 4% a 11% y mas entre los dominicanos según varios estudios genéticos) que el típico afroamericano en quien el aporte indígena es nulo. De igual forma, en el Caribe se ve la tendencia que el aporte indígena es mayor en República Dominicana, Puerto Rico y Cuba que en el resto de las islas. Además, el ADN mitocondrial indígena, que se hereda por vía de la madre tanto en hembras y en varones, es mayor en el Caribe hispánico que en el resto del Caribe e incluso, que en los afroamericanos.

Las críticas de los afrocéntricos con respecto a lo mostrado aquí es asumir que el dominicano promedio es idéntico o muy similar al afroamericano promedio o al caribeño promedio fuera de las islas hispánicas. Lo que muestran varios estudios genéticos es que los dominicanos son diferentes en su composición al afroamericano promedio y al caribeño promedio fuera de las islas hispánicas, hasta son diferentes a los haitianos que tienen una genética que se asemeja mejor a lo que se ve en el Caribe no hispánico y en los afroamericanos de los Estados Unidos.

El destino manifiesto de los Estados Unidos de tiempos modernos

El destino manifiesto es un pensamiento que fue inventado en los Estados Unidos y lo sostenía la población estadounidense generalizada en el siglo XIX. Implicaba el momento de expansión territorial de los Estados Unidos desde su territorio original que comprendía las trece colonias inglesas originales a lo largo del litoral atlántico desde Maine hasta Georgia hacia el oeste y el sur. Los estadounidenses sostenían la idea que todo el continente americano al oeste de los Estados Unidos original le pertenecía, no obstante que todo el territorio le pertenecía a distintos países.

La Doctrina de Monroe era parte del sentimiento creado por el destino manifiesto de los Estados Unidos. En esta caricatura de la época muestra cómo los Estados Unidos sentía la obligación moral de intervenir en los asuntos de la República Dominicana (Republic of Santo Domingo), creyéndose dueños de un país que era libre e independiente. No les importaba lo que pensaran los dominicanos, lo único que les importaba era lo que pensaban los estadounidenses sobre los dominicanos, viéndolos como unos niños incapaces de hacer nada. Ellos se veían superior y, por tanto, capaces de hacer lo que no confiaban en los dominicanos «inferiores».

Si bien esta idea dejo de existir en el siglo XX, cuando el territorio de los Estados Unidos ya se había expandido hacia el oeste hasta llegar a la costa del océano Pacífico e incluso hacia el sur con su adquisición de la península de la Florida; una parte del sentimiento ha permanecido y es el deseo de hacer del resto del mundo menos a como es y mas parecido a los Estados Unidos. Esta tendencia ha tenido algunos éxitos y muchos fracasos, y se extiende a su forma de identidad hacia algunos países. Por tanto, muchos estadounidenses piensan que su forma de identidad, como aplicar la «ley de una gota» y la «cuántica de sangre», es superior a otras formas de identidad en otros países. Esta creencia errónea los lleva a desestimar las identidades de otros países e impulsar su propia identidad en estos otros países para que la reemplace. Sienten que su forma es mejor porque se sienten superiores a los demás, por eso creen que si algo funciona en Estados Unidos debe funcionar en otros países. De ahí viene el origen de los fracasos y en vez de mejorar, lo que terminan haciendo es empeorar la situación en otros países. También la intromisión estadounidense es vista como una rivalidad y una amenaza cultural a la cultura propia de cada país, y es objeto a ser atacada y eliminada.

Este deseo de moldear al mundo a su imagen en todo, sea político, económico, social, etc; no se ve en otros países.

La negación que la República Dominicana es un país de mayoría mezclada

Existe una negación que la República Dominicana es un país de mayoría mezclada. Esta negación se da en estos grupos afrocéntricos porque la realidad supone una diferencia al resto del Caribe no hispánico y a la misma comunidad afroamericana en los Estados Unidos. En vez de reconocer que República Dominicana es un país de población mezclada mayoritariamente, ellos pretenden criticar a los dominicanos diciendo que niegan su negritud, dicen ser lo que no son y son personas con un problema de identidad. No solamente que esto es falso, sino que estas mismas personas afrocéntricas creen en cosas como la «ley de una gota», que supone precisamente lo que ellos alegan al criticar a los dominicanos. La excepción sería su crítica de los dominicanos «niegan su negritud», porque en el caso de ellos es que los afroamericanos mulatos, que son minoría, niegan su blancura y/o, si aplica, niegan su indigenismo.

En su afán por desacreditar a los dominicanos, muchos dicen cosas como que en la mayoría de los sitios en la República Dominicana es como en cualquier lugar del Caribe no hispánico, llámese Haití, Jamaica, Barbados, etc. Esto no se limita a ser lejos de la verdad, sino que está demostrado en estudios genéticos.

En 2015 se publicó en la revista científica Nature un estudio genético titulado «Unravelling the hidden ancestry of American admixed populations» y se muestran los resultados. Incluye poblaciones de República Dominicana, Puerto Rico, Barbados, afroamericanos en Estados Unidos y otras. Fíjense en los gráficos que siguen.

Los resultados de los dos grupos de afroamericanos y de Barbados están destacados en rojo, mas en azul los dos de Puerto Rico y el de República Dominicana. Los aportes europeos están en azul mientras los africanos en morado claro y rojo oscuro.

Lo mas evidente es que el aporte africano es aplastante entre los afroamericanos y entre los barbadienses. Sin embargo, en los puertorriqueños y en los dominicanos el aporte europeo es mas que el africano. Los resultados de Barbados son típicos del Caribe no hispánico mientras los resultados de República Dominicana y Puerto Rico son típicos en el Caribe hispano. Tan solo ver la discrepancia entre Barbados y República Dominicana, es imposible que en la mayoría de los sitios en ambos lugares sea idéntico o incluso muy similar. Hasta comparado con otros países de América Latina, como México o Perú, se confirma lo obvio que República Dominicana tiene mas de africano, sin embargo se confirma lo que normalmente no es obvio y es que República Dominicana es mucho mas europea a la vez.

Otro ejemplo que vamos a mostrar es el estudio genético publicado en la revista científica Plos en 2013 y titulado «Reconstructing the Population Genetic History of the Caribbean». Los resultados son de cinco países y un territorio con costas al mar Caribe.

Los resultados pertinentes están destacados en amarillo.

Aquí se muestra el estimado del cambio de la composición genética promedio en un periodo cerca a los 500 años, lo que corresponde desde la época de la conquista hasta 2013. Los aportes europeos están en rojo, los africanos en verde y los indígenas en azul. Se puede ver los resultados del Caribe hispano por completo con los de Cuba, Puerto Rico y República Dominicana. En todos el aporte europeo es mayoritario, si bien se registra el aporte africano mas alto en República Dominicana y el aporte indígena mas alto en Puerto Rico. De nuevo, el aporte africano es aplastante y el indígena es nulo en el Caribe no hispánico, en esta ocasión representado por Haití.

El mapa que sigue es de 23andme en base a análisis genéticos que le ha hecho a personas de los países y territorios seleccionados del Caribe.

Los resultados genéticos de 23andme. Azul claro es aporte del norte de Europa (Reino Unido, Irlandia, Suecia, etc), azul es del sur de Europa (España, Italia, Portugal, etc), amarillo es indígena de América (taíno, olmecas, guaraní, etc), rojo es de la África subsahariana (o la África de los negros como Senegal, Guinea, Nigeria, etc) y anaranjado es de la Asia del sur (India, Bangladesh, Camboya, Pakistán, etc).

De nuevo se nota una diferencia entre el Caribe hispano y el Caribe no hispano. Trinidad y Tobago tiene una historia demográfica un poco distinta a lo típico del Caribe inglés. En ese caso es mucho mas representativo Jamaica y Granada, mientras Haití es parte del Caribe francoparlante.

Así se va demostrando en otros estudios genéticos. Sin lugar a dudas, la realidad deja en ridículo a los afrocéntricos que niegan la mixtura de la mayoría de los dominicanos.

El apoyo de un segmento minoritario de la izquierda dominicana para que se adopte la «ley de una gota» de los Estados Unidos

Un segmento de la izquierda dominicana (ojo, segmento, no todos ni la mayoría) desea que la «ley de una gota» de los Estados Unidos sea adoptada en la República Dominicana. Los motivos detrás de ello son dos y, por lo general, no coinciden, es decir que el segmento se divide en dos subsegmentos.

Constitución de Haití de 1805. Contrario a todas las constituciones de República Dominicana, varias constituciones de Haití hacen alusión al color de la piel y la raza, y excluye a una raza de ser dueño de propiedades o incluso de poder naturalizarse como ciudadano haitiano. Además, en el artículo 14 dice que todos los haitianos son negros indistintamente del color. Debido a que la República Dominicana nunca ha sido racista constitucionalmente, ninguna constitución dominicana menciona el color de piel o raza ni excluye a una raza de cualquier privilegio.

Unos piensan que si los dominicanos adoptan la «ley de una gota», será mucho mas fácil el acercamiento de la sociedad dominicana a la sociedad haitiana, que es y se identifica como un país de negros (incluso así lo dice varias constituciones de Haití comenzando con el artículo 14 de su constitución de 1805 que dice «Art. 14. Necesariamente debe cesar toda acepción de color entre los hijos de una sola y misma familia donde el Jefe del Estado es el padre; a partir de ahora los haitianos solo serán conocidos bajo la denominación genérica de negros.»).

El otro subsegmento no están interesados en una futura desaparición de la República Dominicana y de los dominicanos al ser absorbido por Haití y los haitianos, sino que cree que la República Dominicana debe tener una identidad de negros a pesar de ser un país de gente mezclada. Pues, como se puede ver mas arriba, la República Dominicana no es igual o similar a un país de negros verdaderos donde lo africano forma el grueso aplastante del ADN ancestral promedio. Además, los países de negros verdaderos (y los afroamericanos de Estados Unidos) tienen la particularidad, tanto en África como en América, que tanto el linaje paterno de ADN-Y y el linaje materno del ADNmitocondrial es aplastantemente africano. Sin embargo, el ADN-Y de República Dominicana es aplastantemente europeo, otra evidencia mas de su mezcla generalizada. A la misma vez, los países donde la mayoría de la población es mezclada y en esa mezcla figura lo africano como una parte no mayoritaria mas importante son pequeños y se pueden contar en los dedos de una mano (República Dominicana, Cabo Verde y quizás uno o dos países adicionales, siendo la República Dominicana el mas grande geográficamente y poblacionalmente). La identidad de negros no va en acorde con la mayoría de la población de la República Dominicana como sí cae como anillo al dedo a la mayoría de las personas en Haití, Jamaica, Barbados, Ghana, Costa de Marfil, Congo y otros países donde la mayoría de la gente es negra verdadera.

El apoyo de un segmento minoritario de la diáspora dominicana a que se adopte la «ley de una gota» en la República Dominicana

Estados Unidos también es el hogar de un gran segmento de la diáspora dominicana. Si bien la mayoría rechaza aplicarle a la República Dominicana los mismos parámetros y conceptos propios de Estados Unidos por ser un país con costumbres, cultura, historia y realidades muy diferentes; existe otra minoría de dominicanos-estadounidenses que, al adoptar los conceptos de identidad de Estados Unidos en las escuelas y en su diario vivir fuera de su hogar materno, muchas veces le aplican, queriendo o sin querer, conceptos estadounidenses a la República Dominicana y a los dominicanos. Este tipo de conflicto tan solo existe en un grupo pequeño de la diáspora dominicana en Estados Unidos. No se ve este interés errado en la diáspora dominicana en otros lugares como Puerto Rico, España, Italia, Panamá, etc. Ni siquiera la parte de la diáspora dominicana que está radicada en Canadá, que es el país mas parecido a los Estados Unidos, se ve el ataque y la crítica en demasía hacia la identidad dominicana.

Todos los reportes del exterior atacando algún aspecto de la identidad dominicana son de Estados Unidos

Un dato curioso es cuando uno analiza el origen de los reportajes criticando y analizando la identidad de la República Dominicana. La mayoría está en inglés y casi todos son de organizaciones, instituciones y algunas universidades de los Estados Unidos. Debido a que Estados Unidos es donde se inventó conceptos como la «ley de una gota» y la «cuántica de sangre», a eso se le añade su pasado del destino manifiesto y su deseo de cambiar el mundo, muchas veces con resultados desastrosos porque lo que funciona en Estados Unidos no garantiza que funcionará igual o similar en otras naciones con costumbres, culturas e historias diferentes. No debe sorprender que sean de Estados Unidos organizaciones que ataquen la identidad de la República Dominicana. No se ve esto ende otros países como Cuba, España, México, Canadá, Francia, China, Israel, etc.

Una visión racista y errónea del origen de la República Dominicana

Quizás es algo de esperarse, considerando que fundamentalmente esta amenaza a nuestra identidad emana de ciertos estamentos de los Estados Unidos principalmente. Al ser una sociedad racista, pues todo lo ve bajo un prisma racial. La raza y su concepto de cómo definir a ello forma la base de la identidad estadounidense, está sobre todas las cosas.

En base a eso, muchos de los detractores de la República Dominicana alegan que nuestro país fue creado y posteriormente defendido por blancos. Según dicen ellos, los dominicanos que no son blancos no deben sentir orgullo por su identidad y su país, como lo hacen los nacionales de los demás países. Quieren que sean los mismos dominicanos los que destruyan y le pongan fin a su país. Sin embargo, lo que alegan está lejos de ser verdad. Nuestro país ha sido creado y defendido por todos los dominicanos. Decir otra cosa es manifestar ignorancia.

Lo que se puede decir es que nuestra gente era mas clara de color de piel en sentido general y con el paso del tiempo se ha ido oscureciendo. Esto, bajo ningún concepto, quiere decir que no habían negros ni oscuros o que eran dos o tres relativamente. Los cambios demográficos que hemos tenido los dominicanos se deben principalmente a una mezcla continua que a existido desde que fuimos parte de España. De hecho, la aceptación del mestizaje se debe a España que en ningún momento se opuso a esta práctica en todos sus territorios en América. Lo otro es el ritmo de crecimiento de cada segmento de la población, el cual es impactado tanto por el mestizaje como por el crecimiento natural. En menor medida está la migración legal e ilegal, que nunca ha sido mucha desde que se crea nuestro país hasta comienzos del siglo XXI cuando comienza a producirse la mayor migración clandestina desde Haití a la República Dominicana. En el mismo siglo se registra la mayor migración desde Venezuela a nuestro país. En el transcurso de la creación de nuestro país hasta nuestros días, la migración que hemos recibido es de España, Puerto Rico, Cuba, Haití y de algunas islas de las Antillas Menores. Hemos recibido, y continuamos recibiendo, migración procedente de Estados Unidos, Colombia, Francia, Alemania y otros países. En síntesis, con respecto a este hicapié, la migración que hemos recibido mas allá de un cambio notable en la población de sitios puntuales de nuestro territorio, no ha tenido una incidencia general en los dominicanos. La mayoría es de origen colonial y así se evidencia en los estudios genéticos también por el hecho que casi todos tienen aporte indígena taíno, considerando que el último taíno puro en nuestro país fue en el siglo XVII. Si el grueso fuera de origen migratorio mayoritario post la creación de nuestro país, el aporte indígena sería nulo. A esto se le añade que si existe ese aporte indígena, parte de los aportes español y africano corresponden a los primeros españoles y africanos en nuestro país (y en América) a finales del siglo XV y durante el siglo XVI.

En todos los tiempos hemos tenido defensores de nuestra gente y país, líderes políticos y sociales de todos los colores que hay y por haber. Que algunos detractores de los dominicanos digan otra cosa no va cambiar el pasado. Como dice el dicho, lo hecho, hecho está.

Conclusión

Para terminar, los enemigos de nuestro país utilizan una serie de mentiras que buscan minar el sentimiento patrio de los dominicanos. Muchos buscan la destrucción de la República Dominicana a futuro. Son partidarios de la hipocresía al ser creyentes de la «ley de una gota» de los Estados Unidos, que como se ha dicho es una identidad basada en la exaltación de un origen y la negación de otra. Tachan a los dominicanos de lo que no son, culpan a los dominicanos de cosas que no tienen culpables, se autoperciben superior a los dominicanos o que sus identidades son superiores a la identidad dominicana.

Nuestro país, nuestras costumbres, nuestra identidad, nuestra cultura, nuestra historia y nuestra gente merecen el respeto y la admiración. Esto no se logró jugando como los niños, se peleó, se virtió sangre, se sufrió, se sacrificó por siglos y por miles de personas por un ideal, por nuestro país y por nuestra gente. Su destrucción no es una opción.

Las incongruencias de D. Gregorio A. y Espala sobre los dominicanos


En las páginas 25 y 26 del libro «Historia de la dominación y última guerra de España en Santo Domingo», obra de D. Ramón González Tablas publicado en 1870; cita un artículo de D. Gregorio A. y Espala supuestamente de una revista médica. Se trata de una descripción de los dominicanos. Lo que dice llama mucho la atención porque tiende a no coincidir con lo que dicen otras personas en sus libros publicados en esos años y en el siglo XX. Se hará referencia a tan solo algunas partes para dar una idea de por qué la duda.

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«Tanto la isla de Santo Domingo, como otras varias que en un tiempo tuvieron esclavitud, no lograron su emancipación sino a costa de convulsiones más o menos sangrientas, en que la raza blanca fué aniquilada o reducida a tan precarias condiciones que la hicieron desaparecer casi por completo…»

Esa aseveración no es cierta para el Caribe excepto Haití. 

Es verdad que desde que surgió la revolución haitiana en 1791 hasta culminar con la independencia de Haití en 1804, hubo muchas matanzas de blancos y mulatos por parte de las tropas haitianas, y de negros y mulatos por parte de las tropas francesas. También es cierto que en 1804, el general Jean Jacques Dessalines promulgó una matanza general en contra de los hombres blancos y luego les ofreció un indulto para que los hombres blancos que pudieron esconderse y evitar ser asesinados, creyeran en sus palabras y salieran de sus escóndites. A pesar que Dessalines prometió que no les iba hacer daño, al salir los escondidos los mandó a matar. Es verdad que luego dió la órden para que las mujeres y los niños blancos fueran masacrados también. Indudablemente que estas acciones redujeron la población blanca a su mas mínima expresión en Haití, salvándose tan solo personas blancas puntuales que eran vistas como útiles para el régimen de Dessalines como doctores y otros profesionales, además de las esposas blancas que estaban casadas o en unión libre con hombres haitianos. Escenas como estas se vivieron solo en Haití. 

Es verdad que en 1805 Dessalines invadió la actual República Dominicana, sometió a su capital Santo Domingo a un sitio que duró un mes y, en su retirada a Haití, sometió a la población civil dominicana que vivía en el Cibao, en ese entonces el área mas populosa del territorio dominicano, a un castigo inmisericorde que incluyó masacres tanto en los campos como en los pueblos (excepto Samaná y Puerto Plata), incendió todos los pueblos, hizo violaciones sexuales en masa a las mujeres y a las niñas, se llevó por la fuerza a muchos dominicanos como prisioneros, etc. Todo eso y mas se hizo porque consideraba a los dominicanos como traidores por apoyar a las tropas francesas de Leclerc y Ferrand. Como lo reconocen historiadores haitianos de la talla de Jean Price-Mars en su obra «La República de Haití y la República Dominicana» y contemporáneos dominicanos de esas matanzas como Gaspar Arredondo y Pichardo en su obra «Memoria de mi salida de la isla de Santo Domingo el 28 de abril de 1805», sus víctimas dominicanas eran blancas, mulatas y negras; ricas y pobres; citadinas y campesinas. Si usted hablaba español era merecido del peor de los castigos según Dessalines. No ocurrió lo mismo por la banda del Sur porque las tropas haitianas en su retirada eran lideradas por Alexandre Petión, quien no obstante recibir instrucciones de Dessalines de provocar un degüello a la población civil dominicana por todo lo largo, no la cumplió. Es cierto que ese evento traumático produjo una reducción de la población dominicana por completo y muchos emigraron, los que podían a otros puntos de la monarquía española en América y, los que tenían menos posibilidades económicas, a zonas apartadas dentro de la isla como la llamada sierra de Santiago, los alrededores de El Seibo e Higüey y otros lugares. Sin embargo, ese evento no fue producto de la emancipación de los esclavos, quienes de todas maneras era una minoría muy pequeña de la población dominicana al efectuarse la invasión de Dessalines y el trato general a los esclavos era mucho mas suave en la parte dominicana de la isla. 

Si vemos las demás islas antillanas nos damos cuenta que para la época el único que era un país independiente era Haití y, por tanto, la esclavitud existía en las demás islas. La esclavitud fue finalmente abolida en Santo Domingo en 1822 (en realidad la mayoría de los esclavos habían sido liberados varias décadas antes, mas no se hizo una abolición oficial y definitiva hasta ese año) y se hizo de un plumazo, es decir sin derramamiento de sangre ni disturbios. Inglaterra abolió la esclavitud en todo su imperio en 1833 y esa también se hizo de un plumazo, esta vez en Londres, sin disturbios de ningún tipo e incluía islas como Jamaica, Las Bahamas, Barbados, Trinidad y Tobago, Antigua y Barbuda entre otras. En 1863 Holanda abolió la esclavitud y eso incluía islas como Aruba, Curazao entre otras sin derramamiento de sangre o violencia alguna. En 1873 España abolió la esclavitud en Puerto Rico y en 1886 en Cuba, ambas por plumazos en Madrid. Y así sucedió con las demás islas del Caribe. Con la excepción de Haití dónde la emancipación de los esclavos fue violenta y sangrienta y los blancos fueron los grandes perdedores, en el resto del Caribe la abolición de la esclavitud ocurrió años después y reinando la paz siempre.

Por tanto, lo que asevera D. Gregorio A. y Espala es simplemente una mentira.

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«El inmediato contacto de Santo Domingo y Haití dió lugar a que, abolida la esclavitud en la parte española, la raza de color fuera poco a poco absorviendo a la blanca…»

Aquí se vislumbra otra mentira. El término «raza de color» históricamente, y en especial en su época, se refería a los mulatos y no a los blancos ni a los negros, siendo estas dos razas de color también en la definición mas amplia. Es lo natural que con cada mezcla entre blancos y negros se reduce un poco la población blanca y la negra y aumenta la mulata. El efecto de la migración puede variar estas cosas dependiendo si se recibe mas migrantes blancos o negros o mulatos. Otro efecto que lo puede impactar es la emigración, especialmente si los emigrantes en su mayoría son blancos, negros o mulatos. Es cierto que con el pasar del tiempo ha aumentado la «raza de color» en República Dominicana, mas a la vez el impacto ha sido una reducción no sólo de los blancos, sino de los negros también como porcentaje de la población.

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«…Hasta el punto de que en la actualidad las tres cuartas partes de Santo Domingo se hallan exclusivamente pobladas por gente de color asaz oscuro…»

Aquí entra en otra incongruencia tomando en cuenta otros relatos tanto de la época como después donde autores dominicanos y extranjeros que conocieron en persona la sociedad dominicana dicen una y otra vez el aspecto predominante de los dominicanos se acercaba mas a la de los blancos que a la de los negros. Esto se evidencia en relatos de extranjeros de Estados Unidos, país donde es imposible que consideren a cualquier persona como «mas cerca de los blancos» si no tiene, aparte de los rasgos propios de los blancos, un color claro al menos. La obra del estadounidense Samuel Hazard y titulada «Santo Domingo Past and Present» de 1871 y el reporte de la comisión enviada por el gobierno estadounidense en ese mismo año a conocer en persona cada rincón de la República Dominicana y cada aspecto político, cultural, demográfico, económico, geográfico, etc del país; describen a nuestra gente de esa manera.

El estadounidense Alpheus Hyatt Verril en su obra de 1914 titulada «Porto Rico Past and Present and San Domingo of Today» en la página 233 dice:

«…The Dominican Republic cannot by any stretch of the imagination be called a black republic, yet it is distinctly a coloured one… (…La República Dominicana no puede ser considerada como un país de negros, pero es muy distintivamente un país de mulatos…)»

En la página 234 del mismo libro dice:

«In most places… the coloured races outnumber the whites, but the colour is far lighter than in most of the West Indies and to a superficial observer a large portion of them would pass for white. (En la mayoría de los sitios… los mulatos son mas numerosos que los blancos, pero el color promedio es mucho mas claro que en la mayoría de las islas del Caribe y un observador superficial pudiera considerar como blancos a una porción muy grande)».  

José Vasconcelos en su obra «Santo Domingo: La crónica personaal de una visita a República Dominicana» describe su visita al país en 1926 que incluyó lugares como La Romana, San Pedro de Macorís, Santo Domingo, La Vega, Santiago, Puerto Plata, etc. En esa época, el Cibao seguía siendo la zona mas populosa de la República Dominicana y en la página 30 a su llegada a La Vega dice:

«por una especie de ley geográfica, en esta región alta, que es la mas fría de la isla, predomina la raza blanca…».

Así hay mas fuentes que dan constancia que la población dominicana era mayormente mezclada y a su vez la mayoría era de tez clara que junta con la minoría mas grande en ese entonces, la blanca, producía una población tirando a un color de piel claro o blanco mayoritariamente. Además en muchos sitios, en el Cibao particularmente, los blancos eran mayoría hasta entrado el siglo XX.

La continuación del mestizaje entre blancos y negros, el crecimiento vegetativo desigual entre un tipo y el otro, la inmigración a partir de los 1880s de las islas inglesas del Caribe y de los 1920s de Haití (ambas corrientes migratorias consistía de negros en su mayoría), la emigración masiva en las últimas décadas del siglo XX y primeras del XXI que en su principio consistía de personas de la sobrepoblada región del Cibao (mayoría de blancos y mulatos de tez clara) ha cambiado poco a poco la composición actual de la República Dominicana, tornándola mas oscura y mas negra. No obstante, D. Gregorio A. y Espala escribía de una República Dominicana la cual era presentada tanto por escritores dominicanos y extranjeros como una sociedad de tez clara en promedio, incluso adentrando a la primera mitad del siglo XX. 

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«El tipo dominante es el etiópe, sin más modificación que la que sufre esta raza al permanecer en América dos o tres generaciones sucesivas…»

Esta es otra mentira que es demostrable con lo que han arrojado varios estudios genéticos que comparan el promedio del dominicano con el de otros países. Se puede ver que en promedio los dominicanos son mulatos e incluso, el aporte africano es ligeramente menor que el aporte europeo. No sucede igual o similar cuando se trata del promedio haitiano, afroamericano, barbadense, etc que son sociedades negras donde no ha habido mucha modificación no obstante que estos sitios tienen siglos con negros. La modificación de los dominicanos es mucha.

He aquí tres estudios genéticos de varios que incluye a los dominicanos.



Los aportes africanos son rosado y rojo, los europeos azul y morado, y los amerindios (mayormente taíno en el caso dominicano) verde. African-American quiere decir afroamericano y como es costumbre en Estados Unidos, incluye tanto a negros como mulatos de ese país. Si quitaran a los mulatos de esa categoría ficticia y solo aplicable en ese país, el aporte europeo se reduce mucho mas y el aporte africano incrementa de igual proporción. https://www.nature.com/articles/ncomms7596


Los aportes africanos es rosado, los europeos azules (azul claro para europeos del norte y azul oscuro para europeos del sur) y amerindios es amarillo. https://blog.23andme.com/ancestry-reports/reports-for-caribbean-and-latin-american-customers/


Los aportes africanos es verde, los europeos rojo y los amerindios azul. https://journals.plos.org/plosgenetics/article?id=10.1371/journal.pgen.1003925

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«…La coloración más general es la negra…»

 Otra mentira de D. Gregorio A. y Espala. Como evidencia de ello se pueden usar meras fotos de Google Street View de las ciudades mas populosas de la República Dominicana. La población dominicana es urbana en mas de 80% y la mayoría de la población urbana se encuentra en los alrededores de Santo Domingo y en el valle del Cibao. Incluso, en ese valle dónde está la mayoría de las ciudades dominicanas. Estas fotos luego son compararlas con las de Accra en Ghana, una ciudad de negros en África. Se podrá ver la diversidad en la coloración de la gente en las calles dominicanas y, por tanto, es totalmente falso que «la coloración más general es la negra». Se nota que es una población mulata mientras las calles de Accra son mas homogénea y negra. Por decirlo de otra manera, si lo que dice D. Gregorio A. y Espala hubiera sido cierto, entonces las calles del Gran Santo Domingo y Santiago deberían verse igual en la coloración de la gente a Accra, Ghana. Allí sí es verdad que «la coloración más general es la negra» contrario a República Dominicana.

Fotos aleatorias del Gran Santo Domingo, República Dominicana.

Fotos aleatorias en Santiago de los Caballeros, República Dominicana.

Fotos aleatorias en Accra, Ghana.

Como se dijo en un principio, estos son tan solo unos ejemplos de lo que D. Gregorio A. y Espala dice de los dominicanos y se evidencia que miente en ese aspecto. Esto tomando en cuenta que mientras mas en el pasado, mas clara o blanca era la población dominicana comparado con ahora, por lo tanto lo que era el país en tiempos de D. Gregorio A. y Espala era mas en acorde a como lo describen otros dominicanos y los extranjeros y menos como lo describe él. 

El por qué D. Gregorio A. y Espala niega el mestizaje evidente de los dominicanos y lo presenta como si fuera una sociedad mas de África no lo podemos decir con certeza. Sin embargo, existen varias posibilidades. Una es que vivió y se pasó la mayor parte del tiempo en sitios como el este de la península de Samaná. Efectivamente allí es una sociedad dominicana de negros y lo que describe cae como anillo al dedo. Su visión es la que tendría una persona de ese lugar de lo que es la República Dominicana. Sin embargo, zonas como esa tienen un peso poblacional menor que las zonas donde hay mas gente de tez mas clara en República Dominicana. De hecho, la población de todo Samaná es más o menos el 1% de la población dominicana, una zona poco representativa del país mas muy representativa de ella misma. Otra posibilidad es que D. Gregorio A. y Espalas pertenece a cierta corriente ideológica y/o política que trata de presentar la sociedad dominicana mas negra de lo que es. Hay otras posibilidades que por falta de tiempo y espacio no vamos abundar. Lo cierto es que su descripción de los dominicanos no se corresponde con la realidad dominicana.